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50 A B C SOCIEDAD MARTES 29- 12- 87 La mayoría de los pilotos de líneas aéreas comerciales son militares Los títulos se convalidan por una orden ministerial de 1955 Madrid. Carmen Quintana El auge que en los últimos años se ha producido en la aviación civil ha provocado la desbandada de numerosos pilotos de carrera militar hacia las plantillas de las principales compañías aéreas. Este éxodo en busca de mejores salarios fue puesto de manifiesto por el ex inspector de Aviación Civil Javier Aguado del Moral, quien ha denunciado públicamente la concesión de falsos títulos de piloto comercial a pilotos militares. Estas acusaciones, vertidas reiteradamente desde hace algún tiempo por Javier Aguado y que podrían afectar a cerca de doscientos pilotos militares que se han pasado desde los años sesenta hasta la actualidad de las filas del Ejército del Aire a las diferentes compañías aéreas, carecen de sentido. Así lo ha puesto de manifiesto la Dirección General de Aviación Civil a través de su máximo responsable, Manuel Mederos, quien calificó esta situación como de una guerra desatada por un funcionario Una posición similar adoptó el Sindicato Español de Líneas Aéreas (SEPLA) al no creer conveniente seguir en la polémica suscitada por Aguado del Moral, tal y como puso de manifiesto el asesor jurídico de este sindicato, Jorge Trías Sagnier, remitiéndose a las declaraciones efectuadas por el director general de Aviación Civil, quien consideró que la polémica sobre la falsificación de títulos es una guerra que lleva un funcionario por su cuenta, contratado como inspector. De hecho, desde hace seis meses se le han retirado las funciones de inspección porque entendemos que no está cualificado para ello desarrollado por la orden de 24 de. mayo de 1955. La controversia se suscita porque en la citada orden, y para ejercer como piloto comercial, se requiere, según pone de relieve uno de sus apartados, un certificado de aptitud en el examen de vuelo y en el examen teórico expedido por la Dirección General de Aviación Civil. Al parecer, este organismo de la Admimistración, dependiente del entonces Ministerio del Aire, convalidaba a los pilotos provenientes del Ejército ese certificado, ya que consideraba absurdo dárselo a quienes conocía y sabía de sobra cuáles eran sus aptitudes. El mayor incentivo para dejar el Ejército del Aire estriba en los elevados salarios que ofrecen las compañías privadas parados que los que proceden del Ejército. Es preciso que cada uno desarrolle la actividad para la que fue preparado. No se puede olvidar que el piloto militar recibe enseñanza destinada específicamente para una misión muy concreta La ENA nació en 1974, aunque no comienza su andadura hasta noviembre de 1979. Su cometido es la formación de pilotos civiles, aunque en su comienzo estaba supervisada por mandos del Ejército del Aire. A partir de 1983 pasa a depender ya del Ministerio de Transportes y Comunicaciones a través de la Dirección General de Aviación Civil. Hasta 1983 salieron de la ENA 119 pilotos oficiales y desde entonces 550 más, situándose la media anual, según su director, en 45 pilotos cada año. Una oferta sensiblemente inferior a la demanda del mercado de trabajo, pues se necesitan 100 pilotos anuales para cubrir las necesidades, según Aviación Civil. Irregularidades De cualquier forma, las posibles irregularidades en la expedición de los títulos- que no es el carné que acredita para el vuelono afectan para nada a los pilotos, sino en todo caso a la Dirección General de Aviación Civil, quien para convalidar ese posible de- Las horas de vuelo exigidas Todos los pilotos que se forman en España tienen que pasar obligatoriamente el visto bueno de la ENA para recibir la licencia de vuelo, en la cual se especifica el tipo de aparato que puede pilotar cada persona en particular. Para que la Escuela Nacional de Aeronáutica expida el título de vuelo es imprescindible contar con un tiempo mínimo de vuelo establecido en doscientas horas. Sin embargo, una vez que el piloto es seleccionado para ingresar en una compañía, éste se verá obligado a completar su formación, adecuando sus conocimientos y su práctica al aparato en el que va a volar. Esto se puede hacer bien en simuladores o en horas de vuelo tuteladas por pilotos expertos. El piloto comercial obtiene el título a las doscientas horas de vuelo, el de primera a las setecientas y eF de transportes a las mil doscientas horas, de las cuales doscientas tienen que ser con vuelo instrumental nocturno. Habitualmente el piloto ingresa en la compañía como piloto comercial de primera y en el momento en que alcanza las mil doscientas horas establecidas la compañía aérea lo notifica a la Dirección General de Aviación Civil. Después de un examen teórico y prueba de vuelo en la ENA, se le entrega la licencia de piloto de transportes, por lo que puede actuar ya como comandante de vuelo. La ENA es también la encargada de expedir las licencias a los pilotos que proceden del Ejército del Aire que, de acuerdo con lo dispuesto en el decreto de 1955, solicitan volar en compañías privadas y lleven más de ocho años como pilotos militares. No se puede hablar, por tanto, de falsificación de títulos, aunque la Dirección General de Aviación Civil reconoce que en algún momento pueden haber existido negligencias de tipo burocrático en algunos trámites, pero que nunca afectaron a la seguridad. Causa de la polémica En su denuncia, Javier Aguado ha manifestado a ABC que la concesión de títulos falsos se viene registrando desde mil novecientos sesenta a todos aquellos pilotos militares que así lo solicitan, sin realizar ningún tipo de examen Entre los pilotos a los que acusa está el actual presidente del SEPLA, Vicente Girón, contra quien dice haberse querellado. Fuentes de este sindicato consideran que las acusaciones realizadas por Aguado responden a los incidentes que a lo largo de su vida profesional vino suscitando, al parecer porque fue suspendido por Iberia al no reunir las aptititudes indispensables para entrar en la Compañía. Fue un protegido del anterior director general de Aviación Civil Pedro Tena, quien le contrató como inspector de vuelo de Aviación Civil en 1983, lo cual resulta chocante, puesto que según diversas informaciones, no obtuvo su título hasta 1985. La primera inspección la realizó al comandante- pilote que le había suspendido, originando un altercado en la cabina Para ejercer la profesión de piloto de transportes de líneas aéreas comerciales lo importante no es el título, sino la licencia, que es lo que acredita a los pilotos internacionalmente para volar en cualquier compañía. El título fue creado por decreto de 13 de mayo de 1955, por el que se establecían en España diversos títulos aeronáuticos civiles y Para el director general de Aviación Civil, la denuncia de Javier Aguado dé que estos títulos son falsos carece de fundamento Desde su creación, la Escuela Nacional de Aeronáutica ha formado a más de seiscientos pilotos civiles fecto deberá, en todo caso, dictar una resolución con el fin de solucionar el problema. En la actualidad, entre el 70 y el 80 por 100 de los pilotos en activo proceden del Ejército, debido a la escasez de pilotos civiles, insuficientes a todas luces para cubrir las necesidades del mercado. Por otra parte, los salarios en la aviación civil, sensiblemente superiores a los pilotos militares- aproximadamente, el doble- es una excepcional razón para justificar este éxodo hacia la aviación comercial, que acoge en nuestro país a ocho grandes compañías aéreas, además de doce de aerotaxis y cuatro de paquetería. Las acusaciones de Javier Aguado han creado una situación incómoda no sólo en el SEPLA, sino también en Aviación Civil y en la ENA (Escuela Nacional de Aeronáutica) El director de esta Escuela, Enrique Villán, manifestó su desacuerdo con las declaraciones de Javier Aguado, pero matizó que los pilotos que salen de la ENA están mejor pre-