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KM A B C ESPECTÁCULOS DOMINGO 3- 1- 1- 88 Miguel Narros trae La malquerida v de Benavente) con un reparto revolucioíitóto Un montaje ambicioso en homenaje y recuerdo al Nobel español Madrid. Carlos Galindo El próximo viernes se estrenará en el Español la conocida obra de don Jacinto Benavente La malquerida bajo la dirección de Miguel Narros, que ha querido dar a este nuevo montaje un aire más juvenil en cuanto a los principales intérpretes se refiere, ya que ha dado oportunidad a actores como Ana Marzoa y José Pedro Carrión para que sean ios encargados de dar vida a La Raimunda y El Rubio respectivamente. Como complemento a las representaciones Junto a ellos, Narros ha reunido a un plantel de jóvenes actores, entre los que figuran He- de La malquerida, el teatro Español organizalio Pedregal, Aitana Sánchez- Gíjón, Margarita rá, del 5 de febrero al 8 de marzo, la exposiCalahorra, Enrique Menéndez, Carmelo Gó- ción Benavente. un premio Nobel para el mez, Marcial Suárez, Margarita Mas, Perpe teatro así como una serie de conferencias Loma, Vicenta Domínguez, Silvia Casanova, sobre Benavente y su teatro, a partir del mes Resu Requena y Milena Madridejos, entre de abril. otros, contando nuevamente con la colaboraA continuación ofrecemos las opiniones de ción especial de Ángel de Andrés en el per- Ana Marzoa y José Pedro Carrión, realizadas sonaje de El Tío Eusebio La escenografía momentos antes de entrar en el escenario es original de Andrea D Gdorico y Mario Ber- para realizar uno de los últimos ensayos genedo y los figurines del propio director. nerales, ya caracterizados. Ana Marzoa Por esa función- contesta- estoy finalista para el premio Mayte, pero supongo que Paso a paso contaba, aunque entraba fuera de fechas, para los premios recibidos; hay que tener en cuenta que las tres funciones fueron el mismo año, y sirvieron un poco las tres para ver los trabajos distintos, digo yo. Ana Marzoa: Creo que tengo cierta facilidad para interpretar este tipo de miyeres Ha cambiado su fisonomía para adaptarse a la caracterización del personaje que interpreta, La Raimunda el duro personaje de La malquerida en el que ha sabido meterse de lleno. Según comenta, es una actriz que tiene cierta facilidad para interpretar este tipo de mujeres. Pero en su interior sigue siendo la joven y risueña mujer de siempre. Todavía no se lo que pueda significar La Raimunda para mí porque el tiempo es el que nos da la medida de lo que significa las cosas para nosotros nos dice sonriendo, con una risa; sana y sincera Ana Marzoa cuando se encuentra caracterizada para este personaje en los ensayos del tercer acto. Ha sido- continua- un proceso muy curioso, porque cuando me llamó Miguel Narros y leí la función, no me sentía muy segura durante la primera semana; me daba la sensación de que me faltaban años para el personaje. No porque lo pueda hacer una actriz más joven o más mayor, sino porque creía que había algo que el tiempo nos pone en la voz, en los andares; que era un papel que me vendría mejor dentro de quince años que ahora. Y al empezar a trabajarlo, gracias al director que me hizo ver las posibilidades de que yo encajara eñ el personaje, me metí en él. Es una obra que a medida que se va haciendo vas descubriendo el fabuloso dramaturgo que es Benavente. Quiza en una primera lectura, una lectura veloz, uno se queda con una parte superficial del lenguaje; no descubres la hondura hasta el. momento de hacerlo, y entonces creo que te permite llegar con una gran comodidad a las situaciones dramáticas, porque está muy bien contado todo. De momento lo que significa para mi es estar feliz de hacer la obra. Si supondrá algo mejor o peor para mi no lo sé. Ya veremos. Comentamos a la actriz, que siempre tiene la sdnrisa a flor- de labios que mucha gente está especiante ante el estreno para ver su interpretación, porque no ven en una actriz joven el personaje de La Raimunda De todas formas- d i c e- pienso que desafortunadamente nos marcan demasiado los conceptos. A mi misma me marcaron. Se pueden poner muchos ejemplos de mujeres jóvenes que tienen hijas mayores; es una lectura de la función que entra en la lógica. Yo tampoco soy una niñita, no tengo veinticinco años, o sea, que no es nada descabellado. Del claque a La Rainranda i ¡Ufü... -nos dice abriendo sus grandes ojos- No se como se me verá el dar el paso de profesora de claque a dar vida a La Raimunda ya que este personaje siempre se asocia a María Guerrero, Lola Membrives, Margarita Xirgu... Trae grandes recuerdos. Hay que tener en cuenta que es una función que lleva muchos años sin representarse. Sin embargo no le tengo miedo a las cosas, y tampoco a esta representación, pero como apuntabas antes, la gente está esperando a ver como lo hago, me doy cuenta de que hay como un cierto recelo, como tocar el templo mítico de las diosas. Pero pienso que todas épocas tienen sus actores y sus momentos... He asimilado perfectamente el personaje. Me recuerda, ahora que me ves así. vestida, a lo que me ocurrió en Cañas y barro. Era lo primero que hacía para televisión, yo era muy joveneita y hacía el papel de una mujer, y la gente se creía que tenía la edad que aparentaba en la pantalla, cuando hacia la madre, sin maquillaje. En un capítulo daba dieciocho años y en otro treinta y cinco, y yo contaba entonces. veintiséis años... Pienso que tengo como una cierta facilidad para dar este tipo de mujeres. A veces, en los ensayos, me estoy moviendo en el escenario y me vienen como recuerdos de alguna de mis tías: Me estoy moviendo como mi tía Lola me digo. Vienen por instinto. O sea que me siento muy cómoda en el papel. No se si estaré bien, ¡eso es otra cosa... El papeles muy fuerte- contesta a nuestra pregunta- Estoy toda la función en escena y sólo salgo unos minutos en e l tercer acto. Sí. También puede decirse que es ún desafio. Es un papel fuerte, y hay que estar bastante sano para poder interpretarlo. Ya que el primer acto que comienza con una fiesta termina con la muerte del novio de mi hija, con todas llorando. O sea, que eso ya es un problema grande. El segundo acto es de una construcción perfecta, es el itras fuerte de los tres; es maravilloso. Allí está un poco el desafio de la fuhciónr está tan arriba y es tan completo, que luego tienes que mantener el tercero en interés... Y es en este cuando me matan. Un personaje diferente Desde La vida es sueño a El castigo sin venganza, El concierto de San Ovidio, Paso a paso, sus tres últimos trabajos, Ana Marzoa realiza un cambio brusco en cuanto a personajes a interpretar. Sí, todos los personajes muy distintos... -comenta pensativa- Creo que eso es bueno para un actor. He procurado no encasillarme en ningún estilo. Ahora ha surgido ésta y, en realidad, me apetecía hacer un teatro del día después de salir de Paso a paso. Me apetecía salir vestida como ahora, un poco como la historia de las películas, de las comedias americanas, y puedo trabajar en el humor y todo eso. A veces me cae más el drama, y es normal, porque en los teatros como el Español o el María Guerrero tienes que trabajar e! repertorio clásico o de autores importantes, y casi todo son tragedias... Me encuentro a gusto en todos los géneros- nos dice- Lo que pasa es que a veces va por épocas, Ahora estoy haciendo esto y me encuentro bien haciéndolo, pero digamos que me apetecería trabajar en comedia musical; trabajar un poco el music- hall para lo cual estoy bastante preparada, y puedo aprovechar el momento... Pero bueno, supongo que eso será lo próximo y podre pasar de esto a otra cosa. Ana Marzoa recibió por su trabajo en las últimas obras el Premio Nacional de Teatro, el María Guerrero y el dé El espectador y la Crítica. Lé queda, de los trabajos realizado el pasado año Paso a paso por recibir reconocimientos.