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ABC, pág. 76 r- SANIDAD; -JUEVES 31- 12- 87 La Fundación Jiménez Díaz no va a morir, va a salir adelante El doctor Merchante, nuevo presidente, está esperanzado Madrid. Miguel Ángel Martín Es fundamentalmente un médico de los pies a la cabeza que irradia ciencia y seguridad. ¿Cómo no voy a tener alegría? Sin optimismo no se puede ser médico. Pues eso cura. No quiere decir, por rubor, que es el discípulo más directo de don Carlos Jiménez Díaz, cuya obra, ahora, desde la presidencia de el Patronato de la Fundación, pretende perpetuar. La tarea no le va a ser fácil aunque, se lo aseguro, ilusión no me va a faltar A sus sesenta y cinco años, la Fundación Jiménez Díaz ha recurrido a él, a Alfonso Merchante Iglesias, jefe del Servicio de Medicina Interna, uno de los discípulos más señeros del fundador para salir adelante de ese callejón oscuro y difícil en el que desde hace años se encuentra, como segundo eslabón de una importante reestructuración en sus mandos directivos. Para ello, no ha dudado en los últimos meses en poner al frente de los dos puestos claves, a hombres que encierran el más puro espíritu de la Clínica de la Concepción: Gregorio Rábago, al frente de la Clínica y Alfonso Merchante en la presidencia del Patronato Rector. En la Clínica se respira en estos días un ambiente de optimismo y esperanza que no se palpaba desde hacía muchos meses, sin que se sepa, a ciencia cierta, si esta vez sí, responden a que el Ministerio de Sanidad al fin, ha abierto la puerta a la posibilidad de ayudar a uno de los centros de más prestigio de la Medicina española. Parece que García Vargas es receptivo a ello, lo que si se confirma y acepta fórmulas viables para que La Concha no cierre o se traslade, sería motivo suficiente para dejar una estela positiva en su paso por el Ministerio de Sanidad. Esa es la empresa actual que tienen Rábago y Merchante: convencer a la Administración de que hoy por hoy es viable la continuidad del centro como tal, manteniendo su autonomía y prestando una valiosa colaboración al Insalud. Uno de los más convencidos de todo ello es precisamente el nuevo presidente, jefe del Servicio de Medicina Interna, casado, padre de seis hijos y admirador acérrimo de don Carlos Espero que García Vargas sea receptivo al plan de viabilidad que le vamos a presentar nisterio. No pretendemos con este Plan que se nos perdone la deuda que tenemos contraída con la Administración. Pero creemos que con una moratoria de unos años se va a poder pagar todo lo que sedebe. -Pero eso se concretará de alguna forma... -Sí, pero aún es pronto para adelantar nada, pues está todavía en fase de proyecto. Pero hay dos puntos claves: -a) Llegar a un nuevo concierto con el Insalud con bases distintas a las que tenemos hasta ahora, y que consistiría en que en lugar de unas tarifas por cama- día, que actualmente no cubren los costes reales, se pagará por proceso por enfermo, lo que sería mucho más ajustado a la realidad. b) Mejor aprovechamiento del sector privado, con una mayor aportación de las entidades de seguro libre, en este sentido ya ha habido y se ha afirmado un preacuerdo de las grandes compañías. ¿Y cómo se enjugaría la deuda, que es a lo que se niega la Administración? -Y a le digo que no pretendemos que nadie nos dé dinero a fondo perdido, sino que se podría llegar a una fórmula parecida a la que en su día se hizo con otro de los centros históricos de la Medicina española: el Hospital de Santa Cruz y San Pablo de Barcelona, al que la Generalidad le concedió una moratoria de cinco años y luego le aplazó y fraccionó la deuda en diez años, a la vez que se ponían en marcha medidas tendentes a generar más recursos. -Recientemente el comité de empresa ha protagonizado huelgas de hambre e incluso algunos trabajadores han realizado actos que en el comunicado oficial que el Patronato dio ayer han sido calificados de vandálicos ¿Cómo cree que van a aceptar su nombramiento? -Esta mañana se le ha notificado oficialmente al comité de empresa el acuerdo del Patronato. Son momentos para que estemos todos muy unidos. No son momentos de discordia. De lo contrario, esto será muy difícil sacar adelante, pero esto no puede morir. he accedido pues la gran mayoría de mis compañeros me lo han pedido. Pero es duro, sí, teniendo sobre todo en cuenta que voy a sustituir al profesor Severo Ochoa, el hombre con más peso científico de toda España, al que conozco desde que estuve en Minnesota. Vamos a salir adelante -Con cerca de cuatro mil millones de pesetas de déficit la situación en la que se encuentra la Clínica de la Concepción por el abandono de la actual Administración socialista y de las anteriores, no es nada fácil... -Desde luego que no. La situación es muy difícil, pero vamos a salir adelante, dice con gesto sonriente y confiado pues yo creo que esta vez sí va en serio y vamos a tener fórmulas comprensibles en el Ministerio de Sanidad. ¿Está seguro de que García Vargas tiene voluntad de llegar a un acuerdo que haga viable la continuidad de la Clínica como hasta ahora? -Y o creo que sí; yo creo que este ministro no está cerrado solamente al Plan que se encontró en su despacho cuando llegó y, que era el trasladarnos a Alcalá de Henares y convertirnos en un hospital más del Insalud. Yo creo que García Vargas va a contribuir a que la Fundación se perpetúe como centro asistencial, docente e investigador, conservando las más puras esencias fundacionales y por supuesto todos los puestos de trabajo, que eso es clave. -E n la última reunión del Patronato, en la que usted fue elegido presidente, durante más de dos horas se estudió y debatió el Plan de viabilidad de la Clínica. Parece que todo el mundo tiene muchas esperanzas en este, trabajo y en que es posible la reflotación económica, de adoptarse unaserie de medidas... -Yo estoy absolutamente seguro. Mire, nosotros no vamos a pedir, sin más, dinero al Mi- Un hombre de la Casa Es lógico que la tenga- comienza diciend o- pues junto con el profesor Perianes Carro, Lahoz, Jiménez Casado, Pedro Rábago y Luis Hernando convivimos estrechamente con don Carlos Jiménez Díaz. Vine a Madrid a estudiar Medicina y desde que comencé a estudiar Patología Médica, ingresé como alumno interno en 1942 en su cátedra. Desde entonces me sentí atraído por su personalidad, por su magnetismo y le pedí que me admitiera. A partir de ahí mi carrera profesional se ligó a la suya. Después marché a Estados Unidos con una beca de un año y medio. Concretamente estuve en la Universidad de Minnesota. A mi vuelta ocupé la plaza de profesor adjunto en su cátedra y a su muerte ocupé durante ocho años la cátedra de don Carlos. En 1955 se creó la Clínica de la Concepción y fui de los primeros en integrarme én ella, simultaneándola con la cátedra de fa Facultad del Hospital de San Carlos. ¿Y qué se siente al recaer sobre los hombros la dura tarea de sacar adelante la obra de quien tanto se admira? -Puessiento una gran responsabilidad, pero Abierta a Hispanoamérica -Tenga en cuenta continua que este centro que yo no me atrevería a decir que es uno de los mejores del país, pero es así, tiene una gran dimensión internacional y especialmente en su proyección a Hispanoamérica. Actualmente hay cuarenta y dos becarios de casi todos los países de Hispanoamérica que cursan aquí o sus estudios o su especialización en Medicina. En Perú, Santo Domingo, Argentina hay grandes médicos formados aquí. Además mantenemos, convenios con Universidades hispanoamericanas de prestigio, mediante los cuales hacemos intercambios de estudiantes como es el caso de la Universidad Iberoamericana de Santo Domingo (UNIBE) o con la Universidad de Santo Tomás de Panamá o con ía Universidad Central de Quito o con el Centro de Educación Médica Norberto Qüirno de Buenos Aires, por poner unos ejemplos. Y esto no se puede perder, esto no se puede morir- dice suavemente, mientras esboza una sonrisa entre segura y esperanzada, la misma que, quizá, esboza a sus enfermos y que es el punto de partida para empezarlos a curar.