Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
127 A B C OPINIÓN LUNES 28- 12- 87 Ni guerra ni política ZIGZAG En Granada Han sjdo robados de un automóvil estacionado en una calle céntrica granadina diez muestras de productos químicos. El botín es altamente peligroso para la salud: las muestras tienen un componente principal de ácido sulfúrico rebajado y aditivos de gasoil con anilinas. El Ayuntamiento de Granada ha aconsejado a tos ladrones, a través de una nota pública, que se adopten medidas de extrema precaución en la manipulación de estas sustancias. Nos preguntamos qué hacían én la madrugada- momento del robo- sustancias tan dañinas aparcadas en un automóvil. ¿Imprudencia o descuido? Así se escribe el dilema. Nadie negará la irresponsabilidad del propietario de las muestras: los robos químicos tienen lugar de pascuas a ramos, pero no puede decirse lo mismo de tos automóviles. Lo primero que le recomiendan al ciudadano español cuando compra su vehículo es una sarta de aparatos y manejos para intentar evitar o paliar en lo posible el robo que de seguro sufrirá su automóvil. Es el mercado que produce la delincuencia. NO HAY PÁJAROS H E explicado a uno de mis sobrinillós aquello que decía San Francisco de Asís de que, en Navidades, deberíamos hacer partícipes de nuestro gozo hasta a los hermanos animales y que, para ello, en Nochebuena habría que lavarles con agua tibia y deberíamos dejar por las caites, por los patios, miguitas de pan para que también los pájaros tuvieran su pequeño festín de Navidad. Y el pequeño, al oírme, se ha ido corriendo a la cocina para pedir a su madre una rebanada de Bimbo que, después, ha desmigajado minuciosamente en una de las ventanas de mi casa. Luego, el niño se ha quedado mirando, como en éxtasis, a la espera de que los pajaritos vinieran para celebrar su fiesta. Pero los pájaros no vinieron. Le dije que bajarían de noche, cuando cesaran los ruidos de la caite. Y el pequeño apenas durmió de nervios, clavados los ojos en el alféizar de la ventana, esperando, de un momento a otro, escuchar el batir de sus alas. Mas, a la mañana siguiente, allí estaban, enteras, las migas del banquete soñado. Y alK siguen. Han pasado tres días. Y están enteras, tntocadas. Y mi sobrino Hora ahora pensando que todos los pájaros de Madrid se han muerto. Que han huido al menos de mi barrio. Uora porque no se le ha permitido ser, por un día, rey mago de los pájaros. Llora porque piensa que, sin ellos, es menos Navidad. Y se pregunta qué diría San Francisco de Asís de estos pobres hombres de hoy que se han quedado sin pájaros a los que predicar y amar. Y a mí me gustaría ser Miguel Delibes para saber explicar a mi sobrintllo qué pecados hemos hecho los hombres de nuestro tiempo para merecer este castigo; explicarle cómo hemos envenenado el aire de polución y Tuidos, para que las aves hayan emigrado a lugares más humanos y felices; decirle que, apostando por eso que llamamos progreso, hemos caminado tan hacia atrás que nuestras calles se han vuelto inhabitables; comentarle cómo cada vez que levante los ojos al c i e l o podrá ver aviones, pero ya no jilgueros, ni gorriones, ni menos calandrias. Tendré, incluso, que explicarle cómo es cada uno de estos pája a s Pá 9 ínas de un tratado de ornitología, pero no ya en la realidad. Y le diré que cada uno de esos aviones que cruzan nuestro cielo se come en seis horas todo el oxígeno que bastaría para respirar durante el mismo tiempo a 25.000 humanos y a un millón despajaros. Y él me preguntará entonces si un millón de pájaros no vale más que un avión. Y yo no sabré qué responderle. Y si el niño sigue insistiendo y me pregunta si al menos Dios ama a los pájaros más que los humanos, le responderé aquello que decía Axei Munte de que Dios ama tanto a los pájaros que les ha dado alas como a sus ángeles y tendré que añadir que también dio a tos hombres inteligencia para que entendieran pero que los humanos han preferido este suicidio al que llaman progreso. Porque la muerte de la Naturaleza es un suicidio del hombre. Ya que- h a escrito también Delibes- la destrucción de la Naturaleza no es solamente física, sino una destrucción de su significado para el hombre, una verdadera amputación espiritual y vital de éste Es cierto, la Navidad sin pájaros es menos Navidad. Las migas en mi ventana son un grito de muerte. Voy a dejarlas ahí hasta que se pudran o el viento las lleve. Y. en mi tocadiscos pondré un disco de Mozart, a ver si me cura esta tristeza. Mozart, uno de mis últimos pájaros. 7 ítte W J. L MARTÍN DESCALZO ros en Pequeños comerciantes Si Madrid pierde el pequeño comercio pierde su esencia. Son palabras del presidente de. la Asociación de detallistas de fruta y productos hortícolas de la Comunidad de Madrid. Estamos de acuerdo. A to largo del año que se va, infinidad de pequeños comerciantes han tenido que cerrar su negocio. La inseguridad en la capital campa a sus anchas y se ceba de manera especial con estos personajes que, después de muchos años de esfuerzo y ahorro, contemplan cómo atracadores o toxicómanos echan al traste toda una carrera de dedicación y supervivenvia entre los gigantes. A Madrid, pues, no le queda apenas esencia: es una olla de grillos y rna- leantes. Los que aún pueden hacer, caja se consideran afortunados. Mutismo El debate sobre el secreto profesional se ha vuelto a abrir con virulencia en Gran Bretaña por una posible condena de dos años que pesa sobre un periodista del diario Independent, que se ha negado a desvelar sus fuentes en un escándalo financiero de filtraciones confidenciales. Se resite a colaborar con tos inspectores del Ministerio de Comercio e Industria: Entre revelar la identidad de mis informantes y cometer un suicidio profesional o aceptar un castigo, no hay ninguna opción: aceptaré mi castigo ha declarado después de conocer el fallo del Tribunal Supremo. Cerramos este comentario con las palabras de un colega del acusado: Ciertamente es de interés público que un crimen pueda ser evitado, pero también to es que exista una libre circulación de información en la Prensa, que en el pasado ha sido instrumento necesario para descubrir las injusticias ¿Mutilar el mutismo? Connotaciones Hay ocasiones en que mejor es permanecer callado, y esa oportunidad la tuvo la tocutora de turno del informativo 48 horas del medio día del domingo: se hizo una relación de las distintas fiestas navideñas del mundo, y al llegar a ÍBéxico, afirmó que allí la Navidad tiene fuertes connotaciones religiosas ¿Qué creerá que es la Navidad? Si seguimos en la misma línea, los Juegos Olímpicos tendrán fuertes connotaciones deportivas las sesiones parlamentarias fuertes connotaciones políticas Todo un alarde connotativo. HASTA EL 6 DE ENERO ABIERTO DESDE 10 HS. A 2 VHS. -SÁBADO ¡NCIUIDO