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60 A B C Desplome del dólar ABC MIÉRCOLES 30- 12- 87 Los Bancos centrales, incapaces de controlar la estabilidad del dólar La moneda americana, por debajo de las 109 pesetas Madrid. D. E. El dólar volvió a marcar ayer un nuevo mínimo en la bajada de ios últimos cinco años, cotizándose a 108,4 pesetas, 0,65 pesetas menos que en la del día anterior. Por su parte, la moneda alemana se apreció ligeramente respecto a la peseta y cotizó a 68,146 pesetas por marco, frente al cambio a 68,037 registrado el día anterior. En Tokio la moneda estadounidense cerró también con un nuevo récord mínimo, con 123,50 yenes. La moneda estadounidense registró ayer una nueva caída en su cotización en tos mercados internacionales. Así, el dólar se depreció 65 céntimos respecto a la peseta al marcar el Banco de España un cambio base de 108,40 pesetas por dólar, tras las 109,05 del lunes y las 111,204 del pasado miércoles. El Banco emisor adquirió 125,6 millones de dólares y estableció un cambio inicial contra la moneda alemana a 67,90- 68,10 pesetas por marco, mientras que la apertura en la Bolsa de divisas se fijó en 108,40- 60 pesetas por dólar. La cotización de la peseta en relación a la moneda estadounidense varió a lo largo de la sesión matinal entre un mínimo de 108,03 y un máximo de 108,55 pesetas por dólar. El precio de intervención después del cambio base fue de 108,30- 50 pesetas por dólar. Frente al marco alemán, la peseta se depreció ligeramente y cotizó a 68,146 pesetas por marco, tras el cambio a 68,037 registrado el lunes. La moneda alemana, cuyo cambio base fue de 1,5907 marcos por dólar, varió durante la mañana entre un mínimo de 1,5885 y un máximo de 1,5985 marcos por dólar. En cuanto al mercado de Tokio, después de la fuerte caída del lunes y de seguir su escalada hacia abajo por la noche en Europa y Estados Unidos, el dólar se mantuvo ayer en la capital de Japón dentro del nivel de 123 yenes, aunque cerró a 123,5, cambio que es 0,05 décimas inferior al valor de la jornada del lunes. En la apertura de la sesión de Tokio influyó de forma negativa él mínimo cambio histórico de 122,9 yenes que se registró momentáneamente en Nueva York, lo que hizo que el dular abriera su cotización en el mercado japones a la baja, a 123,38 yenes. Acto seguido intervino él Banco de Japón comprando grandes cantidades de dólares que frenaron un mayor deslizamiento e hizo subir su cambio, aunque no logró alcanzar los 124 yenes. Fuentes bancarias de esta capital afirmaron que el dólar se mantendrá en torno al nivel de. 123 yenes hasta los primeros días del próximo año, puesto que el pánico de venta al parecer ha tocado ya fondo. Los Bancos centrales de los siete países más industrializados de Occidente realizaron ayer fuertes intervenciones en consonancia con su última declaración de estabilidad monetaria emitida la semana pasada. Un dólar enfermo Una caricatura aparecida el 29 de diciembre en Le Monde muestra a un sonriente Reagan en los mandos de un avión. El dólar que desciende en picado. En la parte trasera, aterrados, se agolpan los agentes financieros. El presidente los tranquiliza: No se inquieten; esto no durará mucho. En el fondo esa frase se relaciona con otra que se publicó en el segundo parto de los montes financiero surgidos últimamente para combatir la crisis. El primero fue el acuerdo, tediosamente concebido, lamentablemente culminado entre la Casa Blanca y el Congreso para alcanzar algún tipo de acuerdo sobre e) recorte de gastos y el relanzamiento de los impuestos. El segundo alumbramiento ratonil fue la declaración del grupo de los siete -e l G- 7- constituido por la flor y nata de la economía del mundo occidental: Estados Unidos, Japón, Alemania occidental, Gran Bretaña, Francia, Italia y Canadá. Si las cosas están así es lógico que nos preguntemos por qué se origina la caída. La primera contestación no es nada difícil. Norteamérica estaba dispuesta a vivir por encima de sus posibilidades. Tres déficit lo demuestran de modo total. El Estado gasta mucho más que ingresa; la economía privada invierte mucho más que ahorra; la balanza por cuenta corriente evidencia que Norteamérica compra en el extranjero más que le vende a éste. Se trata, pues, de una economía al servicio de una sociedad, que a partir de la II Guerra Mundial se había acostumbrado a prescindir de un famoso dilema que constituía el abe de la política económica del resto del mundo occidental. Se trataba de la conocida frase de Goering, cañones o mantequilla Se había sustituido por una orgullosa expresión acuñada por Samuelson: Cañones y la vaca entera. Durante mucho tiempo, además, Estados Unidos había sido la despensa del mundo occidental y se consideraba que era preciso contar con su estructura productiva para atender la demanda de cualquier producto con tecnología complicada. Silicon Valley estaba a un lado, y, al otro, los granjeros del Middle West. Finalmente, esta sociedad de los Estados Unidos formuló una ley, pero se buscó una trampa. La ley fueron los acuerdos de Bretton Woods, que liquidaron al Reino Unido como centro financiero del mundo y sustituyeron al oro y a la veterana libra esterlina por el orgulloso dólar. La trampa surgió cuando se adoptaron las decisiones de agosto de 1971, en el momento en que el presidente Nixon decidió anular la libre convertibilidad oro- dólar y, con ellas, manifestar que los Estados Unidos se negaban a cualquier disciplina financiera. Abandonada la disciplina proliferó el dólar como moneda dispersa por el mundo. El fenómeno de los eurodólares se convirtió en algo habitual. Sin embargo, al constituir esta moneda algo preciso para las transacciones internacionales pasó incluso a demandarse de modo tal que alcanzaba cotizaciones altas. Un dilema no se podía resolver: el de un dólar alto y unos Estados Unidos exportadores. Sobre todo, cuando casi el mundo entero aprendió a autoabastecerse de alimentos y cuando la decisión del MITI japonés- e l Ministerio de Industria y Comercio Exteriorconvirtió a los nipones en grandes producto- Moderado descenso en las Bolsas españolas en la sesión de ayer Madrid. D. E. Tres de las cuatro Bolsas españolas volvieron ayer, en la penúltima sesión del año, a registrar bajadas, aunque en menor medida que las producidas el lunes. La nota positiva la puso Valencia; pero hay que señalar que más de la mitad de los valores contratados repitieron su cotización. La tónica general fue la contención y el mayor sosiego de los inversores, que ayer intentaron aguantar al máximo sus posiciones, como en espera de que el año nuevo traiga a los mercados una tranquilidad El volumen de operaciones fue pequeño en las cuatro Bolsas, lo que en parte es una clara muestra de la prudencia extrema que guía las actuaciones de los inversores. Por sectores, el químico continúa con sus desajustes. En Madrid, su índice parcial fue el que más perdió, al igual que en Bilbao y Valencia, registrando también una considerable bajada en Barcelona. Los Bancos también bajaron, aunque en pequeña cuantía. Los índices generales quedaron de la siguiente manera: Madrid, 223,39 -1,04) Barcelona, en su índice largo, 285,15 -4,55) Bilbao, 288,06 -1,69) y Valencia, 208,53 +0,25) Las Bolsas europeas acusan bajas con la caída del dólar Madrid. Afp, Ap, Dpa, Reuter, Upi. La nueva caída de ayer de la moneda estadounidense provocó una jornada de baja en las Bolsas europeas. En este sentido la Bolsa de Francfort tuvo una tónica general a la baja y se produjeron fuertes pérdidas en la mayoría de las cotizaciones. Bruselas, en su penúltima sesión del año, registró un limitado volumen de negocio y un descenso del 0,81 por 100 para el índice de apertura de los valores belgas, y del 2,36 por 100 para los valores extranjeros. Prácticamente todos los valores no belgas retrocedieron, siendo máximas las pérdidas de Exxon -6 por 100) y Westinghouse -5 por 100) La Bolsa de Londres cerró con un índice general de 1.730,3 -60,8) en tanto que el índice del Financial Times registró 1.382,3 -50,0) puntos. La tendencia a la baja continuó ayer también en el mercado de valores de París donde, en un clima de desconfianza, el indicador descendió al final de la sesión un 0,56 por 100. En Milán, tras el fuerte descenso de 15,08 puntos del lunes, las operaciones de ayer estuvieron marcadas por la prudencia, 4