Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC, pág. 48- TRIBUNA ABIERTA -MARTES 5- 4- 8.8 MVIMOS- q u i e ran o no quieran aceptarlo muchos- en un mundo donde triunfa lo mediocre, lo hortera, lo ordinario, lo barato... En cualquier lugar, en todas partes. Echemos un vistazo a la calle, a la televisión, al cine, al teatro. Prestemos nuestros oídos a la radio al lenguaje, al vocabulario. Escuchando la radio podemos permitirnos el lujo de cambiar de emisora cuando el programa no nos gusta. Con el televisor no ocurre lo mismo, desgraciadamente: nuestro bendito canal y medio impide la posibilidad de elegir. Nos rodea una falta total de buena educación y de buen gusto, aunque el buen gusto- dijo la otra tarde un señor en televisión- es una costumbre muy burguesa Sin comentarios. Aún colea la lamentable intervención de Els Joglars en el programa Viaje con nosotros y colean tantos espacios televisivos y radiofónicos que nos dejan de una pieza, a cada momento, cuando los vemos o escuchamos. Menos mal que, en mitad de ese inmenso desierto de ordinariez, encontramos oasis que nos salvan de la asfixia, y da gloria poder escuchar espacios como Hoy por hoy o Protagonistas y a Iñaki Gabilondo o a Luis del Olmo, a Encarna Sánchez, a Luis del Val (que cada día escribe y dice mejor) la diaria instancia de Antonio Álvarez Solís, ese inimitable y magnífico Estado de la Nación que reúne a nuestros mejores humoristas (Mingóte, Ussía, Súmmers, Tip, Coll, Chumy... a mi admirada y entrañable Doña María a Fernando Onega, a Antonio Burgos, a Emilio Romero, a Püar Narvión, a José María de Areilza, a Fernando Vizcaíno Casas, a Fernando Díaz Plaja... Y a tantas gentes que nos producen, día a día, una ilimitada admiración hacia su gracia o su talento. Hace pocos días tuve la suerte de escu- de escena. Hizo el mejor mutis, el más importante de su vida. Dejaba un pedazo de sí Por Natalia FIGUEROA misma en los escenarios que había pisado y que amaba tanto, tanto... Sin embargo, no lo char, en la Cadena COPE, en Directamente dudó. No se puede, a veces, tenerlo todo. Encarna la larga entrevista que hizo EncarHay que elegir. Elena eligió, y qué bien eligió. na Sánchez a doña Elena Salvador, esposa Su vida ha sido un ejemplo de muchas codel eminente doctor Antonio Puigvert. Fue un modelo de espacio radiofónico, una entrevista sas. Me coloqué detrás de Antonio, a su somexcepcional, tanto por parte de la entrevistabra. ¡Con cuánta admiración, dora como por parte de la entrecon cuánto orgullo y con cuánto vistada. Suele decirse que no amor pronuncia estas palabras! hay buena entrevista sin buen entrevistador. Y es verdad. EnCuando la llamé por teléfono, carna Sánchez supo crear un clia Barcelona, para felicitarla, me ma perfecto, encontrar el acendijo entre otras muchas cosas: to y el tempo ideales, pre- E n el motor de Antonio, sólo guntar con inteligencia e interés. soy una tuerca, y con eso me Sirvió, pues, en bandeja la entreconformo... vista a su invitada de honor, a Vivir cerca del genio no siemesa mujer magnífica que es hoy pre resulta fácil. No es orégano la señora de Puigvert, y que ayer todo el campo ni reluce únicafue la gran actriz Elena Salvador. mente el oro... Precisamente por eso me pareció una auténtica Me daban ganas de empezar delicia la charla- natural, distena aplaudir sus respuestas. ¡Qué dida, íntima- de Encarna Sáncosas dijo y cómo las dijo! ¡Con chez y Elena Salvador. Un moqué encanto, con qué gracia, delo de entrevista, sobre todo con qué ternura, con qué trehoy, en un tiempo en el que no menda humanidad! Nataüa Figueroa es habitual escuchar cosas como Cherchez la femme dicen los franceses. Y nosotros aseguramos que las que dijo la señora de Puigvert. En. su detrás de todo gran hombre hay siempre caso, sí, la gran mujer está a la vera del una gran mujer Yo creo que siempre no. hombre grande. La mujer excepcional vive Pero la mayoría de las veces sí. Como en junto al médico mundialmente admirado, junto al magnífico ser humano. este caso. Elena Salvador plantó su carrera teatral cuando conoció al doctor Puigvert. Ella era muy joven, muy guapa, muy brillante. Famosa ya. Había ganado a pulso un importante puesto como actriz. Pero supo que el matrimonio con un gran médico difícilmente podría ser compatible con el teatro. Y desapareció Una tuerca en su motor. ¡Pero qué tuerca... La esencial, la primordial en esa estupenda maquinaria. Elena Salvador, señora de Puigvert: enhorabuena. Espacios radiofónicos semejantes debieran emitirse de nuevo. E parece que no se considera suficientemente la importancia, tanto absoluta como relativa, de la esquela mortuoria. La mayoría de los lectores del periódico pasa sobre ellas como sobre las referencias de los debates de las Cortes, sin leer, si acaso, más que el nombre del difunto o los grandes titulares, porque es algo en ambos casos- que ha muerto al fin Rodríguez López, o que se ha aprobado la ley de Sanidadcuyo final ya se conoce de antemano. Sin embargo, en ambos casos, y sobre todo en el de la esquela, lo importante es la letra pequeña. M LA ESQUELA MORTUORIA Hay todavía mucha gente, y resulta comprensible, que pasa su juventud intentando labrarse un porvenir por sí mismo, por el difícil camino del estudio y el trabajo y no por el del carnet. Y hay otros, o los mismos, que consumen su vida entera con la noble meta de construirse no sólo un panteón digno, sino una esquela mortuoria grandiosa y espectacular, o por lo menos llamativa. La esquela viene a ser así un complejo y completo panegírico impreso, un curriculum vitae postumo, un género que no se firma, quizá porque más que una especie de biografía del extinto Por Miguel PÉREZ CALDERÓN es, en la gran mayoría de los casos, una autolo que podríamos llamar un curriculum mortis, biografía, una documentada y parcial reseña informativa, e incluso una brillante página litetan difícil de redactar bien, como el otro. Por eso la esquela debe considerarse raria que, como el testamento, deja cuidadocomo un género literario, con su naturaleza samente escrita y seguramente pagada el propia, sus notas distintivas, sus característi- propio interesado y a la que se pueden dar cas y sus reglas, o mejor como un género varias y sucesivas ediciones, sin esperar a periodístico- junto al reportaje o la crónica, los aniversarios, con cualquier motivo fútil, por ejemplo- puesto que está destinado a como la organización de un funeral por los publicarse precisamente en los periódicos. Es compañeros de promoción, o la celebración un género con sus cultivadores y sus exper- de unas misas, o de un modesto responso. tos, los esquelógrafos explotado con espeDe todas formas, uno, como modesto teóricial éxito de público, crítica y caja, por un co y como práctico, más modesto aún, de los cierto número de diarios especializados, que medios audiovisuales tiene, que reconocer, integran lo que denominaríamos la presse con obligada objetividad, pero con profunda de la mort Lo que sucede es que, segura- pena, la indiscutible supremacía del periódico mente por suerte, la esquela es un género de impreso sobre la televisión y la radio, que sepago, con toda su servidumbre y su grande- rán todo lo importantes que se quieran y puza, no sujeto a los varios y cambiantes bare- blicarán, cómo no, notas necrológicas y refemos de importancia de la noticia, sino a los rencias biográficas, incluso en imagen y con de su precio. La esquela es, como se sabe, música, de todos los muertos habidos y por tanto más importante cuanto más grande, y haber, pero no tienen ni pueden tener esquetanto más grande cuanto más cara. las mortuorias. Y eso constituye evidenteLa esquela, a semejanza del editorial, es mente un fallo insalvable.