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SÁBADO 19- 8- 89 ESPECTÁCULOS Crítica de teatro ABC. pág. 61 Cuéntalo tú que tienes más gracia de Juan José Alonso Millán Cuéntalo tú que tienes más gracia Dirección, producción y libreto: Juan José Alonso Millán. Escenografía: Toni Cortes. Canción Original: Luis Cobos, interpretada por Ángel. Intérpretes: Analía Gadé, Juanjo Menéndez, Julia Blanco y Gracita Morales. Estreno, jueves 17, Teatro Muñoz Seca. Dicen los médicos que reir es muy sano. Que se necesita menos ejercitar los músculos para sonreír, que para enfadarse. Y esto debe saberlo muy bien Juan José Alonso Millán, y sus espectadores tienen que estarle agradecido por ello. Las tres historias que el autor ha puesto de pie en ei escenario del Muñoz Seca son de un auténtico humor de hoy. Situaciones que pueden ser protagonizadas a diario por esos personajes a los que el autor ha dado vida en Cuéntalo tú que tienes más gracia Utiliza Alonso Millán toda su sabiduría teatral para contar en tres actos las peripecias que le ocurren a un Juan Español entre las paredes de un hotel de cinco estrellas, viviendo unas historias de amor con tres distintas mujeres de las que se anuncian en la sección de relax de los periódicos. Alonso Millán sabe sacar todo el partido a esos personajes y logra que su público ría desde del comienzo al fin. Las tres situaciones, con frases ocurrentes y felices, son desternillantes: esa cocotte del primer cuadro con el representante de zapatos, y donde ella, perfectamente organizada, cobra sus trabajos con tarjeta de crédito; la argentina que se preocupa grandemente de que su cliente no sea portador del Sida; y finalmente esa viuda desconsolada que tiene que darse a la vida para sobrevivir y su primer encuentro es con un yuppie nervioso e histérico por sus muchas ocupaciones. Tres historias auténticas, contadas con el mejor de los humores. Para este menester de hacer reir, el autor necesitaba de unos actores que transmitiesen al espectador lo que él había escrito sobre un papel. Y acertó al elegir a Analía Gadé, Juanjo Menendez, jGracita Morales y Julia Blanco. Analía da vida a esas tres mujeres que acuden a la habitación de un hotel, para ofrecer sus servicios de amor. Son tres personajes perfectamente definidos y que ella matiza con su sabiduría de actriz, mostrando, claro está, su gran belleza. Hay que destacarla, sobre todo, en el papel del segundo acto donde, con gran vis cómica, interpreta a una porteña de pura cepa y donde nos muestra, con gran elegancia, su estupendo cuerpo. La réplica se la da Juanjo Menéndez, que demuestra una vez más su calidad de primer actor en los tres personajes que Alonso Millán le confió. Da ternura a su primer personaje, que tras la fallida historia de amor, recuerda con emoción a la amantísima esposa que dejó en el pueblo; es sorprendido por la argentina que quiere hacerle pruebas médicas; y como colofón es el perfecto yuppie que vive por y para sus negocios, rodeaAnalía Gadé Juanjo Menéndez do de secretarias que son las controladoras de su vida. Si hay un personaje entrañable en la escena española es Gracita Morales. Aquella actriz con cara de niña, de vocecita atiplada que compartía repartos de gran éxito con ese formidable actor que es Alfredo Landa, se consumó hace años en una comediante hecha y derecha. Compone su personaje de chacha de hotel- quizá en su recuerdo esté Las que tienen que servir de Alfonso Paso- con la eficacia y la gracia, ya lo lleva en su nombre, que Alonso Millán reclamaba para ese papel. Analía y ella recibieron una gran ovación en sendos mutis. Y finalmente una guapa chica, Julia Blanco, de gran porvenir artístico, secunda dignamente a sus compañeros de reparto. Si a todo esto se le une el excelente decorado que boceto Toni Cortés y la canción de Luis Cobos, cantada por Ángel, Señoritas de alquiler puede decirse que Alonso Millán hizo diana. El público así lo reconoció con sus risas y lo subrayó con gran ovación final. Rafael MUÑOZ LORENTE Nuria Espert anuncia que dirigiría Carmen con José Carreras Compartieron ayer la ovación de La Porticada Santander. Clara Isabel de Bustos Como un reencuentro emocionante y entrañable definía un José Carreras, recién llegado de Salzburgo, la Misa Criolla de Ariel Ramírez que anoche cantó en la Plaza Porticada. A su lado, Nuria Espert explicaba su entrada sin estridencias en el programa de la mano de los versos de Miguel Hernández, Machado, Lorca, Alberti y León Felipe. Tras su reciente actuación en Medea que Carreras considera casi como una puesta a punto y un reto más que vocal o físico, psicológico, pues no sabía lo que iba a significar para mí pisar de nuevo un escenario operístico el tenor saltó ayer a las notas de la Misa Criolla de Ariel Ramírez. Mezcla de folclorismo y misticismo dentro de una composición sacra, Carreras tiene especial afecto por esta pieza, cuya partitura considera extraordinariamente lograda. Da la posibilidad a un solista, no de cantar como un criollo lo haría, sino de hacerlo con la interpretación ajustada a sus posibilidades, su talento y su sensibilidad. Hace que me olvide de que soy un tenor de ópera para convertirme en alguien que intenta acercarse a lo que está diciendo a través del vehículo que es esta misa y la propia voz Nuria Espert entró, como ella misma dice sin estridencias en el programa, recitando i i j los versos de poetas como Hernández, -Lorca, Machado, Alberti y León Felipe; poetas ligados entre sí por una fuente interior Como fondo, música de Ginasterra, Gustavino, Tosti y Falla y la Coral Salve de Laredo. Confesó Espert que le encantaría dirigir una ópera con Carreras- especialmente Carmen de la que prepara una versión para 1991, dirigida por Zubin Metha, y confesaron los dos que era una idea que comentaban precisamente cinco minutos antes del encuentro con la Prensa. Debido al interés del público por volver a ver a Carreras en directo y, a causa de la escasez de entradas, su actuación fue seguida por muchos a través de una pantalla de vídeo, colocada en una de las plazas de Santander. Esto, que ya el pasado martes se puso en práctica en Salzburgo, es algo que a un artista, quieras o no, le gusta y le halaga. Pero creo que mucho más importante que eso es que la gente tiene la oportunidad de ver y oír cosas que de otra forma no podría Quiere dejar atrás Carreras su enfermedad y, a pesar de recordar con cariño la avalancha de afecto que en su día recibió de su público, espera que la gente deje de pensar en un trance que, afortunadamente, ya he superado y me juzgue como a cualquier otro artista. Que me vean como a un profesional que se presenta delante de su público y su crítica Grabaciones de discos- Sansón y Dalila Judith dúos con Plácido Domingo, La Traviatta Rigoletto y Luisa Miller para una casa de discos... -y una coproducción con diversas televisiones europeas para grabar en cinco capítulos la vida de Enrico Caruso- Carreras siempre recuerda que fue la visión de la película que, sobre el tenor italiano protagonizó Mario Lanza, quien le empujó definitivamente a la carrera operística- son algunos de los proyectos que, casi hasta el 92, llenan la agenda del tenor. Confesó Carreras que se encuentra plenamente preparado para cantar Rigoletto o La Traviatta He pasado de cantar noventa funciones al año a cantar entre treinta y cinco y cuarenta. Esto quizá, en cuanto a flexibilidad vocal, es quizá un beneficio, pues me permite afrontar un repertorio más lírico.