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MARTES 29- 12- 87- CULTURA -ABC, pág. 43- Rufino Tamayo, un muralista entre la magia prehispánica y la metafísica contemporánea Tributo mexicano a setenta años de incansable actividad creadora México D. F S. C. Estrellas, monos, jaguares, marejadas monocromas de colorido esencial, de rigor o instinto, marcan con la fugacidad de la mirada una de las cumbres de la pintura del siglo XX. Denostado por su falta de compromiso, ahora Rufino Tamayo recibe un homenaje en México para honrar setenta años de actividad creadora. A su rabiosa independencia, de pintura en la que militaban quizá, Rufino Tamayo le deba la Siqueiros, O Goorman o Rivera ignorancia en la que, a lo largo- y, quizá más a su aire, Orozde varias décadas, ha vivido su co- -iluminaba el signo y la conpintura. Hoy, cuando ha triunfado signa de los nuevos tiempos soen todo el mundo, sin embargo, bre los muros inmensos del esrecibe un público homenaje napacio urbano y rural de México. cional en México con dos amHabía que educar al pueblo y plias muestras retrospectivas de mostrarle las relaciones entre su obra. Una obra tan dificilísi lucha de clases dominación mamente sencilla como apartada y opresión proletariado y de las corrientes ideológicas campesinado indigenismo y que, desde la propaganda públiconquista un vehemente unica, fueron sacralizadas a partir verso de afirmaciones antagónide los años veinte en México. cas reveladoras del curso de la A la sombra de la propia revoHistoria. lución- una revolución múltiple y Setenta años de una intensa sin ideología- la obra de Rufino actividad creadora muestran, Tamayo no obtuvo el reconocihoy, la talla de uno de los más miento debido. Pintor tardío, dugrandes artistas del siglo XX. Rirante aquellos agitados años de guroso, emblemático, inquietanla reconstrucción prefirió alejarse te, sencillo y esencial, Rufino Tade su patria y caminar por Euromayo ha huido rabiosamente de pa y Estados Unidos. Mientras cualquier estereotipo. Lo mismo tanto, el muralismo mexicano, la de los estereotipos ideológicos denominada Escuela mexicana que de los intelectuales. No es Constructivistas Españoles: geometría con ausencias Madrid. José Manuel Costa Esta tarde se inaugura en Madrid una exposición cuyo nombre lleva implícito su contenido, por demás ambicioso: Constructivistas Españoles. En las salas municipales del Centro Cultural Conde Duque, y hasta el 31 de enero, estarán presentes las obras de trece artistas (buen número) que, según se indica en una nota de Prensa, se han constituido en Grupo (sic las mayúsculas) Tal vez tal pertenencia a un grupo explique las evidentes ausencias de esta exposición. Hace diez años las salas de la Dirección General del Patrimonio Artístico acogieron una muestra llamada Forma y Medida en el Arte Español Actual. Exceptuando a Waldo Balart, Carlos Evangelista, Soto Mesa y Santonja, el resto de los presentes (Amador, Cruz Novillo, Feliciano Hernández, Tomás García Asensio, Julián Gil, José Luis Gómez Perales, José María Iglesias, Cristóbal P o v e d a n o y S o l e d a d Sevilla) ya estaba en aquella exposición. Pero aquí faltan nombres como Sempere, Yturralde, Asins, Rueda, Casado, Gil... Parece normal que, si esto es un Grupo, la exposición refleje su nombre, sin duda menos genérico que el de Constructivistas Españoles. A menos que se pretenda reducir el constructivismo español a trece nombres, algo que no pueden creer ni los artistas ni su mentor, Manuel Conde. Como fuere, esta exposición demuestra la pervivencia en nuestro país de un estilo que se mantiene vivo desde principios de siglo, tras los movimientos ruso, holandés y alemán. Es la geometría, esa medida que nombraba la exposición del setenta y siete, y que según Julián Gallego representa uno de los tres caminos del arte: Aquel que fabrica un objeto de arte que antes no existía En e s t o s días Neogeométricos, y aunque muchos de los nuevos supuestos no coincidan con los aquí presentes, una exposición como ésta puede valer para comprobar soluciones formales de temas específicos, pero también para tratar de entender la permanencia de una de las formas artísticas más típicas de nuestro siglo. Más sorprendente todavía en un país como el nuestro, siempre relacionado con el expresionismo. Rufino Tamayo un indigenista aunque las fuentes de su pintura se nutran de la magia, el colorido y la materialidad de la mitología prehispánica. No es un artista de la vanguardia aunque sus obras se deslicen por las intrincadas laderas del cubismo y la abstracción. No es un artista figurativo o realista, aunque sus imágenes (estrellas, jaguares) remitan a realidades. Búsqueda de la mirada y la realidad esenciales Octavio Paz, en su libro Puertas al campo, incluyó un luminoso temporáneo, las grandes obras ensayo sobre la pintura de Rufino Tamayo, titulado Tamayo: de plásticas precortesianas son trala critica a la ofrenda en el que analiza la doblé presencia de tado, discurso o himno. La varieinstinto e intelecto en la obra del artista mexicano. Reproducimos dad y riqueza de elementos se a continuación un significativo fragmento del interesante texto. resuelve en unidad gracias a un rigor geométrico que es asimisLa obra de Tamayo se desdesde hace siglos. La maestría mo rigor intelectual. Cada objeto de los artistas populares no evopliega en dos direcciones: por es una constelación de alusioca la idea de esfuerzo, sino la de una parte, guiado por su poderones. -Todas estas obras, sin exespontaneidad. Pero el arte olso instinto, es una constante meca o el totonaca, no menos, cluir a las menores, son compobúsqueda de la mirada original; sino quizá más espontáneos que siciones. Pues bien, la palabra por la otra, es una crítica del obel popular, no son una herencia, composición, y su contrapartida: jeto, esto es, una búsqueda una maestría heredada: son un instinto, son claves de la pintura igualmente constante de la realicomienzo, la fundación de una de Tamayo. dad esencial. No hay dispersión tradición. Y por esto son una El instinto lleva a nuestro pinporque los dos caminos se crugeometría y una visión del mun- tor a un arte directo, a veces exzan. La crítica, -la pintura intelecdo. presionista, otras poético (poputual, es una suerte de vía negativa. Es un ejercicio ascético desCada línea es una analogía, lar o mítico: de ahí sus coincitinado a encauzar la compuerta una respuesta o una pregunta a dencias con Miró y algunos que se alza precisamente en el la otra línea, a la otra imagen. A surrealistas) momento en que es más impediferencia del arte popular conOctavio PAZ riosa la presión de las aguas. Gracias a la crítica, no a pesar de ella, Tamayo sigue siendo un pintor instintivo (pues esto es lo que es, realmente) Sólo que se corre el riesgo de mutilarlo si se Subíamos los tres: En el ascensor del hospital una señora comprende demasiado literaldijo a otra señora ayer: mente la palabra instinto. El arte- -Je suis toujours d avis d avoir plusieurs avis. popular mexicano es instintivo, en el sentido en que es una traJulio CERÓN dición, un gesto que se repite GRANDE ES EL SER HUMANO (POR LO MENOS, MAS QUE HEGEL)