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ABC, póg. TELEVISION MIÉRCOLES 30- 12- 87 Hoy veremos Los anuncios En estos días de Navidad, los juguetes acaparan los numerosos espacios de propaganda comercial en nuestra única televisión. Y de estos espacios, la mayor parte la ocupan las muñecas. Resulta casi increíble que ahora, cuando tantas cosas han cambiado en los sistemas de educación infantil, las niñas sigan prefiriendo un juguete tan viejo como el mundo. Claro que las muñecas han ido cambiando también, al mismo tiempo que las niñas. Aquellas peponas aquellas otras con delicadísimos rostros de porcelana- de China se decía entonces- son ahora orgullo de coleccionistas o anticuarios. Las muñecas de hoy han renunciado a imitar aquella excesiva perfección que procuraban las de ayer y han humanizado los rasgos de unas caras que podrían ser las de cualquier criatura casi recién nacida. Lo mismo que ahora entran en los cánones de la belleza muchas mujeres que nuestros abuelos hubieran considerado poco agraciadas o francamente feas, las muñecas también se han beneficiado de esta ampliación de los rigurosos límites de la estética. La ductilidad de las materias plásticas ha permitido ablandar, suavizar, aqueilos gestos muñequiles demasiado rígidos, demasiado perfectos. Las muñecas ya no son bonitas. Son graciosas, simpáticas, tiernas o divertidas, que es mucho mejor. Además, hacen cosas. No sólo andan, como las mejores de ayer, sino que hablan, lloran, se levantan, montan en bicicleta, toman el biberón y humedecen los pañales. Si verdaderamente significan una anticipación del instante maternal, ahora tienen ya la categoría de escuela preparatoria. Cuidar una muñeca de las que se anuncian en la televisión debe ser como asistir a un curso completo para futuras mamas. Las niñas de ahora lo tienen más fácil con todos estos adelantos. Las de ayer tenían que inventárselo todo, porque sus muñecas no ponían nada de su parte. Y se rompían en seguida también. Estas muñecas de hoy, además de listas, caminantes, parlanchínas y meonas, son indestructibles. Varias generaciones pueden disfrutar de sus encantos con un simple cambio de vestido. Por lo que, encima de todo, hasta es posible que resulten baratas. Valor de ley un western que proporcionó el Osear a John Wayne Director: Henry Hathaway. 1969. Color. Ciento veinticuatro minutos. Hoy, a las doce cuarenta, por la Primera Cadena, en Largometraje Especial Se ha hecho célebre la película, que en sí misma no merece tal honor, por haber sido la que, al fin, valió a John Wayne su primer y único Osear, que se le concedería más por razones sentimentales que por ei hecho de que su trabajo fuese mejor que el de muchas de las películas que interpretó. En cualquier caso, dirigida por Hathaway, un hombre para el que Wayne ya había trabajado con anterioridad, y que es uno de esos artesanos de primera fila de quienes siempre puede esperarse una obra bien acabada, la película, pese a lo endeble de su tema, se ve con agrado. Lo que se nos cuenta son las aventuras de una muchacha que desea vengar a su padre y el viejo y pasablemente bebido sheriff que le ayuda. Y se hace en clave de western pero también en clave de humor, lo que da como resultado un filme en cierto modo híbrido pero a menudo gratificante, pese a la facilidad de algunos de sus efectos. El éxito, de todas maneras, acompañó a la empresa, hasta el punto de propiciar una secuela, en la que Wayne estuvo acompañado de nada menos que Katharine Hepburn, y dar lugar a una serie televisiva, Wayne es Wayne, valga la perogrullada. Y en Valor de la ley es él mismo hasta la médula. Le acompañan en el reparto la personalísima Kim Darby y un excelente plantel de secundarios, Programación de TVE, de los canales autonómicos y de los canales europeos y americanos a través de las parabólicas, en la página 111 La noticia increíble No quisiera dejar sin comentario la manifestación, recogida en el noticiero de Castilla- La Mancha, que los familiares, amigos y admiradores de los etarras- encarcelados en Herrera, intentaron celebrar ante la prisión. Llegaban en sus grandes autobuses, cargados con pancartas e ikurriñas a solidarizarse con los asesinos cuando aún está casi fresca la sangre derramada en Zaragoza. No acaba uno de creérselo, aunque tenga las imágenes delante de los ojos. Y piensa, inevitablemente, que la absurda tolerancia, la equivocada benignidad ejercida con los criminales terroristas, han dado motivo a esta concentración de simpatizantes, a esta manifestación esperpéntica que sería imposible en cualquier otro país civilizado. Las Fuerzas de Orden Público impidieron que los manifestantes alcanzaran los objetivos que pretendían. Pero aún así, el simple hecho de su reunión y su viaje es suficiente para llenarnos de indignación y de tristeza. ¿Pero es posible identificarse con los más cobardes de los asesinos y hacer pública ostentación de esa simpatía? ¿No significa esa actitud un aplauso insolente, una aprobación entusiasta para los autores de la última matanza? ¿Y no es esto, aparte de su ilegalidad- apología del terrorismo- una provocación que subleva a cualquier persona decente? Nos hubiera gustado ver en la pequeña pantalla una manifestación de protesta contra este acto incalificable. Pero lo más triste de todo es que hemos perdido la capacidad de reacción. Nos han hecho creer que este continuo tributo de sangre es el precio de la libertad. Y parece que nos lo hemos creído. El santo JOB TVE cierra Fin de siglo mientras repone La piedra blanca Con el final del año concluye también el siglo de Pablo Lizcano. Después de dos temporadas en la programación, diez invitados hacen de bisagra hasta que Tola aterrice En el aire ya en enero. La tarde recibe la reposición de La piedra blanca Juan Barranco, Alvaro Pombo, Pedro Almodóvar, Francisco Rabal, Paola Dominguín, Norma Duval, Joaquín Sabina, Javier Gurruchaga, Pastora Vega e Imanol Arias son los invitados al último programa de Fin de siglo después de permanecer en antena durante dos años. Desde octubre de 1985, Fin se siglo fue el prototipo de programa talkshow donde se combinan las entrevistas con las actuaciones musicales. Emitido por la Segunda Cadena de TVE, la política de emisiones deportivas de TVE, provocó sucesivos aplazamientos. Con su paso a TVE- 1, Pablo Lizcano consiguió alcanzar cotas de audiencias muy superiores a las de la Primera, a pesar de que el formato del programa era el mismo. Antes de Fin de siglo las reposiciones prevista para este año comienzan a hacer su aparición. Inaugura esta práctica, excesivamente habitual en TVE, la serié sueca de trece capítulos La piedra blanca que ya fue emitida en 1974. Producida por Goran Graffman, la serie narra las aventuras de dos niños- Fia y Hampus- que mantienen una particular disputa por ia posesión de la piedra blanca. En el espacio Los marginados Carmen Sarmiento recorre hoy Colombia, país en el que el homicidio es la primera causa de muerte, por encima del cáncer o de las enfermedades de corazón. Ramón Colom se va de TVE El subdirector de programas informativos no diarios de Televisión Española, Ramón Colom, abandonará en breve Torrespaña para incorporarse a la productora Tesaurus, S. A. Hay que recordar que el pasado día 18 Colom mantuvo- como ya informó ABC- una entrevista con altos directivos del Ente, especulándose entonces con su marcha de Televisión Española.