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72 A B C REPORTAJE DOMINGO 6- 11- 88 Delitos de presos con permiso de salida 15- 3- 1984. Santiago Martín Campo, el Gurú es detenido como presunto autor de la muerte a tiros de Julio Martín Jiménez, tras perpetrar un atraco en la droguería de la víctima, en Orcasitas (Madrid) El delincuente gozaba ese día de permiso de fin de semana. 1- 4- 1986. Tomás Ruiz Fernández, el Tomasín delincuente considerado como, muy peligroso aprovecha un permiso carcelario para evadirse del penal de El Dueso, dejando tras de sí un reguero de sangre: se le considera autor de cinco asesinatos en el tiempo que duró la huida. Su detención se produjo en una bolera de Laredo. En diciembre de 1986, Agustín Fernández Callejo, el Tino fue asesinado durante una reyerta en la prisión de Nanclares de Oca por ser considerado uno de los delatores de el Tomasín 10- 10- 1986. Atraco con toma de rehenes en una sucursal del Banco de Sabadell, en Barcelona. Tras diez horas de tensa espera, los geos detienen a los protagonistas del delito: dos hombres con permiso de fin de semana, y una mujer. 18- 1- 1987. José Luis de Miguel, empleado en la central lechera Beyena, de Bilbao, es asesinado durante un atraco por el preso con permiso de la cárcel de Nanclares de Oca Roberto E. G. 7- 4- 1987. J. S. C, fugado de la prisión de Ocaña aprovechando un permiso, es detenido en Madrid como presunto autor del atraco en una peletería de la calle San Bernardo en el que el propietario resultó herido. 24- 4- I987. S. R. P. de veintiocho años se sirve de un permiso para fugarse de Ocaña, donde cumplía condena por homicidio. Posteriormente fue detenido en Madrid acusado de cuatro nuevos atracos. 3- 5- 1987. El Dinamita es detenido en Málaga y confiesa haber matado a tres personas desde que, en la Navidad del 86, se fugase de la prisión durante un permiso. 1- 11- 1988. José Juan Martínez Gómez, cerebro del asalto al Banco Central de Barcelona, en 1981, mata a tiros a dos policías cuando se disponían a detenerle en un restaurante de la localidad barcelonesa de Vilanova i la Geltrú. El delincuente había quebrantado un permiso carcelario de siete días de la prisión de Ocaña. 1 í i- f t rr i f V A l 1 1 vI t S rrf fj. ti J í i i. i i t En esta secuencia de cuatro fotografías de archivo hemos querido plasmar la dramática reaüdad de los permisos carcelarios. De izquierda a derecha: el deüncuente comete un atraco a un entidad bancaria; es detenido por la Policía; tras cumplir parte de su condena, obtiene un permiso de unos días por buena Son, en la mayor parte de los casos, individuos conceptuados como muy peligrosos por la Policía. Sin embargo, el buen comportamiento en prisión les abre las puertas de esa sociedad contra la que atentaron. Pero los permisos de salida como preparación para la vida en liberLa fuga del número uno del asalto al Banco Central de Barcelona, que gozaba de un permiso temporal concedido por la prisión de Ocaña, y que el pasado martes asesinó a dos policías en Vilanova i la Geltrú cuando iban a detenerle, reabre esta problemática. Y en el horizonte, la tan traída y llevada reforma socialista que en 1983 abrió las puertas de las cárceles a delincuentes contumaces. El titular de Justicia que impulsó aquella reforma, Fernando Ledesma, creía que el índice de fracasos registrados en los permisos es muy pequeño y la sociedad tiende a magnificarlos En los años que Ledesma estuvo al frente del Ministerio de Justicia se dieron los suficientes delitos cometidos por presos con permiso como para pensar que algo funcionaba mal. El suceso del pasado martes vuelve a poner la cuestión en el candelero: el grupo parlamentario de Alianza Popular presentará en el Congreso una proposición no de ley con el fin de que el Gobierno arbitre las modificaciones necesarias en la aplicación de la Ley General Penitenciaria. Ya el portavoz del Grupo Popular en el Senado, José Miguel Ortí Bordas, dirigió el pasado jueves una pregunta al Gobierno para que facilitase el número de fugas de petad les sirve a muchos de ellos para cometer nuevos delitos o para fugarse. Cabe preguntarse entonces: ¿Sirve de algo esta medida humanitaria, recogida en el Reglamento Penitenciario, de conceder permisos temporales a los reclusos, o es una misma fuente más de inseguridad? tenciaria debe ser flexible para propiciar la reinserción de los presos en la sociedad Sin embargo, Renedo considera que la Ley apenas se aplica. Nuestras prisiones son escuelas de degradación. El único aspecto que funciona perfectamente es el de la concesión de permisos que, insisto, es una medida acertada, pero siempre y cuando se cumplan el resto de los requisitos Ya centrados en la cuestión principal, Renedo considera que los permisos se conceden sin más El otorgarlos se ha convertido en un trámite rutinario. No se distingue a los presos peligrosos de los no peligrosos, no existe una vigilancia, un control. Y lo que sucede una vez que estos presos circulan libremente por la calle no es sino consecuencia de lo que sucede en el inte- rior de las cárceles. Los delincuen- nados que se han producido desde 1982. Por su parte, el Sindicato Profesional de Policía Uniformada (SPPU) ha conseguido que el Consejo General del Poder Judicial abra diligencias informativas al juez titular de la prisión de Ocaña que el pasado 29 de septiembre concedió el permiso de salida a José Juan Martínez Gómez, el cerebro del asalto al Banco Central de Barcelona. Enrique Múgica, actual ministro de Justicia, tendrá que aplicarse para aprobar esta asignatura pendiente de su antecesor. Trámite rutinario Manuel Renedo, portavoz adjunto del grupo parlamentario de AP, no considera que su partido esté en contra del sistema de permisos. El principio social que inspira la idea no nos parece malo. Una ley peni- El que un recluso no arme jaleo en prisión no justifica un permiso (Manuel Renedo, portavoz adjunto de AP en el Congreso) Hay que valorar la peligrosidad del delincuente previa a la cárcel (José Miguel Ortí Bordas, portavoz de AP en el Senado)