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ABC, póq. 88- ESPECTÁCULOS MIÉRCOLES 31- 1- 90 Cario María Giulini, acontecimiento artístico, en el ciclo Italia- España Triunfo con la Filarmónica de la Scala de Milán Erguido, muy lejos de acusar el paso de los años, sin descomponer jamás la aventajadísima estatura, ni perder la consustancial elegancia por el menor exceso en el pequeño podio, Cario María Giulini centra miradas y admiraciones, como uno de los ya rarísimos ejemplares de maestros músicos, directores y artistas por naturaleza, ajenos a cuanto no sea el servicio de la obra elegida, realizado tan a conciencia como sin alardes. Su presencia- presidencia, rectoría, lección de arte- al trente de los profesores de la Orquesta Filarmónica de esa mítica Scala de Milán, el nombre de institución musical italiana de mayor universalidad, señaló niveles de máximo acontecimiento al ciclo Italia- España tan rico en convocatorias en este Madrid en el que las musicales se suceden de forma prieta e ininterrumpida. Se abarrotó, de público y fervores, el Auditorio Nacional. Se respiraba la expectación en el ambiente. Y ya la salida al estrado del maestro desató el primer torrente de ovaciones, animadas por ¡bravos! de quienes conocían la calidad de su arte. Giuiini eligió un programa de repertorio, sin música italiana, de composición equilibrada y perfecta, con páginas aptas para lucimiento de solistas y conjunto, ricas en contrastes. La Sinfonía Renana tercera de las de Schumann, para comienzo. Versión lírica, cabría decir que efusiva y sin la menor estridencia. Liberar de ellas, conseguir empaste y redondez en el metal del cuarto movimiento, el Solemne quizá fue, por nada frecuente, el mayor mérito. Sin desmesurar los tempos contenido el ritmo incluso en el Final salvo en la coda categórica, por animada y poderosa, la versión respondió al latido personalísimo del, bien puede ser, más romántico de los compositores germanos. Confieso que me -sorprendió alguna nota que el maestro- tan dado a cantar ligado- recorta en el tiempo de arranque y en lo que atañe a la ejecución puede ser que se acusase una ligera desigualdad al iniciarse una repetición en el segundo movimiento, mientras que el tercero, dicho con gracia y distinción, pudo liberarse aquí del peligro de afectaciones que en él acecha. A fuer de sincero debo reconocer que los filarmónicos de la Scala me habían parecido una buena orquesta, no una orquesta excepcional, con una desproporción que se acusa bastante en los conjuntos latinos cuando se enfrentan con el repertorio germano: el muy superior rendimiento de la cuerda aguda so- bre la grave, ya que, pese a los nueve contrabajos aquí empleados, la sonoridad queda un poco pobre, mientras que los violines tiran de arco muy generosamente y su calidad brilla. Tampoco hubo en el viento especiales justificaciones para un resalte particularizado. Pero quedaba lo importante: el conjunto y la gran línea impuesta por la batuta, la mano izquierda siempre solícita, sin epilepsias, de Giulini. Por lo que el éxito fue grande y justo. Después, con la cuerda muy reducida, una versión afiligranada, digna de toda la exquisitez y el primor logrados por ese orfebre del sonido que fue Maurice Ravel en Ma mere l oye con todo el encantamiento y ensueño de los mágicos pentagramas. Resultó exce lente la respuesta de los solistas, en cabeza flauta, oboe, clarinete, y sobre todo por la capacidad de matízación, rara en el instrumeni to, del corno inglés. Y quedaba lo peor: El pájaro de fuego la suite del ballet que hace ya más de ochenta años descubría al mundo el genio de Igor Strawinsky; la música no erosionada por el tiempo, fresca, poética, vital, como cuando se estrenó. También aquí hubo contribuciones solistas- cello, oboe, fagot, trompa- de calidad. Y una redonda prestación colectiva impulsada por la inspiración rectora de Giulini, que alcanzó una colaboración magnífica de los profesores de la Scala, puede ser que mejores vehículos para Ravel y Strawinsky que para Schumann. Tengo que rectificar. Porque lo mejor con ser magnífico, no lo fue El pájaro de fuego Lo mejor fue el regalo del fragmento de La Traviata Siempre que, desde altas exigencias musicales, se habla de Verdi, las obras que saltan al recuerdo son Otello y Falstaff Esta versión de ahora deja las coGiulini eligió un programa de repertorio, sin música italiana, de composición equilibrada y perfecta Mí sas en su punto: ¡Qué música la de su Traviata cuando se toca de esta forma! Por unos instantes vivimos inmersos en el mundo de la belleza sin contaminar. ¡Y cómo cantaron los violines de la Scala estas melodías que llevan en el alma, como la lleva- Giulini! El entusiasmo delirante forzó un número incontable de salidas, la última, ya fuera del estrado la orquesta, en honor especialísimo de Cario María Giulini, que nos había transportado con su arte a un mundo mejor. Antonio FERNÁNOEZ- CIO Las relaciones entre el cine y la televisión, punto G entre Cultura y el CUICA Madrid El ex director general del Instituto de Cinematografía y de las Artes Audiovisuales, Miguel Marías, declaró a Europa Press que ha dejado el cargo harto del mundo que rodea el cine Miguel Marías, que abandonó el cargo esta semana, dijo siempre que será un entusiasta del cine, aunque ahora haya decidido volver a su actividad en un Banco. Miguel Marías aseguró que ha sido demasiado el tiempo que ha permanecido al frente del Instituto de la Cinematografía y que sólo hubiera seguido al frente del Instituto si se le hubiera ofrecido un proyecto interesante, pero esto no se ha producido y no quiere continuar en un mundo que no le gusta. Por su parte, tanto el nuevo director general, Enrique Balmaseda, como miembros del CUICA, informaron a ABC, continúan sus reuniones en las que se se está haciendo un repaso a la Orden y al Plan Nacional de ayuda al crie. Tanto el Comité Unitario Interprofesional del Cine y lo Audiovisual como el Ministerio de Cultura están satisfechos de las dos pimeras tomas de contacto. Enrique E 3 almaseda pretende, por la urgencia que requiere el caso, no dejar demasiadas fechas entre reunión y reunión. Un miembro del CUICA aseguró que este interés por parte del nuevo director general ha caído bien en el Comité. Tenemos un índice provisional, que ya estaba en el libro blanco publicado hace algunos meses: se estudia el mercado, las desgravaciones a la inversión... Balmaseda declara que se ha avanzado bastante. Lo importante es no perder nunca la referencia a los objetivos que nos preocupan. Tengo esperanza en que con la ayuda de todos conseguiremos, a corto y medio plazo, sacar adelante bastantes puntos. Otros a largo plazo, y este largo plazo podría ser dos años. Hay que luchar por el aumento de la inversión privada, que salgan proyectos empresariales El Comité Unitario Interprofesional del Cine y lo Audiovisual tiene como uno de los puntos fundamentales las relaciones Cine- Televisión, que necesitará más tiempo y más conversaciones para llegar a un acuerdo Y ponen como ejemplo a tomar las recientes resoluciones tomadas en Francia, que están muy bien hechas y es de total satisfacción por parte de su Ministerio y del sector cinematográfico Jesús Franco comenzó el rodaje de Ciudad baja Barcelona. Efe El director de cine Jesús Franco inició ayer en Sitges el rodaje de la película Ciudad baja una producción hispano- francesa que cuenta con un presupuesto de ciento cincuenta millones de pesetas. El largometraje tiene un reparto internacional, en el que destacan los norteamericanos George Kennedy y Michel Vinncent, los franceses Josephin Chaplin y Philip Lemer y los españoles Óscar Ladoire, Lina Romay y Alicia Moro. En el inicio del rodaje, que también tendrá escenarios naturales en Castelldefels, Canarias y Estados Unidos, Jesús Franco dijo que el título Ciudad baja es provisional aunque representa el fondo de la película, la existencia de una ciudad alta, con gente que organiza toda la corrupción, y la ciudad baja, más humilde y sencilla