Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
90 A B C TELEVISIÓN Películas fin de semana Largometraje especial Grease Director: Randall Kleiser. 1978. Color. 108 minutos. Hoy, a las cinco y media de la mañana, por la Primera Cadena, en Largometraje especial JUEVES 31- 12- 87 Jueves cine Fedora Director: Bílly Wllder. 1978. Color. Ciento ocho minutos. Hoy, a las diez y cuarto, por la Segunda Cadena, en Jueves cine Largometraje especial Director: Enrico María Saierno, 1970. Color. Cien minutos. Hoy, a las siete y veinte, por la Primera Cadena, en Largometraje Especial Anónimo veneciano Más de veinticinco años atrás, Wilder había realizado, con Sunset Boulevard ampulosamente retitulada entre nosotros El crepúsculo de los dioses una de las mejores películas en que el cine se vuelve sobre sí mismo, en que Hollywood se contempla en un espejo que le devuelve su no necesariamente brillante imagen. En Fedora película que tuvo que rodar con producción franco alemana, porque nadie en Hollywood quería financiarla, el director de Con faldas y a lo loco vuelve a un asunto similar, aunque con una mirada menos acida y, en contrapartida, más romántica. Porque es Fedora en efecto, un filme ante todo romántico, de los que ya no se hacen. La historia de la antigua superstar por la que no parecen pasar los años, y el misterio que encierra nos son presentados por Wilder y su coguionista habitual, I. A. L. Diamond, en un tono tan personal como riguroso. Marthe Keller no era, quizá, la protagonista ideal para esta película. Sí está espléndida, en cambio, Hildegard Knef. Y WiIfiam Holden. El éxito, posiblemente sorprendente incluso para los responsables del filme, de Fiebre del sábado noche hizo imperiosa la búsqueda de un tema y una pareja para la próxima aparición en la pantalla de Travolta, convertido ya en auténtica superstars Se recurrió, en consecuencia, a Grease un musical de Broadway en el que el propio Travolta había intervenido en un papel no protagonista, y, como pareja, se optó por la cantante australiana Olivia Newton- John. El resultado fue menos espectacular, en cuanto a la taquilla, que el de la película anterior, pero, con todo, positivo. Y en parte el éxito se debió a que el filme, como su antecedente escénico, operaba sabiamente sobre la nostalgia algo que, hábilmente dosificado, siempre es rentable. Se sitúa la acción de Grease en los años cincuenta, en un ambiente estudiantil, y está, de un lado, la película, llena de referencias bienhumoradas al pasado, al tiempo que es una parodia de los filmes juveniles que a la sazón se producían en serie, con Sandra Dee, de ser posible, como protagonista. Una realización hábil, una coreografía John Travolta eficaz y un ritmo sincopado hacen que se perdonen al filme sus incursiones en la cursilería, por otra parte perfectamente asumida por sus responsables. Travolta sigue sin ser un actor aceptable, aunque sí es un buen bailarín. Olivia- Newton- John se limita a cantar con cierto gusto. Aparece también un juvenil Lorenzo Lamas. Aunque los mejores del reparto son: entre los jóvenes, Stockjard Channing, y, entre las veteranas, las estupendas Joan Blondell y Eve Arden. Es muy posible que el tiempo haya dejado su huella sobre esta película, que en su momento obtuvo un éxito fabuloso, casi comparable de la que le había servido, de algún modo, de modelo, Love Story ya que, en efecto, en ambos filmes se nos habla, en términos románticos, de amores no imposibles, pero condenados de antemano al estar, en un caso la mujer y en otro el hombre, abocados a una muerte inmediata. En Anónimo veneciano es el protagonista masculino quien tiene los días contados, lo que le hace decidirse a pasar sus últimos momentos con la mujer a la que ha amado, y de la que lleva algún tiempo separado, eligiendo Venecia. Ni que decir tiene que si a lo apuntado en cuanto a trama se añade la fascinación de la ciudad del Adriático, más una partitura de Stelvio Cipriani, que nada tiene que envidiar a la que, para Love Story compusiera Francis Laí. Protagonizan Tony Musante y Florinda Bolkan, que, bien dirigidos por un antiguo actor, Enrico Maria Salemo, sin ser excepcionales, están por encima de sus cotas acostumbradas. Viernes cine Superman II Director: Richard Lester. 1980. Color. 122 minutos. Viernes, a las diez y veinte, por la Primera Cadena, en Viernes Cine Largometraje especial La violación de Sarah McDavid Director: John Llewelyn Moxey, 1981. Color. Noventa y un minutos. Viernes, a las tres, por la Primera Cadena, en Largometraje especial Contra el dicho que afirma, tajantemente, que nunca segundas partes fueron buenas en esta ocasión cabe preferir la primera de las secuelas de la serie basada en el comic mundialmente célebre al original y ello, en buena parte, gracias al peculiar humor con que Richard Lester se ha acercado al personaje, aunque no falte quien diga que. de hecho, la mitad del filme estaba ya rodada por Richard Donner, director de la primera parte, cuando el realizador de iQué noche la de aquel día! se hizo cargo del proyecto. Sea como fuere, Superman II es más divertida que Superman pese a que su metraje resulta igualmente excesivo. Y, en más de un momento, se ve la mano de su autor -suponien- do que los verdaderos autores de la serie, hasta que se hizo cargo de ella la Cannon, no fueran los productores- que, a través de la ironía, logra que pasen momentos que, de otro modo, podrían bien inducir a la carcajada no buscada o a la pura y simple indignación. En el reparto, aparte Christopher Reeve, que, como de costumbre, encarna al protagonista y llega a resultar convincente, miembros de la compañía estable de la serie y otros que actúan por primera vez en ella, como Terence Stamp. Los mejores siguen siendo Gene Hackman y Valerie Perrine, que encarnan a una estimulante pareja de villanos Y Margot Kidder sigue sin convencer en el personaje de Lois Lañe. En realidad, y aunque se anuncie como si sé tratara de una película destinada a la exhibición en salas comerciales, La violación de Sarah McDavid es ufi telefilme, aunque sea justo reconocer que su nivel es superior al habitual de los productos de este tipo, en parte gracias al interés que ofrece la historia que en él se nos cuenta y en parte debido a la más que correcta realización de John Llewelyn Mox, que ha llevado a término, sobre todo, un buen trabajo con los actores y en especial con Patty Duke Astin, en su día oscarizada por su interpretación de Helen Keller en El diario de Anna Sullivan Lo que pretende el filme- o telefilme- en suma, es ser un alegato contra la violencia en los colegios, y lo hace a través de la historia de una joven profesora, asaltada en plena clase, a la que los directivos del establecimiento en que imparte sus enseñanzas quieren convencer de que no denuncie su caso. Un bien trabado guión de Arnold y Lóis Peiser proporciona a Moxley la materia prima para llevar a cabo un buen trabajo y, en definitiva, la película se sigue si no con pasión sí con atención, sin caer en el fácil melodramatismo a que estaba, por más de una razón, expuesta. Patty Duke Astin- que antes se llamaba sólo Patti Duke- domina el reparto, en el que cabe destacar igualmente al siempre seguro Ned Beatty, estando los restantes actores a un nivel cuando menos notable.