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ABC, póg. 28 TRIBUNA ABIERTA MARTES 29- 12- 87 fuerza de su propia hisA primavera pasatoria gloriosa y en la da l e í en su claridad de su destino idioma original, como para abandonarun libro A jangada de Por Alfonso de la SERNA me a pesimismos sopedra del escritor bre nuestro diálogo poportugués José Saramago. Es una novela literariamente subyu- y se va, oreada por la brisa marina, hacia el sible. (Igual tristeza me daría saber que pueda quedar un solo español que desvaríe en gante, misteriosa, espléndidamente escrita, Océano, descendiendo como las playas... como corresponde a su autor, uno de los mePor eso, el gran arte portugués por exce- su intimidad con perdidos sueños absorciojores de nuestro tiempo. Conservo aquí su tí- lencia, el arte manuelino que simboliza nistas) tulo en portugués porque en esa lengua la una historia condicionada por la geografía, es Pero a mis propios compatriotas sí les pueun arte marino y los Jerónimos de Lisboa, la do pedir que barran la ignorancia. Les puedo leí, aunque hoy ya esté traducida. pedir que piensen con la cabeza, En su relato fantástico, Saramago imagina torre de Belem, el monasterio de Batalha o la famosa janela de que estudien lo que es Portugal, que un día la Península Ibérica se desgaja de que se adentren en su historia, Europa por una inmensa falla en los Pirineos Tomar parecen surgidos desque c o n o z c a n su i d i o m a y se va, navegando a la deriva, como una pués de que hubiera caído sobre- ¿cuántos españoles lo hablabalsa jangada de piedra, por el Atlántico: ellos una inmensa y fresca ola rán, cuántos habrán leído no ya Portugal y España solos sobre las olas. No del Océano que trajera en su a Camóes, Gil Vicente o Sá de voy a seguir aquí el relato ni a proceder a su seno millares de conchas, algas, Miranda, sino a Camilo Castelo análisis. Quede eso para sus lectores y críti- delfines, sirenas, calabrotes, roBranco, Antera de Quental, Ega cos. Sólo quería decir que en estos días en sas de los vientos, esferas armilares de- navegantes perdidos... de Queirós o Fernando Pesque el presidente de la República portuguesa Es un arte que corresponde- a soa? que abran cátedras d nos ha visitado y él y nuestro Rey y nuestros una vocación marítima, a una llaportugués, traigan libros de PorGobiernos han hablado de Portugal y Espamada ultracontinental, clave geotugal, traduzcan a sus escritores ña, me he acordado del fascinante libro de histórica de Portugal. Y la histoprofusamente y visiten algún día Saramago. ¿Por qué? ria: larga, tenaz, indomable voese país cercano y desconocido Viví en Portugal de 1949 a 1955. Eran luntad de ser Portugal. Quien de tantos, recorran su tierra heraños no sólo hoy lejanos sino, ya entonces, haya recorrido la costa de África mosa y aprendan a conocerlo y poco propicios al entendimiento profundo pordesde el estrecho de Gibraltar al Alfonso de la Serna respetarlo y amarlo como él se que dos regímenes políticos aproximados nuIndico, viendo escudos de quimerece. Si un día, desde el MuEscritor blaban algo nuestra visión de la realidad de nas portuguesas, o nombres o seo das janelas verdes de Lislos problemas de fondo que secularmente recuerdos portugueses, o haya visitado los boa, contemplando el sobrecogedor políptico han estorbado la vida de relación de nuestros castillos del Gondar etíope, o las iglesias de de Nuno Goncalves, miran también al Tajo pueblos, aunque, paradójicamente, se dieran la India, o los fuertes de Indonesia, o la leja- vecino que viene desde los roquedales áspetambién algunas anécdotas polémicas más nísima Macao o el enorme Brasil, comprenros de Castilla y se ha adentrado en las huersuperficiales. Pero en aquellos años juveniles derá algo de esa historia que no se puede tas y jardines jugosos de Portugal para enyo aprendí Portugal o así lo creo, como confundir con ninguna otra. Pero he dicho sancharse al fin en el gran abra frente al mar quien aprende un saber, un saber difícil que que no voy a poner cátedra. en donde está, cerca, el finisterre de Euroacaso sólo pueda adquirirse viviendo allí propa, comprenderán que el espacio físico y el fundamente. De lo que sí estoy seguro es de Lo que quisiera decir es que, al parecer, tiempo pasado- geografía e historia- hicieque, viviendo, respeté, admiré y amé a Portu- pese a esos hechos mayúsculos, la ¡ngnoranron, a partir de un origen común, dos destigal, definitivamente. Muchos años después, cia de ellos y de otros muchos ha dificultado nos diferentes. en 1977, regresé y me pareció que nuestros nuestro entendimiento. No lo digo yo solo. Es Y comprenderán también que, por encima dos países habían avanzado algo en el esclaun reconocimiento general y los dos máximos de tantos ensayos infructuosos, de uniones, recimiento de aquellos viejos y esquivos pro- protagonistas del encuentro que comento, el alianzas, bloques, iberismos diálogos blemas, habían practicado un saludable exa- presidente y el Rey, nos lo han recordado de siempre difíciles de dos pueblos demasiado men de conciencia y se miraban con menos nuevo. Por fortuna lo han hecho ambos con vigorosos para dejarles solos, enfrentados o complejos En estas mismas páginas de la lucidez, la valentía y la esperanza que les de espaldas, tenemos hoy, como lo han dicho ABC dejé constancia de mis impresiones son propias y nos han invitado a volver la pá (ABC, 14- 8- 1977) gina de la incomprensión mutua. Ahí es don- el presidente y el Rey, un nuevo horizonte en el que podremos encontrar los motivos para de estamos, pues. bajar nuestra tensión, para dispersar los fanAhora pienso otra vez, intensamente, en Mas el peso de lo que queda atrás es tasmas que nos han agobiado, para emprenPortugal. Me pregunto ¿dónde estamos? Me der un nuevo menester que no sea el de disparecería casi una ofensa a la cultura del lec- grande. Larguísimos años de desconfianza cutir en el estrecho espacio peninsular, sino tor intentar hacer aquí de dómine y contar- portuguesa hacia España, de rechazo, incluun menester que sea incitante y a la medida le la geografía y la historia de Portugal. La so, del entendimiento como si éste fuera, ya de ambos: Europa, en la que hemos entrado geografía: los rasgos físicos de esa tierra en sí mismo, un peligro. Años igualmente larlos dos no enfrentados ni de espaldas sino al que, si la pudiéramos mirar de perfil, como en gos de tosca, burda, ignorancia, española halado el uno del Otro y el mismo día. una maqueta, de Sur a Norte, sobre la línea cia Portugal, hasta de desdén brutal. Digo las del horizonte marino, veríamos cómo las altas cosas por su nombre, con la cruda sinceridad Y así la jangada de pedra no irá a la demesetas interiores ibéricas basculan hacia el de quien siente el dolor de todo ello y me riva, en la soledad de la mar, sin saber, al fin, Oeste, hacia la mar y se hacen ya portugue- pregunto si no quedarán aún residuos de hacia dónde irá, sino que se amarrará firmesas en una pendiente atlántica por la que esta pesadumbre de la Historia- No estoy hamente a Europa, para ser su promontorio alticiendo análisis políticos, históricos, económifluyen, en una vasta escorrentía las aguas vo, la roca desde la que Europa comunique que vienen de las sierras interiores, los gran cos o estratégicos. Sólo quiero tocar la fibra mejor, gracias a Portugal y España, con los des ríos peninsulares, salvo el Ebro. Portugal sensible, el nervio profundo de la cuestión: la mundos antiguos y nuevos que ambos pueignorancia. Quiero decir, más exactamente, la es una bajada al mar, es una tierra húmeda blos contribuyeron a meter dentro del mapa y que se aleja de los secos altiplanos centrales ignorancia española. de la Historia. A nuestros amigos portugueses no les puedo pedir nada. Ellos son dueños de su sentir, ellos guardan quizás razones para mirarnos con desconfianza, pero me causaría gran tristeza pensar que uno solo pudiera, por motiMoquetas, Tapicerías, vos que respeto y por ardiente patriotismo que admiro, llegar a conclusiones pesimistas, negativas, casi catastróficas sobre nuestro Información en el propio edificio porvenir común. Yo tengo demasiada fe en la CALLE MAGDALENA, 7. MADRID personalidad del gran pueblo portugués, en la Eloy Goftzálo, 9 Tteléf. 44819 4 0 L A JANGADA DE PEDRA AMARRADA A EUROPA VENTA PISOS DÚPLEX, APARTAMENTOS Y ESTUDIOS