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94 A B C DEPORTES SÁBADO 24- 6- 89 2- 1: colaboró el Valencia con buen Toda la fiesta ha resultado agradable, en una noche de cierre y aplausos. La copa de campeón de Liga, en manos de Camacho, ha sido acogida con delirio por parte de una afición acostumbrada a tales títulos. Termina su carrera futbolística el capitán, que lo ha sido también de la selección española. Cuando Gallego le cedió el brazalete, doce minutos antes de terminar el partido y encenderse las bengalas en honor Puede que algunos asistentes pensaran que los regalos de balones y el desfile tan largo de acompañantes fuera festejo- excesivo. El Real Madrid ha querido despedir el curso profesional de José Antonio Camacho con una traca de- luces y altavoces que el capitán y el equipo que gana la Liga por cuarto año consecutivo se merecen. El Valencia, tercero en la clasificación y bien plantado en su fútbol, hizo pasillo de reconocimiento a los mejores. La Agrupación Castiza El Orgullo de Madrid se plantó de rigurosa etiqueta regional y la réplica valenciana desfiló también con música inconfundible y alegre. Decía un madrileño observador si tantos pañuelos y mantones, al son de los nardos y claveles, por la puerta d Alcalá, era cosa de Barranco para apagar la moción de censura que viene. No ha necesitado el Real Madrid nunca tanta fanfarria y, sin embargo, este año difícil, con el equipo en vísperas de jugar la final de la Copa del Rey, ha querido celebrarlo para que Beenhakker diga adiós con sonrisa y Camacho tenga recuerdo de su úldel campeón de Liga, la vieja y nueva afición madridista hizo clamar un estadio especialmente preparado para la solemnidad. Niñas rubias de blanco y piernas, alevines del fútbol que corren alrededor de cuatro min ¡porterías, globos blancos clavados en el césped como una biznaga de jazmines que flotan en el aire, música castiza y valenciana... fueron parte de los adornos para soltar el telón de la Liga 88- 89. ta del área propia hasta la de enfrente. Para Butragueño, Hugo Sánchez, Solana y Gallego, que fueron con Esteban los más activos, la misión de escolta no tuvo complicaciones. Salvo la vigilancia final de Camarasa y Giner a los dos delanteros blancos- e l Valencia corría de azul- el despliegue era libre y la impresión de un balón que iba al primer toque de allá para acá producía la evidente sensación de que el fútbol de antes era más bonito que el de ahora. Eso se agradecía desde una grada poco exigente esta vez. Dos o tres paradas de Buyo, una a media salida y espectacular en el disparo de Lucho Flores, confirmaron el buen momento del portero madridista. Buyo sería en los minutos finales quien no consentiría el ampate a dos. Fenoll llegó con claridad a las inmediaciones del área del Madrid, cuando la fiesta de un fútbol abierto tocaba a bengalas encendidas con las serpentinas contenidas en las bolsas que había regalado la organización. Todo ese escenario y ambiente permitieron un buen partido. Sin Ficha técnica Real Madrid: Buyo, Chendo (Ma queda, m. 45) Gallego, Tendillo, Solana. Míchel. Schuster, Martín Vázquez (Camacho, m. 73) Esteban, Butragueño y Hugo Sánchez. Valencia: Ochotorena (Sempere, m. 8) Camarasa. Arias, Giner, Nando. Subirats. Arroyo, Bossio, Alcañiz, Flores (Fenoll, m. 75) y Eloy. Arbitro: Díaz Vega, asturiano, que se quiso hacer notar en un partido de guante blanco. Mostró tarjetas amarillas a Nando, Bossio y Schuster y sobraron las tres. Los jueces de línea tampoco le ayudaron nada. Goles: 1- 0, m. 8: Córner que toca Tendillo y el tiro de Míchel tropieza en Nando descolocando a Ochotorena. 2- 0, m. 45: Fallo de la defensa visitante que aprovecha Schuster para marcar un golazo picando el balón ante la salida desesperada de Sempere. 2- 1, m. 66: Tiro de Bossio que despeja Buyo y Eloy aprovecha para marcar. presión y sin prisas, el Valencia movió muy bien el balón y el Real Madrid aseguró otro resultado favorable. Era noche de victoria blanca, para cerrar con buena estrella una temporada en la que sólo el Celta de mi amigo Belarmo, que decansó en la paz del Señor esta temporada, consiguió derrotar al campeón de Liga. No tuvo el partido la misma fuerza y la garra que se pone en los trances donde hacen falta los puntos. Pero tuvo la despreocupación y la técnica, con abundantes carreras y pases largos que obligaron al pú- timo partido. Así, todo tuvo un prólogo detallado, un intermedio bullicioso y un final lleno de luz. Por cierto que entre los pequeños del regate iba uno disfrazado de Cunningham y otro, con el número 7 en la espalda, que va para Butragueño... Ya en el partido que echa el cierre de la Liga, el Valencia ha dado grandes facilidades y el Real Madrid se ha entregado también con generosidad y sin temores de mareajes severos. Salió al campo Ochotorena, pendiente de ser el portero menos goleado. Y la diana temprana de Míchel produjo el relevo pactado por el banquillo de Espárrago. En ocho minutos, Ochotorena recibió el recuerdo y las muestras de simpatía de su antigua afición, le hizo una parada relámpago a Butragueño y vio cómo su portal se perforaba por un disparo tremendo de Míchel que rozó en alguien y fue imposible de detener. La definitiva reconcialiación de Míchel con los que le silban fue otra nota destacada de la noche. Entre Schuster y Míchel, relajados y con ganas de agradar, se trenzaron las mejores jugadas desde una pun- I Vestuarios Mendoza: Celebramos la Supercopa en el Nou Camp, I Ochotorena dio el relevo a Sempere y sembró la polémica La noche blanca fue alegre y triste, como todas las celebraciones. El Madrid festejó su título foguero, pero Camacho y Máceda vivieron también momentos nostálgicos que se extendieron a sus compañeros. Los dos defensas se despedían en el Bernabéu del fútbol activo. José Antonio Camacho, plusmarquista español de encuentros con la selección nacional y profesional madridista durante dieciséis años, fue el humano centro de atracción de esta celebración liguéra. Ramón Mendoza define a Camacho como un ejemplo de entrega, regularidad, profesionalidad y fidelidad a unos colores. Nunca planteó problema alguno al club. Despedimos un ejemplo vivo Rafael Gordillo es uno de los jugadores que más sienten el adiós de Camacho: Estoy muy alegre por esta cuarta Liga conseguida en mi cuarta temporada en el Madrid. Pero también es un día triste para mí. Se marcha un buen amigo de muchos años, desde mi pertenencia al Betis. íbamos siempre juntos. Ahora le echaré de menos en las concentraciones. Camacho corrobora a su gran amigo: Es. efectivamente, una jornada alegre y triste para mí. He recogido mi último trofeo. Pienso que la Copa del Rey la recogerá el próximo viernes Gallego, no yo. Son bastantes años de pertenencia a este equipo y ahora se me acumulan los recuerdos. Me acuerdo de muchos compañeros, porque sé que sin su colaboración tampoco habría llegado hasta donde he llegado. El capitán madridista afirma respecto a la despedida que le dedicó la Junta directiva, el equipo y la afición que siempre esperas algo bonito, pero ha sido todavía mejor. Esta muestra de agradecimiento me ha hecho pensar que me lo merecía de verdad. Ha sido un adiós inigualable. Como sólo se puede vivir en un club como el Real Madrid. Ha sido una evidencia de lo que esta entidad hace con sus juga-