Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
38 A B C OPINIÓN JUEVES 31- 12- 87 Panorama Planetario COMPRENDER EL TIEMPO DOÑA CIRCULACIÓN ENTRE DOCTORES E N estos días se siente más a lo vivo esa huida del tiempo de la cual habló Virgilio. Un año nuevo. Para darle un sentido cristiano, la Iglesia celebra mañana la solemnidad de la Madre de Dios. De la riqueza mariana de esa fiesta se puede considerar un único aspecto: ¿Cómo veía la Virgen el paso del tiempo? El evangelista San Lucas da la clave para abocetar la respuesta. Explica que recién nacido el Niño en Belén vinieron a adorarle unos pastores, y concluye la escena diciendo: María guardaba todo esto y lo meditaba en su corazón. Cuando el mismo autor narra la pérdida y hallazgo de Jesús en el Templo, doce años después, utilizará también una frase semejante. Para comprender esta característica de la Virgen- guardar y meditar en el corazónhay que tener en cuenta que ella era hija de su pueblo y estaba formada según las enseñanzas del Antiguo Testamento. En él se repite innumerables veces que el justo, el hombre fiel a Dios, debe conservar en su interior las grandezas y las palabras divinas, el amor del Todopoderoso al pueblo escogido. Ese recuerdo ha de ser dinámico y actualizado, de modo que así se deduzcan enseñanzas nuevas a partir de hechos antiguos. Recordar, contrastar textos, escudriñar la Sagrada Escritura, equivale a contemplar el pasado en orden al presente y al futuro. Gracias a ese espíritu de oración, la palabra de Dios y sus intervenciones en la historia humana se convierten en norma de vida. La actitud propia del hombre justo, del poseedor de la Sabiduría, es custodiar en el alma la rica variedad de la historia de la salvación, porque la Sabiduría conoce lo pasado y entrevé lo venidero... interpreta los signos y los prodigios, la sucesión de las estaciones y los tiempos (Sab 8,8) La inmensa riqueza del Señor expresada en el Antiguo Testamento- sus manifestaciones, su fidelidad, sus profecías, su ley- se guardaba en el corazón de la Virgen y le impulsaba a un conocimiento sapiencial de Dios en el presente y en el futuro. María auna, busca ia unidad entre lo pasado, lo actual y el devenir. Ante cada uno de los actos de su Hijo medita en la oración sobre los tiempos nuevos anunciados hace tantos siglos. Ella se maravilla con las palabras de Simeón, profundiza en el significado de las frases de Jesús en el Templo, descubre luces en la vida oculta del Salvador en Nazareth, conoce más plenamente el mensaje divino a lo largo de la vida pública de Cristo. Con la Pasión y Resurrección, las profecías antiguas se dilatan en amplios horizontes de salvación del género humano. La Virgen es modelo para los cristianos, que también han de vivir descubriendo cómo Dios les ama y les habla a través de todos (os acontecimientos de la vida. Sólo entonces. el tiempo cobra su auténtico sentido: es creación divina y el medio por el cual Dios- quiere atraernos hacia Sí. Federico DELCLAUX L OS concejales madrileños se inclinan ansiosos sobre la Circulación, gravemente enferma. Lo mismo que los graciosos doctores de Vital Aza en la zarzuela de Chapí cantaban en torno al perro aquel coro de el perro está rabioso... ¡o no lo está! los concejales no p u e d e n d e c i d i r si a la pobre Circulación convendría aplicarle la pócima de la amnistía para las multas, la anulación de la ORA, ese medicamento de urgencia extremadamente indigesto, o el cobro a rajatabla incluso con embargo de las cuentas corrientes de los infractores. Este número, con ediles en vez de médicos, resultaría hoy de gran éxito si Tamayo lo incluyera en su nueva Antología de la Zarzuela Barranco, con voz tremolante de bajo, cantaría el leitmotiv ¡Amnistía, amnistía! Alvarez del Manzano, tenor spinto ¡Anulación, anulación! Rodríguez Sahagún, barítono encrespado, ¡Racionalidad! y Larroque, tenor cómico, ¡Embargo, embargo! todos con sus borlas de doctores agitándose en torno de la infeliz Circulación, muy malita, tendida en el lecho de la calle de Hortaleza y con una bolsa de hielo sobre la cabeza. Porque, amigos, lo de la circulación, ahora con minúscula, pues no es un personaje zarzuelero a no ser que volvamos a los tiempos de Chueca y La Gran Vía que por cierto cumplió el verano de este año que se nos acaba por minutos sus primeros cien añitos. ¡Quién lo había de decir! La circulación es un drama cotidiano, un dolor de cabeza incesante, Ja gigantesca demostración de ineptitud que fulmina la incompetencia de nuestros doctores municipales en el poder. Obsesionados con la avidez recaudatoria, distribuyendo por calles y plazas cientos de parados del transporte local, convertidos en agentes denunciadores, los regidores socialistas han dedicado sus ricos años de poder a multar, multar, multar; a suprimir el famoso scalextric de la glorieta de Carlos V, con lo que han aumentado las apreturas; a transformar la Puerta del Sol en patio de armas del palacio del señor Leguina, con lo que el taponamiento de Peligros, Jardines, Montera es inenarrable, y a otras lindezas y caprichos semejantes que han convertido la red viaria en una especie de juego como aquel A Berlín de la primera guerra mundial, en que la bolita caía siempre en uno de los agujeros del camino. Ni un gran aparcamiento disuasorio, ni una racionalización de itinerarios de autobuses, ni la validez del carril- bus, ni aparcamientos elevados en viejos inmuebles de las zonas afligidas, ni un plan de ensanche que, carísimo o no, es imprescindible. Nada. Nada han hecho más que alborotar y multar. Y las multas no pueden tapar la desnudez del pobre can circulatorio, aparte de volcar sobre el vecindario las culpas de la Corporación municipal. Para terminar el año, coro de doctores. ¡Ay, qué enfermita, pero qué malísima está nuestra desdichada Circulación! Lorenzo LÓPEZ SANCHO Mirador EL REMEDIO veces un escritor piensa qué lo que hace es lo mejor del mundo. Aunque vaya al cine, a la ópera, al teatro o escuche una zarzuela y llore, porque es tan malo que no hay más remedio que echar algunas lágrimas. Ó resulta que es bueno, y uno llora también por eso de ser sentimental o posmoderno, por ser el mejor escritor del mundo. Y si a ése le preguntan por qué escribe, seguro que dirá que hay un Parnaso en su habitación, que su obra proyecta una sombra infinita y fugaz que muy pocos entienden y que algún otro debiera entender. A La verdad es que se escribe porque no hay más remedio. El remedio es la causa del mal y del bien. Aunque algunos pretendan que existen los escritores de calle. Y el remedio de los remedios es el tiempo porque las cosas no tienen por qué durar. O mejor, una obra dura el tiempo que debe durar, y esto es sorprendente. A veces he encontrado a poetas- por hablar de algún género- que con un libro publicado han encontrado un puesto de funcionario, y ahí lo tienes, para él no ha sido más que un sueño, un recuerdo, una leve nostalgia de los tiempos pasados. Aquí no había remedio, o mejor, sí lo había. Y en cambio otros, con homenajes locales, seminarios, detrás de instituciones, Ministeris de Cultura, y ya ves, pedestales de plomo. Pero no se puede olvidar que el plomo más pesado se agrieta o se hunde porque una cosa dura el tiempo que tiene que durar. El tiempo es tiempo como diría Brines en un enorme e inmortal verso. Y el tiempo acaba siendo una nostalgia sin teorías, sin recuerdos absurdos para pulir lo hecho. Javier SÁNCHEZ MENÉNDEZ ANUNCIO LA PREVISORA BILBAÍNA, S. A. Oe conformidad con lo dispuesto en la vigente ley de Sociedades Anónimas se pone- en conocimiento del público que en virtud de acuerdo tomado por la Junta general extraordinaria, celebrada el día 1 de diciembre de 1987, esla Sociedad ha cambiado su denominación social por la de LA PREVISORA RJLBAINA- ASEGURADORA RIAZOR, C O M P A Ñ Í A DE S E G U R O S S. A. Bilbao, 28 de diciembre de 1987 Al primer postor, sin ganchos, pujas- azuzadas rii sofismas al uso. Domingo 3. de 10 a 14 horas. Alfombras y tapices orientales. 550 piezas Almacén IMPORT. Sierra de Filabres. 22