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12 ABC OPINIÓN El recuadro ZIGZAG Inversión extranjera MIÉRCOLES 8- 2- 89 aso son m LIBERTAD EN CÁOIZ ¡E puedo ya imaginar perfectamente cómo fue que Napoleón no entró en Cádiz, porque yo acabo de ver con estos ojos y acabo de sentir con este corazón lo que es la rebelión de un pueblo contra el poder. Que era Lunes de Carnaval y estaban los coros en la calle que llaman de la Libertad. Habían entrado, según un orden establecido y pactado, por otra calle que se llama de los Desamparados. De los Desamparados a la Libertad: ya ven cómo el callejero gaditano nos va diciendo qtié son las coplas de Carnaval. Rotos por el cansancio, allí estaban esos coristas que llevan ensayando desde el mes de septiembre para ofrecer al pueblo el repeluco antiguo de un tango, el epigrama rotundo de un cuplé. Había Invasores de la tierra, magos de Abracadabra, incas de La Tertulia de Doña Frasquita, n ¡canores viñeros con su Takatá y sus platillos. Estaba la mañana bellamente antigua, viento de Levante, amenaza de agua, nubes grises de la color de las losas de Tarifa de las casapuertas, que más esbeltos hacían aún a esos miradores que parece que aún están esperando el último galeón. Cantaba delante de La Bombilla el coro de La Viña. Yo sé de la ilusión de estos hombres por pasear su orgullo gaditano en la, plaza, dándole la vuelta al mercado, hasta llegar al Merodio, sancta sanctorum del poder establecido. Allí están los micrófonos de la radio, allí están los fotógrafos, allí el alcalde, allí los famosos. Y fue que, de pronto, en la mañana plomiza, entre tangos, se corrieron las voces de rebelión: -Los de Noche de Ronda se han saltado el orden, han entrado arrollando por la calle Londres y ya están en el Merodio... Les decía al principio lo de Napoleón porque así llegarían a Cádiz las noticias de que los cañones gabachos estaban en el Trocadero. Apresurados, a la carroza de La Viña llegaron un sabio estrellero disfrazado de corista de Los Dedócratas, un invasor astral disfrazado de peñista de la Tía Norica y se pusieron a hablar con un muñeco de Don Nicanor disfrazado de viñero. La gente preguntaba, y desde la carroza dije- ron: -Ná, los de Salvador Domínguez, que quieren estar en el Merodio cuando ellos quieran, y van a tener el Merodio para ellos solos... ¡A La Viña, nos vamos a La Viña, se acabó el carrusel! ¿No quieren la plaza para ellos solos? Pues ahí la tienen... Se corrieron las voces por los balcones y por los cierros blancos. Se le dio un sartenazo al último cuplé y rugieron los motores de los tractores de las b a t e a s Era como un ejército en marcha. Indios, incas, nicanores, marcianos, los coros, sin ninguna ley escrita, con ese relámpago de lucidez y certeza con que Andalucía hace las cosas, empezaron a escribir el largo tango de la rebelión en la libertad. Pasaron corriendo por La Marina, por la espalda de Correos, y cogieron la esquina de La Alhambra. Por los balcones sonaban voces de mujeres que me recordaban coplas de bombas y de fanfarrones. Cádiz ya había puesto en verso las eternas coplas de la libertad: ¿Adonde vas, niña? ¡Los coros a La Viña... Y fue que llegaron los coros a La Viña, y fue que no había micrófonos, ni fotógrafos, ni empleados de la Junta de Andalucía, ni concejales del Ayuntamiento, sino que estaba el pueblo llano cantando las viejas coplas de la libertad, los tangos nuevos con el levante antiguo, entre las medias limetas de Chiclana y los papelones de chicharrones. Yo acabo de ver en Cádiz una rebelión popular frente al poder, como se saben hacer estas cosas en Andalucía, sin darle la menor importancia a los mayores gestos. Allá en el Merodio, con la plaza para ellos, el pueblo dejó solos a los coristas apegados al poder y a la Junta de Andalucía. Sabían que la soberanía popular hay que lograrla entrando por la calle de la Libertad y no arrollando desde el absolutismo. Los que fueron Desamparados alcanzaban ahora en el barrio su grandeza. Sonaban los bombos como bombas de triunfo. Y a mí, aquellas palmas por tanguillos me recordaban una vez más que nadie puede imponerse al pueblo que inventó la libertad y la Constitución. Antonio BURGOS blo más profundamente religioso del mundo. Ahora acaba de moMientras los inversores extran- rir el Panchen Lama, la segunda jeros parecen considerar asequi- autoridad de su jerarquía eclebles los precios de los títulossiástica. Él era ¡a figura mas cavalores que cotizan en la Bolsa pacitada para servir de intermeespañola, los operadores locales diario entre las autoridades cenandan deshojando la margarita trales de China y el Dalai Lama, sobre la conveniencia o no de máxima autoridad religiosa (y participar en la rueda bursátil. otrora política) del Tíbet, hoy exiCon el respaldo, las más de las liado en la India. Se abre así un veces, de la comente compradoperiodo de incertidumbre en el ra que aportan los extranjeros, que la habilidad diplomática de los bolsistas españoles van a re- ambas partes va a verse sometimolque de la confianza que pro- da a fuertes presiones. Se enviene del exterior. Compran escuentra en juego el futuro de uno tos últimos un día con el pensade los pueblos más antiguos de miento puesto en vender al la Tierra. siguiente. Y si esta actitud contrasta con la que se observa Una discriminación desde fuera, preciso es tener en El Movimiento Comunista de cuenta, para explicarlo, y justificarlo también de algún modo, Asturias (MCA) ha colocado numerosos carteles en las principaque sobre nuestro cielo económico se encuentra estacionada una les capitales asturianas en los que ridiculiza al filósofo Gustavo tormenta monetaria. -léase subiBueno, al lingüista Emilio Alarcos da de los tipos de interés- que nunca ha sentado bien a los y al director del Instituto de Estumercados bursátiles. En circuns- dios Asturianos. Jesús Evaristo Casariego, por sus actitudes tancias normales, el encarecicontrarias a la normalización del miento del precio del dinero habable. Los carteles son un mobría repercutido de manera desdelo de mal gusto y de amenaza favorable. Pero ahora, ratificada Si queréis guerra, vais tenéla la confianza de los extranjeros, se lee en su texto) contra estas nuestra Bolsa, aun de manera tres prestigiosas figuras del munirregular, mantiene una actividad do cultural asturiano. Llama la y unas cifras de negocio que atención que el presidente del complacen a la mayoría, aunque Principado de Asturias, Pedro de las operaciones se programen Silva, haya tardado en manifestan sólo para veinticuatro horas. tarse en contra de estos lamentables carteles y que, al hacerlo, se haya referido explícitamente a Panchen Lama tan sólo dos de los agredidos: El lamaísmo tibetano (variedad Gustavo Bueno y Emilio Alarcos. tardía del budismo) tiene una an- Quizá por discrepancias ideológitigüedad de casi seiscientos cas, se olvidó de Jesús Evaristo años. Desde que en el siglo XV Casariego. Cuando unos ciudael monje Tsong Khapa llevase a danos son atacados injustamencabo la reforma budista con la te, el presidente de su Comunicreación de la secta de los go- dad autónoma debe actuar como rros amarillos aquel reino perpresidente de todos los ciudadadido en el Himalaya unió fuertenos y la discriminación de Pedro mente su futuro al del lamaísmo. de Silva en sus declaraciones Por encima de avatares históriestá alejada del espíritu de locos y políticos, los tibetanos son grar una Asturias de todos los ante todo escrupulosos creyenasturianos tes en su religión, quizá el pue- Por aumento je salarios, ma- I tenas primas, élcfnos vemos I y. obligados a rhodificar la actual Tarifáde Precios. A APROVECHE! A M P L I A M O S Hasta I 2 8- 2- 8 9 MESAS DE DIRECCIÓN 160 x 75 cm. 170 x 85 cm. 190 x 95 cm. 210 X 95 cm. 55.336 57.997 61.315 66.928 ptas. ptas. ptas. ptas. ACI I Cía. San Vicente, 42 Polígono (Frente Estación riel Norte) Valdonaire. Madrid. 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