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MIÉRCOLES 30- 12- 87 ABC wmñ m ñ m m A B C 63 presas. La compañía Hanwa, productora de acero, es un ejemplo clásico: con un capital Por Pablo E. VICTORIA de 21 millones de dóEconomista lares hace cuatro años una compañía japonesa emite bonos al 5 ha logrado dispararlo a 1.100 millones de dópor 100, por 1.000 millones de pesetas, que lares gracias al empleo a fondo de estas técflota en la Bolsa de Tokio; este recurso cre- nicas financieras que también suponen altos diticio es posteriormente empleado en ad- riesgos. Esto sin contar con los 1.900 milloquirir bonos del Tesoro norteamericano al nes adicionales que le ha proporcionado las 15 por 100, que producen 100 millones al inversiones en bienes raíces en Tokio que, diaño; este margen es luego utilizado como cho sea de paso, se han valorizado un 800 colateral o garantía de un nuevo préstamo, por 100 en la última década, sobrepasando a que será ahora invertido en la Bolsa de Va- Nueva York, Londres y París. lores de Tokio, ligándosele, inextricableNo cabe duda que esta situación de mente a ésta, la Bolsa de Nueva York. Es- apalancamiento financiero es extremadatas operaciones han significado que casi la mente peligrosa cuando se lleva a los extremitad de los beneficios obtenidos por la mos a que han llegado los japoneses que Toyota provengan de la zeitek y no de la fa- hoy también dominan el mercado de Eurobricación de vehículos, seguida muy de cer- bonos, cartas de crédito y garantías de En el mundo de los mercados financieros ca por Mitsubishi y otras importantes em- préstamos internacionales, aparte de ser los se hacen cada vez más globaprincipales acreedores del Goles e ¡nterdependientes, la bierno de los Estados Unidos, agresividad comercial de los jafinanciándole, a través de componeses ha desembocado en la pras del Tesoro, su gigantesco práctica cada vez más común déficit fiscal. Es de temer que de hacer inversiones financieuna repentina o continuada caíras en áreas no relacionadas Cuando un hombre dice: Le diré a usted, sinceramente da del dólar podría ocasionar con la actividad principal de podemos estar seguros de que, a continuación, soltará una una venta masiva de valores en mentira absolutamente improvisada. En eso, las mujeres son diuna empresa. Las grandes la Bolsa neoyorquina, alza de ferentes. Cuando deciden ser absolutamente sinceras cuencompañías manufactureras, los tipos de interés y fuga igualtan siempre la mentira mejor preparada de toda su vida. Los poapostando a una valorización mente masiva de capitales halíticos, ya se sabe, dicen siempre la verdad, teniendo en cuenta de bienes raíces creciente y sucia el Japón. Lo cual, claro, deque la mitad de sus electores son hombres y la otra mitad, muperior a los beneficios obtenisestabilizaría aún más el dólar jeres. Si, además, los políticos hablan de economía, con estados en la fabricación de bienes, y, por otra parte, desencadenadísticas en la mano estamos perdidos. Cuando aseguran, invierten sus excedentes de liría ventas desenfrenadas en el con rigor y objetividad que van a hablar a tumba abierta, hay quidez en bienes raíces de Tomercado de Tokio en la medida que entender: Mire usted, si he de ser sincero, prefiero menkio; otras, con menores fondos de la extinción del colateral cretir. Eso es lo que ha pasado con Felstein y con Volcker. El prilíquidos, pero con importantes diticio. De otro lado, si los premero, ex jefe de los asesores de Reagan, dijo que el dólar todarecursos de crédito bancario, cios crecientes de los bienes vía no había bajado bastante y que debía seguir haciéndolo, piden dinero a tasas preferenraíces de Tokio cambiarán haporque de lo contrario el déficit comercial estadounidense conticiales y a su turno lo prestan a cia la baja, la Bolsa de Valores nuaría por encima de los 100.000 millones de dólares anuales y mayores tipos de interés. Otras, experimentaría en el Japón no mejoraría la balanza de pagos. El segundo, en cambio, ex todavía, recurren a la emisión una caída que arrastraría contodopoderoso del Tesoro americano, asegura que el déficit de de bonos a las bajas tasas de sigo a la neoyorquina, a su los Estados Unidos es estructural y no se arregla con la depreinterés prevalecientes en los vez ocasionando una crisis inciación del dólar. Lo tragicómico del asunto es que ninguno de mercados japoneses, pero toternacional más profunda de los dos miente. Pero saben muy bien cómo engañardiciendo la das usan estos recursos interserias repercursiones macroeverdad. nos y externos para adquirir boconómicas. La crisis del 29 ponos o acciones en el mercado dría parecer una f i e s t a de Luis Ignacio PARADA local o extranjero. Por ejemplo, cumpleaños en el 88. Los que creen que la crisis bursátil del 87 ha sido la peor desde el gran desastre de 1929 se pueden llevar una sorpresa, porque la fiesta no parece haberse terminado. A la falta de cooperación de japoneses y alemanes en disminuir significativamente los tipos de interés; al enorme déficit fiscal y comercial que sufren los Estados Unidos y que no parecen mejorarse; al fracaso de los acuerdos del Louvre y a la inestabilidad acuciante de la divisa norteamericana, se suma ahora lo que podría convertirse en el factor decisivo de una recesión mundial y crisis generalizada: la llamada revolución zeitek japonesa. Zeitek quiere decir, literalmente, finanzas de alta tecnología en la que los japoneses se han convertido en maestros indiscutibles. LA ZEITEK JAPONESA, 0 U CRISIS BURSÁTIL DE Tirando a dar EL PROBLEMA NO ES EL DOLAR Panorama internacional Feldstein quiere dejar las cosas como están Ayer, en la primera fase operativa del Interbancario neoyorquino, teníamos el dólar ligeramente repuesto. Era consecuencia de una intervención protectora que llevaban a cabo casi todos los grandes Bancos centrales (el Bundesbank en primera fila) y en la que parecía no estar ausente la propia Reserva Federal. Y ello, pese a que una voz tan autorizada como la de Martin Feldstein había dicho, entre otras cosas peregrinas, que la intervención bancaria es una futilidad Y el hecho es que, por mucho que haya caído el dólar, hay quienes piensan que todavía no ha sido lo bastante. Entre aquéllos, el actual profesor de Harvard y antes asesor económico en jefe de Reagan. Feldstein afirmaba, en efecto, en una conferencia pronunciada en la Asociación Nacional de Dirigentes Economistas, no que pueda seguir el dólar bajando, sino que debe hacerlo, porque, de lo contrario, el déficit comercial continuará por encima de los 100.000 millones anuales y no mejorará la balanza de pagos, al acrecerse las dificultades en que se hallan los países deudores para atender- a sus compromisos. Pese a que parezca osadía, por parte de un modesto cronista, oponerse a la opinión de todo un profesor de Harvard, nosotros nos quedamos con las sensatas ideas de Paul Volcker, para quien el déficit comercial USA está por mucho, quizás por todo, provocando por causas estructurales y de organización otras que la cuestión cambiaría, y en cuanto al asunto de la deuda externa, considera falaz el argumento de que la baja del dólar ayude de forma tangible a los países deudores, porque, por una parte, hubo algunos que tomaron los préstamos sin los que podríamos llamar animus devolvendi y los que no lo hicieron así se encuentran ante un acelerado proceso devaluatorio de sus monedas ante los que las bajas del dólar son grano de anís. Cuando, precisamente, si el valor de sus respectivas monedas tiende hacia el cero absoluto, es por causa del desorden económico que, a nivel mundial, está provocando la caída del dólar. Feldstein añadiría otras cosas, tales como que la coordinación económica perseguida por los grandes fue el fulminante que desató el reciente crack bursátil y que debe dejarse que sea el mercado libre el encargado de poner cada divisa en su lugar. Jaime JEREZ