Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
MARTES 29- 12- 87- INTERNACIONAL -ABC, póg. 29 Dura admonición de Reagan contra la ocupación soviética Nueva York. J. M. Carrascal Hagamos de 1988 el año en que la Unión Soviética acabe de una vez su brutal ocupación de Afganistán ha dicho Reagan comentando el octavo aniversario de la invasión del aquel país y hablando a todas luces a Gorbachov: es hora de traducir todas las promesas en realidades Se refería el presidente norteamericano a las intenciones expresadas por el líder soviético en la reciente cumbre de retirar aquellas tropas. Pero por lo pronto, lo que ha hecho es lanzar una ofensiva, como ven en fa información adjunta. Aquella crisis se parece cada vez más a la de Vietnam, incluso en los nombres. Sólo los protagonistas son otros. Los rusos hablan ahora de la afganización de la guerra, pero sus tropas se ven cada vez más envueltas en combates, ya que el ejército afgano está plagado por la falta de espíritu combativo y las deserciones. La pacificación norteamericana en Vietnam, o transferencia de poblaciones, la llaman allí zonas pacíficas que cada vez son menos, mientras la cuenta de muertos alcanza ya en los rusos las decenas de millares. Como Johnson y Nixon, Gorbachov quiere salir honorablemente Lo malo es que no hay salida honorable de una guerra deshonorable, como comprobaron los presidentes norteamericanos. Hay la salida a secas, sin poder garantizar lo que queda detrás. Algo a lo que los soviéticos, por lo pronto, no están todavía dispuestos. Su oferta, hasta el momento, es que Washington corte los suministros a los rebeldes, forzándoles a una compromiso eon un gobierno amistoso hacia Moscú. Pero ha corrido ya demasiada sangre para tal compromiso y aunque Reagan estuviere dispuesto a él, que no lo está, es difícil que los mojahedin abandonasen la lucha. Esta se ha centrado últimamente en un duelo de los aviones soviéticos con los misiles Stinger que Jos norteamericanos han proporcionado a los rebeldes. Un cohete de hombro que se orienta por las fuentes de calor, está causando estragos entre los rusos, obligándoles a volar altísimo y usar señuelos, sin poder prestar todo el apoyo que necesitan sus tropas. Violentos combates en Afganistán en torno a la estratégica ruta hacia Jost Moscú decreta un apagón informativo en todos los medios oficiales Islamabad. Afp, Ap, Dpa, Efe, Reuter, Upi La principal ruta de acceso a ia ciudad de Jost permanece cerrada a las tropas soviéticas, según declaraciones de las fuerzas rebeldes que desde hace días vienen librando una importante funss batalla contra las fuerzas de ocupación rusas. Según un comunicado firmado ayer por el jefe de la alianza de los siete principales partidos de oposición al régimen, Mohammed Yunus Jales, la ruta permanece cerrada al tráfico soviético. mentales a nueve kilómetros de la ciudad sitiada por los militares rebeldes de Afganistán en agosto de 1979. Por su parte, Radio Kabul informaba el sábado que la ruta entre Gardez, la capital de la provincia de Paktia, y Jost- unos 80 kilómetros- había sido abierta a la circulación. Esta información fue desmentida en la noche del domingo por uno de los dirigentes del Frente Nacional Islámico, Hamid Gailani. Fuentes diplomáticas en Islamabad afirman que continúan los enfrentamientos en las montañas próximas a Jost y que las tropas de ocupación soviético- afganas han tomado algunos pequeños pueblos de esa zona, pero que la propia ciudad de Jost no ha sido tomada. Según fuentes oficiales afganas, una importante columna blindada soviética, apoyada por paracaidistas, bombarderos y artillería, habría tomado Jost tras quince días de combates en los que los mujaidines habrían recibido material y refuerzos procedentes de Pakistán mediante aviones. Con el apoyo del exterior se habría logrado que los mujaidines pudieran hacer frente al Ejército afgano durante quince días de intensos combates. Por otra parte, según informa nuestro corresponsal en Moscú, Alberto Sotillo, en la URSS, mientras tanto, se ha decretado el apagón informativo El bloqueo en relación con la intervención de su Ejército en Jost es, pues, total, y oficialmente se ha procurado evitar toda mención al aniversario de la ocupación. Únicamente la televisión soviética se refirió el domingo a la detención de siete rebeldes afganos en Kabul, de los cuales se dijo que habían recibido entrenamiento militar en Pakistán y que habían planificado un ataque contra instalaciones soviéticas en la capital afgana. Recoge igualmente la televlstón Ja visita que efectuó el presidente NajibuHah a Vietnam, pero comes f se tratase de una simple visita rutinaria. En ese comunicado se califica de mentira absoluta la declaración del ministro afgano de Asuntos Tribales, según la cual Jost había sido recuperada por las tropas afganas rompiendo el cerco establecido por los rebeldes desde 1979, y que en los últimos días amenazaban con tomar la ciudad. Los rebeldes reconocen que se han librado importantes batallas en los últimos días contra las tropas del Ejército regular afgano, pero asi- mismo desmienten que hayan tomado posiciones en torno a esa ciudad. Mientras tanto, la agencia oficial afgana, Bajtar- según la cual nueve personas resultaron muertas a manos de rebeldes en Herat, al oeste del país, y otras vientiséis fueron heridas gravemente- no menciona en sus despachos la reapertura de esa ruta supuestamente abierta hacia Jost, pero, citanto fuentes de Defensa, sitúa las tropas guberna- Escepticismo en USA sobre posibles bajas occidentales Nueva York. J. M. C. Con considerable escepticismo se ha recibido la noticia, vía Moscú, de que por lo menos un consejero militar norteamericano había muerto junto a los rebeldes afganos en la batalla en torno a Jost. La agencia TASS habla de pakistaníes armados, así como de cincuenta instructores militares extranjeros al lado de los rebeldes, sin especificar en qué funda tales cálculos. Si ha habido una baja occidental, más bien se cree que será uno de los periodistas que con enorme riesgo cubren aquella lucha. Hay por lo menos tres en manos de las tropas gubernamentales, un alemán, un turco trabajando para los alemanes y un italiano, además, el embajador ruso en Kabul ha llegado a amenazar con la muerte de todos los periodistas o fotógrafos capturados. Para ellos es embarazoso que salgan imágenes o crónicas de una guerra que no están ganando y pueden muy bien perder. Entre otras cosas porque esas imágenes y crónicas generan el apoyo internacional que necesitan los rebeldes. En ese sentido, y sólo en ése, los corresponsales son- parte de aquella lucha. Aunque el peso de ella la llevan naturalmente los mujaidines.