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ABC, póg. 52 L OÑA TRIBUNA ABIERTA MIÉRCOLES 30- 12- 87 Isabel II fue, podríamos decir, una Reina muy ferroviaria. Durante su asendereado reinado, desde su infancia a su destronamiento, la Península vertebró una red de caminos de hierro con enorme pujanza constructiva. Ella, personalmente, inauguró muchas líneas, e incluso la empresa concesionaria del Santander- Alar del Rey adoptó el nombre de Compañía de Isabel II. Y fue ella la primera figura en los fastos inaugurales del ferrocarril MadridAranjuez, en 1851, de tanta fortuna literaria. El sino ferroviario de aquella Reina de España se alza, curiosamente, en una provincia de ultramar: en Cuba. El 10 de noviembre se han cumplido los ciento cincuenta años del primer ferrocarril que tuvo el Imperio- once años anterior al de Barcelona- Mataró (1848) e) más antiguo de la América hispana y cronológicamente el sexto de todo el mundopara unir La Habana con Güines, diecisiete leguas al sur de la capital y su puerto. El trozo inicialmente abierto al servicio, sólo hasta Bejucal, sería, pues, arranque para el espinazo ferroviario de ese largo lagarto verde que llama a la isla el poeta Nicolás Guillen. Hoy los ferrocarriles cubanos, sumadas las redes pública (F. C. y azucarera, cubre unos 14.500 kilómetros. Todo un regalo de cumpleaños. La fecha D EL PRIMER TREN HISPÁNICO POR LA REINA NINA Olí Dfl NI I Kl I UlLUU las f eores braceros negros, pero hicieron es- tragos entre los blancos, que llegaron a ganar 14,50 pesos mensuales, incluidos Por Gonzalo GARCIVAL manutención y alojamiento. Hubo que suelegida para la inauguración, aunque con un perar tropiezos técnicos y topográficos no ligero retraso, se vinculó expresamente al séptimo aniversario (10- X- 1837) de la futura previstos. Un periódico inglés de la época Reina. La Junta de Fomento, la Sociedad de contaba: Las mayores dificultades se hallaAmigos del País, los diversos estamentos so- ron desde el puente del Almendares hasta ciales y económicos, y especialmente los cul- Güines, pues sólo en la primera milla, o poco tivadores de azúcar y tabaco, querían testi- más de un cuarto de legua, fue necesario moniar así su agradecimiento a la Corona. abrir un socavón removiendo más de 150.000 Porque la Reina Gobernadora, Doña María varas cúbicas de tierra Este túnel o caCristina, había firmado el 12 de octubre de ñón subterráneo tiene 325 pies de largo, 14 1834 (a concesión de un empréstito solicitado de ancho y 16 de alto. La primera obra de su por el Real Consulado por valor de 1.500.000 especie en aquella isla. España, que en plena guerra civil no pudo pesos fuertes destinados a la construcción del ferrocarril La Habana- Güines. Autoriza- celebrar el centenario del singular homenaje ción muy llamativa, toda vez que los Gobier- de cumpleaños a la niña Doña Isabel, está nos de la metrópoli no se atrevían a legislar contribuyendo mucho al realce del sexquicensobre caminos de hierro, un sistema de trans- tenario. Renfe, presente en La Habana con porte nuevo y revolucionario no ensayado una gran exposición histórica- que tiene su aún en nuestro país. Y que de hecho no con- correlato en el Museo Nacional Ferroviario de taría con una ley general hasta 1855, cuando Madrid- y la activación de acuerdos firmados ya funcionaban aquí varias líneas. para modernizar los ferrocarriles de Cuba, se ha esforzado en poner el acento sobre la efemérides del primer tren del Mundo Hispánico. Los trabajos de la portentosa obra comer, zaron en diciembre de 1835. Mil obreros fue- Mientras se produce allí la cita del XVII Conron contratados en Canarias; algunos otros greso Panamericano de Ferrocarriles, el V procedían de Irlanda. No se confiaba en los Centenario del Descubrimiento se columbra en la próxima estación. A pazguatería, nuestra propensión a chiflarnos y caernos de asombro por lo que ocurre allende ha sido y es nuestro peor vicio, la marca hispánica que nos ha traído la más grave de las colonizaciones: el establecimiento de la cultura foránea en nuestro país. Uno, humildemente, ha predicado que el cuento literario, la narración breve se está escribiendo en España, desde los años sesenta, mejor que en la mayoría de las naciones y lenguas de allende. Y que si quieres arroz, Catalina. Mas, de pronto, ha bastado que los Bobbie Ann Masón, Raymond Carver, Ann Beattie y sus lectores pongan de moda la short story en los Estados Unidos para que los asesores literarios de nuestras editoras se desmayen, medio de asombro medio de debilidad cultural, a causa de su. ayuno de lectura, y se perezcan por editar narraciones cortas (de importación, superfluo es decirlo. Por favor, no me escriban obvio Con tales vientos extranjeros a las espaldas, alguno de nuestros diarios se ha arrojado a la proeza de publicar cuentos, en el último agosto, y el Ministerio de Cultura, de consuno con la Universidad de Salamanca, ha designado El Cuento como asunto de las conversaciones de escritores en la Casona de Verines. Hasta ese momento, mal que bien, la cosa empezaba a marchar: un debate sobre el cuento siempre es de agradecer, singularmente por los cuentistas. Pero cómo el Ministerio de Cultura, que ya había organizado un encuentro de los Poetas de la generación del medio siglo con la especial exclusión (o expulsión) de Eladio Cabañero y de Manuel L EL CUENTO DE LA CASONA DE VERINES narrativa próxima a la novela, pero distinta en técnica e intención ha precisado Baquero Goyanes. El cuento es Por Meliano PEHAILE a la novela lo que el maratón a los cien metros lisos. Cortázar tieAlcántar, cómo el Ministerio va a perderse la ne dicho que la novela es cine y el cuento, ocasión de hacerlo mal otra vez, y por no vafoto fija El ritmo de la novela se apoya en riar. O no es hacerlo pésimamente el no llael suceso; el ritmo del cuento se apoya en la mar a ninguno de los cuentistas españoles de palabra señaló Aldecoa. La novela se primera para tratar el caso del auge actual de gana por- puntos; el cuento, por k. o. aselos relatos breves. Sí que al flamante encuenguraba Hemingway, si no me de la ficha camtro, ocurrido en la Casona de Verines, asistiebiada mi memoria. La novela es literatura en ron ciertos notables novelistas y algunos releextensión; el cuento en profundidad. En una vantes catedráticos, pero, dónde estaban Jornovela hay un momento crítico, un climax; ge Ferrer Vidal, Alfonso Martínez- Mena, ese climax es el cuento nos aleccionó SánArturo del Hoyo, Antonio Pereira, Rodrigo Ruchez Silva. La novela es oración coordinada, bio, Manuel Pilares, Fernando Quiñones, Martínez Menchén, Eduardo Mendicutti, Ana discurso discontinuo; el cuento es oración subordinada, discurso continuo. Se ha dicho María Navales, Eduardo Zúñiga, Ángel Paloque el cuento es centrípeto, y la novela, mino y alguno que, por pudor, me callo, o centrífuga Horacio Quiroga ha observado sea, los cuentistas, los autores de, al menos, que el cuento es una novela depurada de ritreinta excelentes libros de relatos breves en pios los dos últimos decenios. Todo lo cual significa que más sabe del negocio en cuestión el cuentista, por sus dosHablar del cuento entre novelistas y profecientos cuentos, que el novelista, por sus dos sores, sin los cuentistas, es como hablar de relatos breves. A los libros me remito. Hay partos entre médicos, sin los tocólogos ni los pocos novelistas que hayan escrito o escriginecólogos. Todo es rredicina, pero el saber y la técnica de la cardiología no son los de la ban buenos cuentos. Lo cual no quita que puedan hablar de la narración de cinco o seis obstetricia; como todo es literatura, pero el folios. Algo sabrán al cabo de sus dos o tres quid del cuento difiere del intríngulis de la novela. Naturalmente, nadie tiene el monopolio cuentos, por mayor. del cuento, pero menos que nadie los que Aunque, si de lo que se trata es de que han escrito dos, a modo de entrenamiento cuatro o seis trabajen y los invitados fijos o para redactar una novela, error frecuente; invitados de nómina se lo pasen a qué error porque entre la novela y el cuento hay quieres cuerpo, lo de menos es que los eletanto parecido como entre la novela y la poegidos sepan mucho, algo o nada de aquello sía. El cuento es un preciso género literario que se ventila. que sirve para expresar un tipo de emoción ¡Oh, Casona de Verines; por otro nombre, de signo semejante a la poética; una forma Casona del retiro deleitoso!