Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
22 A B C NACIONAL MERCÓLES 30- 12- S 7 Los viajes de los presidentes autonómicos preocupan en la Administración Central Los desplazamientos han de ampararlos las Embajadas Madrid. Yolanda Sacristán Los viajes de los presidentes de las Comunidades autónomas crearon en su día cierta polémica en algunas instancias de la Administración Central. En 1985 la Secretaría de Estado para las Comunidades Autónomas anunció la intención del Gobierno de controlar las salidas a través de un decreto, que nunca se promulgó. Lo cierto es que, en algunos ámbitos, no se oculta preocupación por estas actividades, fuera de cauce diplomático. Bien es sabido que los dispendios diplomáticos de las autonomías preocupan al Gobierno, hasta el punto de que se ha recomendado a los Ejecutivos regionales que comuniquen los proyectos sobre sus viajes y hagan uso de los servicios diplomáticos. Se ha comprobado que, en muchas ocasiones, tos Gobiernos autonómicos programan sus visitas sin tener en cuenta los servicios del Estado español en el exterior, con lo que estos desplazamientos suponen un gasto público adicional, en ocasiones cercano al despilfarro. Algunos de los viajes al extranjero de los presidentes autonómicos han puesto de manifiesto la falta de legislación y la diferencia de criterios existente en este terreno. En el Ministerio de Asuntos Exteriores no acaban de ver claro este tipo de salidas. La injerencia, en muchos casos, en asuntos de política exterior, unido al alto coste de los desplazamientos, son las principales causas que provocan recelos y polémicas. Contabilizando los viajes interiores y exteriores, es José Bono, presidente de la Comunidad Autónoma de Castilla- La Mancha, el que más viajes ha hecho, si bien es Jordi Pujol quien ha cruzado la frontera española en más ocasiones. Desde enero de 1981, con Italia como punto de destino, hasta su reciente estancia en Badenwailer (RFA) y, más recientemente en París y Bruselas, ha protagonizado más de treinta salidas al extranjero, no sin rodearse de cierta polémica. La preocupación de la diplomacia española por los viajes al extranjero de los presidentes regionales nace, fundamentalmente, de la intrusión en materia de política exterior, competencia exclusiva del Gobierno Central. Por ello, el Gabinete Gozález quiso adoptar medidas para controlar esta situación. A partir de entonces, los Gobiernos de las Comunidades tendrían que notificar previamente al Ministerio de Exteriores las salidas de sus mandatarios. De este modo se comprendió la necesidad de regular, por medio de un decreto, esta materia para subsanar el vacío legal existente. Sin embargo, aún no se ha progresado en este sentido ya que el decreto aún no ha sido aprobado. A pesar de la política de gastos seguida por las autonomías, el Ejecutivo aragonés, por su parte, ha hecho gala de una envidiable austeridad en contraposición a los de Cataluña, Castilla- La Mancha y Valencia. Las relaciones entre esta Comunidad y el Ministerio de Asuntos Exteriores no se han visto dañadas. No ocurre así en la Junta de Andalucía, cuyo presidente, José Rodríguez de la Borbolla, ha estado rodeado de cierta controversia, sobre todo a raíz de su desplazamiento a Jsrrel a finales del pasado año. José Bono, el presidente más viajero desde 1986 Toledo. Desde su reelección el pasado verano, el presidente, José Bono, ha realizado 19 viajes oficiales, situándose a la cabeza de la lista de los presidentes autonómicos que más desplazamientos han realizado desde el pasado ano 1986. En casi todas las ocasiones ha estado acompañado por uno o varios consejeros y su escolta personal. Aunque en el Palacio de Fuensalida no ofrecen datos sobre los gastos que implican estos desplazamientos, si señalaron que ni el presidente ni sus más inmediatos colaboradores cobran dietas de viaje. La primera visita institucional que realizó Bono tras su toma de posesión, fue a Manzanares para inaugurar la Feria Regional del campo y muestras. En cuanto a la cuenta de gastos que el Gobierno vasco tiene asignado a estos menesteres, parece ser que el lendakarl Ardanza no tiene mucho apego a la maleta. Por este motivo, representantes de los departamentos de Presidencia, Cultura, Industria, Comercio, Trabajo y Seguridad Social se encargan de realizar las visitas protocolarias, informa Alvaro Hernando. Sin embargo, para el Cuerpo Diplomático, ni Defensa ni Exteriores son competencias que se hayan transferido a las Comunidades autónomas. En este sentido, según fuentes próximas a la Oficina de Información Diplomática (OÍD) los viajes de los presidentes autonómicos deben estar amparados por nuestras Embajadas ya que, desde su punto de vista, hay que tener criterios de unidad Vender Cataluña objetivo de Pujol en sus desplazamientos Barcelona Jordi Pujol ha desarrollado una intensa ac tividad internacional con la obsesión, como él mismo la califica, de vender Cataluña cuanto más mejor. La cuantificactón económica de estos viajes es difícil de precisar, pero los responsables de esta materia del Gobierno de la Generalidad señalan que los fondos provienen de una partida presupuestaria de Presidencia. De heeho, desde el 14 de enero de 1981, el presidente ha viajado en más de 30 ocasiones, aunque 15 viajes los ha realizado a partir de enero de 1986, cuatro menos que su homólogo castellano José Bono. Sin embargo, los sondeos de opinión encargados por la Generalidat reflejan que los ciudadanos son partidarios de los viajes de su presidente como mejor medio de dar a conocer Cataluña en el exterior. El Consejo de las Regiones de Europa, del que Pujol es presidente, ocupa gran parte de su actividad internacional. Asi, los viajes realizados durante 1986 comienzan por París, la primera ciudad que visitó en enero para dar una conferencia en la Sorbona y acudir a una cena- debate del club Diálogo, además de en- Jordi Pujol trevistarse con el entonces embajador de España, Joan Raventós. Davos sería la próxima parada con motivo del simposio European Management Forum. Pujol se entrevisto en esta ocasión con el embajador de España en Suiza y otras personas vinculadas al mundo económico. La feria de Essen fue visitada en marzo de 1986. Allí el presidente Pujol se entrevistó con el alcalde de la ciudad, el cónsul general de España en Dusseldorf, con el presidente del Parlamento de Renania- Westfalia y con el vicepresidente de ese land En mayo del mismo año acudió a la sesión pfenaria del Parlamento Europeo en Estrasburgo, donde se entrevistó con el embajador de España en el Consejo de Europa, con Marcelino Oreja y con el presidente del Consejo de las Regiones de Europa, Edgar Faure. Pero son los motivos económicos los que fundamentalmente impulsan estos desplazamientos. Así, con motivo del seminario Invertir en Cataluña, el presidente del Ejecutivo acudió a Francfort del 20 al 21 de mayo, para desplazarse de nuevo, del 7 al 15 de agosto de 1986, con destino a Argentina. En septiembre, vuelta a Lausana y, a continuación, viaje a Bruselas con motivo de dicho seminario. Las siguientes visitas se realizaron a Ginebra, Lyon, Saboya, Estrasburgo y Davos, para celebrar la siguiente reunión del Consejo de las Regiones de Europa. En la misma línea de contactos económicos, sus desplazamientos a París, Lieja y Roma, del 17 al 22 de marzo de 1987. Venetía fue la siguiente parada de Pujol, desde donde se desplazó a Israel, destacando el contenido marcadamente nacionalista en sus discursos.