Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
66 A B C A reforma de la enseñanza, en marcha una vez más, incide de nuevo, en primer término, sobre las lenguas clásicas. Y no para bien. Siempre ha sido así. La verdad es que no sé bien por qué. Para no hablar de precedentes remotos, esto ocurrió ya cuando la ley de Educación del año 70, la verdadera arkhé kakoñ o comienzo de los males de nuestra enseñanza, para expresarme en griego y calcar a Herodoto; no sólo de las lenguas clásicas. Era el momento en que el Bachillerato quedaba reducido a tres años más el COU y las lenguas clásicas quedaban terriblemente disminuidas: el latín para todos reducido a un año. Y eso, pese a una enérgica intervención de la Sociedad Española de Estudios Clásicos. Y ha ocurrido de nuevo con los actuales planes de reforma, que unen una generalización de la enseñanza obligatoria hasta los 16 años (lo que siempre hemos aplaudido) con un nuevo recorte al papel de las lenguas clásicas en la Enseñanza Media. Recuerdo el folleto publicado por nuestra Sociedad en 1984 (no la presidía yo entonces, sino Antonio Fontán, aunque evidentemente colaboré) que se titulaba Informe sobre la reforma de las Enseñanzas Medias y que atacaba duramente el proyecto. Recuerdo algún artículo particularmente incisivo que publiqué en algún periódico sobre la que yo llamaba la egebeización de la enseñanza: la progresiva demolición del Bachillerato y el ataque a las materias humanísticas. No sólo el latín y el Griego, también la Literatura, la Filosofía. En honor a la verdad y para ser honestos, las cosas han mejorado desde los primeros tiempos del Ministerio Maravall. Aquella retórica sobre la enseñanza como cosa lúdica, sobre el supremo objetivo de aprender a aprender aquel vaciamiento de contenidos, ha cedido un tanto. Con hombres como Javier Solana, Alfredo Pérez Rubalcaba, Alvaro Marchesi y otros más, se puede, por lo menos, dialogar, se esté de acuerdo o no en este u otro punto. Son autores de algunos retoques de la legislación en puntos especialmente dolorosos. El radicalismo de esta nueva reforma en su fase inicial, en la que el año de latín para todos se suprimía sin más y el latín y el griego de los dos años que quedaban de Bachillerato se reducían a algo puramente lingüístico y en unas condiciones de optatividad arriesgadísimas, se va superando poco a poco. Aun así, tememos todavía quedar bajo mínimos, en una situación de grave riesgo. En realidad hay unas cuestiones previas, diríamos que filosóficas, a las que habría que contestar antes que nada y que son éstas. La primera: ¿la extensión de la enseñanza, el aumento cuantitativo del número de alumnos, es o no compatible con el mantenimiento de la calidad? (o sea, ver si es verdadero o falso aquello de Rostovzef de que la difusión de la cultura en el imperio romano había provocado su decadencia, o aquel grafitto del mayo del 68 francés de que La cultura es como la mermelada, cuanto más se extiende, es menos espesa La segunda: la creciente importancia de las ciencias y la tecnología, de los idiomas modernos también, ¿debe o no tolerar a su lado la permanencia de las viejas ciencias humanas y, dentro de ellas, de las Humanidades Clásicas? ¿Habrá o no que aceptar aquel lema de un director general del régimen anterior que proponía más voltímetros y menos diccionarios La verdad es que es muy general una no ABC DE LA EDUCACIÓN MARTES 19- 12- 89 L LENGUAS CLASICAS Y REFORMA DE LA ENSEÑANZA Libro Blanco dice expresamente que, de entre las diversas materias opcionales, el Ministerio asegurará que todos los centros escolares de su ámbiPor Francisco RODRÍGUEZ ADRADOS to ofrezcan cultura clásica y una segunda lengua extranjera. confesada, implícita desconfianza respecto a las capacidades de las nuevas clases sociaPero quedan muchos cabos sueltos. Ese les que acceden a la enseñanza, que tienen, ámbito no abarca las Autonomías con transademás, que compartir esta atención con tanferencias y sin duda se reducirá más cada tos alicientes, tantos ofrecimientos de la vida vez. El riesgo es que la cultura clásica quede moderna. Y es muy general una cierta seducreducida a una pura entelequia sin sustancia, ción por la mentalidad científica algo puramente minoritario en y tecnológica frente a la simplecompetencia con multitud de opmente humana. De otra parte se cionalidades. Sería preciso que, pide, sin duda a veces con raya que desaparece un curso de zón, una mejora de los métodos latín, haya el menos un curso de nuestras enseñanzas, unos obligatorio, para todos, de cultumejores resultados (pero, a vera clásica; mejor de Lenguas y ces, la drástica reducción de curCultura Clásica sos y horarios produce, inevitaY hay que precisar su conteniblemente, una degradación de do. Nosotros pensamos que el esos resultados y de la moral del puramente cultural debe ir ligado profesorado) a un cierto elemental conocimiento de la lengua y el vocabuSomos muchos los que pensalario greco- latino, esenciales mos, sin embargo, que nuestro para un hombre mínimamente mundo resultaría pobre y destarculto. Es lo menos que puede talado si quedara huérfano de Rodríguez Adrados pedirse para que, en esta época los saberes de la Antigüedad, de Presidente de de reducciones, cualquier alumlos que proviene y depende. Hay la Sociedad no tenga al menos este mínimo hoy una reacción en este sentiEspañola de barniz sobre la herencia de do. Quiero referirme al simposio Estudios Clásicos nuestros mayores, mucho más viva de lo qire celebrado hace muy poco en Siena en el que algunos piensan. Presente en nuestra literatulo más florido de los políticos e industriales ra, nuestras artes, nuestro repertorio de símitalianos se han pronunciado a favor de intenbolos y modelos. Si no, todo queda en precasificar en la enseñanza el estudio de las Hurio. maniddes clásicas. Los gimnasios alemanes tienen más alumnos que nunca. Y, en otro niE igual el griego del Bachillerato. Pues, fivel, recordemos el ingreso hace muy pocos nalmente, el latín se propone como prácticadías en la Academia Francesa de una ilustre mente obligatorio en los dos años de ese helenista, amiga nuestra, Mme de Romilly. O, nuevo Bachillerato de Humanidades y Cienen España, el discurso de Cela en Estocolcias Sociales. Esto nos satisface. Pero el mo: el gran público se ha enterado por él de griego queda como opcional dentro de un que es en Platón donde están las primeras múltiple abanico: imposible explicar aquí el reflexiones sobre lo que son la lengua y la lidetalle, pero su situación resulta muy difícil. teratura. Hay como un inconfesado remordiEn cambio, como materia obligatoria dentro miento por el abandono de los clásicos, un de este Bachillerato de Humanidades es suscierto afán por reconocerlos. tituido por la Sociología y Psicología Pero volvamos a nuestra Enseñanza MeQueda así el griego en un grave riesgo de dia. El único resto del latín para todos desdesaparición: y es mucho lo que se ha hepués de la ley de Educación del 70 era un cho, hay un profesorado preparado, sería curso. Poca cosa, pero justificada, creemos, pena tirarlo todo por la ventana. Pensamos en un país de lengua y tradición latinas. Por que podría hallarse una solución que establecierto, que buen trabajo costó en aquel enciera en este Bachillerato de Humanidades tonces, sacarlo a flote: la Sociedad de Estuun año obligatorio de griego; luego proseguidios Clásicos logró en aquel momento poner ría su estudio sólo el que quisiera. en minoría al Gobierno en las Cortes franComo decía arriba, el clima internacional quistas. va mejorando e incluso aquí van repudiándose ciertos extremismos. Pero es penoso estar Pues bien, este latín ahora desaparece, siempre a la contra y ver cómo se extiende pero sustituido por una materia llamada tecun clima de banalización cultural y cómo se nología ¡tras varios años previos de la mispone en riesgo, inconscientemente, toda ma! Pero el Libro Blanco publicado antes nuestra cultura por el empeño ingenuo de un del verano ofrece a cambio, en la Enseñanza especialismo desbocado. Y de evitar materias Secundaria Obligatoria (antes del Bachilleraque exigen un esfuerzo. to, para alumnos de 13 y 14 años) una materia opcional llamada Cultura Clásica siEn estos días, la Sociedad Española de guiendo iniciativas de esforzados profesores Estudios Clásicos ha celebrado un simposio de latín que habían impartido esta materia a para tratar, una vez más, de todos estos tetítulo experimental. Nosotros saludamos esto mas y presentar propuestas, que efectivacomo un avance: realmente, mal puede hamente serán llevadas a la consideración del blarse de cultura general sin una mínima inministro de Educación y Ciencia. Querríamos troducción a las culturas clásicas. Y difícil- sensibilizar a la opinión e introducir mejoras mente elegirían los alumnos el estudio de las- o evitar retrocesos- que mantengan la prelenguas clásicas, ya en el Bachillerato, sin te- sencia de las lenguas y culturas clásicas en ner antes una introducción a ellas. nuestra enseñanza. Porque son fecundas No es, pues, desde nuestro punto de vista, para iluminar todo nuestro mundo cultural, pero reducidas a unos límites demasiado eslo ideal, pero es algo, frente a una inexistencia total de toda referencia a las culturas clá- trechos se quedan en nada. Y queremos que quede el terreno preparado para el día en sicas en el Bachillerato Experimental, primer anticipo de las nuevas reformas. Extraoficial- que llegue una reacción favorable, que ya se mente, se habla de dos posibles cursos. Y el anuncia.