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IV ABC ABC ÜTcrarío Poesía- 9 septiembre- 1989 Ensayo Formas de comunicación en la narrativa María Dolores de Asís Garrote Fundamentos. Madrid. 1989 220 páginas. 900 pesetas ARÍA Dolores de Asís Garrote es catedrática de Literatura de la Facultad de Ciencias de la Información y, a la vez, destacada periodista, dos cosas que le permiten terciar con toda fortuna y coherencia en la polémica entre la crítica académica y la crítica militante que tan de moda está. Y este libro- sin apearse de su coturno de alta investigación literaria- viene a postular un entendimiento sin solución de continuidad entre dos caminos o coordenadas por lo menos paralelas conspirantes al mejor entendimiento de la obra literaria. Crónica de una década Odisseas Elytis Traducción, prólogo y notas de José Antonio Moreno Jurado Colección Literaria Paralelo 38. Córdoba. 1989. 164 páginas. 1.500 pesetas J OSÉ Antonio Moreno Jurado- premio Adonais de Poesía 1973 por su obra Ditirambos para mi propia burla autor de varios otros libros de ensayo y poesía, se ha convertido en un agudo especialista de la poesía contemporánea. Traductor de Yorgos Séféris- el otro poeta griego a quien la Academia sueca otorgara, pocos años antes, el premio Nobel de Literatura- Moreno Jurado ha traducido y estudiado también al propio Séféris, a Raryotakis. a Karydis y a toda esa pléyade de poetas griegos que han formado uno de los grupos más interesantes de las letras contemporáneas y que han logrado para su patria, Grecia, la atención y. diríamos, el asombro del mundo de la cultura. Este libro, además de su sugestiva lectura y de las inteligentísimas adivinaciones de Elytis en el campo de la poesía, nos da memoria detallada, y apasionada también, de lo que fue esa generación de los años treinta, renovadora de las letras griegas y vanguardia indiscutible de un nuevo entendimiento de la literatura. Aquel entusiasta colaborador de la revista Ta Nea Grámmata aquel poeta para quien el surrealimo fue un descubrimiento definitivo que hizo cambiar toda su obra y todo su ser, aquel sereno discípulo de Séféris, maestro de todos que con una sola frase, es un buen poema podía confirmar el nombre de un escritor y su prestigio; aquel autor capaz de encontrar admiraciones en unos alrededores donde la amistad era una religión; aquel que llegó a escribir: La ¡dea de un libro nos sostenía, como a otros un icono y que añadía, los poemas que no había escrito y que quisiera haber escrito, llenaban con su forma externa las páginas, no quedaba más que llenarlas, como se llena una serie de vasos vacíos... aquel poeta que había visto Lawrence Durrell. ha escrito algo más que un diario y que una poética. Ha conseguido una suerte de clarificación para la poesía de todo un grupo de apasionados buscadores de una entidad nacional y literaria. En un poeta de sus convicciones es sorprendente muchas veces la objetividad que resplandece dentro de sus creencias. Sus descubrimientos llenan de dignidad cuanto escribe. Exalta a Séféris cuando le cita: Qué tormento tener uno que ser de vez en cuando otro hombre... A veces, cuando miro mi vida pasada, pienso- con cuánta amargura- que sucedía siempre lo que tenía que suceder para no escribir Y todavía: Cada uno tiene lo que tiene, dificultades y facilidades, y nada más. Con ello debe hacer algo, con ello debe hacer justicia a lo que siente que le ha confiado una fuerza superior. El dictado de esa fuerza debe ser encarnizadamente respetado y seguido, aun en momentos en que los hombres no perciben su oportunidad. Elytis escribe: En los años de Bütgenbach y Auschwitz. Matisse pintaba las flores y las frutas más jugosas, más salvajes, más encantadoras que hubo jamás, y encontró la manera de apretar, dentro de ellas, para siempre, el milagro de la vida en sí mismo. Por eso. sus cuadros nos hablan hoy mejor que la más macabra descripción de cadáveres de la época. Porque su creador se negó a apostar (que se me perdone la palabra) por el llamado sentimiento y por sus dolorosas particularidades, y prefirió obedecer no a los fenómenos, sino a la reacción que ello provocaban en su conciencia. Este Elytis, valiente pensador tanto como valiente poeta, se pronuncia en este libro con una sabiduría de hombre que descubre el mundo para los demás, como supo descubrirlo desde su poesía. Su publicación resulta oportuna y su clara lección coincide, en una altura inaccesible, con la de sus poemas. Hay que felicitar a Moreno Jurado por la pulcritud y belleza de su traducción. José GARCÍA NIETO De la Real Academia Española M Pronto fueron considerados estos dos premios Nobel como algunas de las voces más puras y más libres que se dibujaban en el panorama europeo de las letras y del arte en general. Este ateniense, estudioso en profundidad de los orígenes y el esplendor de su lengua, busca para su expresión caminos que respondan a nuevas formas de pensamiento. El surrealismo francés irrumpe como una savia incontenible en el grupo, del cual Elytis se hace portador y valedor entusiasta. Pocas veces encontraremos unas páginas donde la doctrina descubierta sea defendida con tal pasión y conocimiento. De igual manera, los nombres de este grupo de escritores llegan siempre enaltecidos en los comentarios del poeta. (Sirven no poco para esto las notas del traductor Moreno Jurado, quien en todo momento va situando obra y vida de cada componente del grupo generacional. Pero lo que verdaderamente importa en esta crónica es el perfecto ensamblaje de actitudes e ideas, el desarrollo de un tiempo literario donde cada vocación genera una búsqueda y donde cada obra crea un ámbito que Elytis recoge y proclama. Su generosidad con algunos de los nombres que aparecen en esta memoria nos dan noticia de un escritor, de un poeta, dueño del tiempo que le tocó vivir, superando por elevación cordial la tragedia de unos hombres y de un país que atravesaron por una difícil coyuntura histórica. Combatieron contra lo italianos en la guerra de Albania, que Elytis se vio obligado a abandonar por enfermedad, y son patéticas las páginas que se refieren a esas jornadas, como lo son las que nos hablan de su estancia en el hospital, enfermo de tifus, enfermedad que se podía considerar mortal cuando él la contrajo. Sus pensamientos en esos día nos dan idea de la entereza moral de este poeta, establecido más allá de la vida y de la muerte. Decimos esto porque Asís Garrote retiene en su personalísima lectura la raíz clásica y humanista de una parte, y de otra, posibilita el vuelo de las más recientes corrientes estéticas. El resultado de su libro es una apuesta disciplinar en favor de una crítica literaria que no se atenga únicamente a literalidades textuales o a moralizaciones inadecuadas y que, efectivamente, sea la síntesis capaz de recibir el mensaje de la totalidad. Especulaciones que tienen como emisario el arte narrativo. O la novela- por decirlo con terminología decimonónica- sobre la que se avanzan rigurosas teorías en la primera parte y muy intuitivas deducciones en la segunda. En primer lugar, establece los fundamentos humanísticos arrancando de la doctrina clásica- Platón, Aristóteles- en las obras de arte, pero aportando también la autoridad creativa de los fabuladores de hoy desde Thomas Mann a Rulfo, desde Unamuno a Marguerite Yourcenar. etc. Estudia, por lo tanto, la fábula, los caracteres, la elocución y el plano lingüístico de la narrativa, pero también las tipologías narrativas como las situaciones de Stanzel y Lintvelt. el inductismo anglosajón o la combinatoria tipología alemana. Sin embargo, y no obstante, la impecable lucidez del análisis, la deslumbrante especulación de María Dolores se cumple a la hora de establecer las relaciones entre teoría y obra literaria. La visión del mundo que un autor pretende dar se realiza mediante el lenguaje, que es el sistema revelador o el signo para lograr la comunicación con el lector. En los capítulos La novela como signo Novela e historia Novela y mito Novela y condición humana luce su enorme capacidad para extraer los mensajes de íntima textura de la obra. En mi opinión, el atractivo fundamental de este texto se garantiza por las profundas lecturas de los clásicos del siglo XX, así como de las novelas fundamentales La muerte en Venecia La muerte de Virgilio El juego de los abalorios etc. aquí estudiadas con científica mentalidad y sensibilidad muy abierta. En resumen: un texto lúcido, complejo, por exigencia de su propia categoría, absolutamente necesario en esta hora de vacuos posmodernismos. Florencio MARTÍNEZ RUIZ