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64 ABC LA NAVIDAD EN EL MUNDO JUEVES 24- 12- 87 Los católicos de Moscú se reúnen junto al KGB El 24 y 25 de diciembre son fechas que pasan inadvertidas para la inmensa mayoría de los rusos, dos días más para cumplir el plan de producción del año. En Moscú sería necesario acercarse a los cuarteles generales del KGB (policía secreta) al callejón denominado oficialmente la pequeña Lubianka para tomar contacto con el espíritu de estos días en la Iglesia católica, donde en la noche del 24 se oficia la Misa del Gallo en ruso y en polaco para la pequeña comunidad católica de la capital soviética. La Iglesia ortodoxa rusa, de acuerdo con el propio calendario, conmemora el nacimiento de Jesucristo el 6 de enero, ocasión en que los fieles asisten a una misa celebrada por el rito bizantino, con despliegue de fasto oriental y cantos polifónicos, que se prolonga desde las doce de la noche hasta cerca de las siete de la mañana. Como la dirección política soviética presume de atea, la Navidad en la URSS no es una festividad social, sino que queda recluida a la estricta celebración religiosa. Tras la noche pasada en misa los creyentes deben acudir al trabajo, como en un día laborable más. Los Moscú. Alberto Sotillc medios de comunicación ignoran por completo la Navidad, la actividad política prosigue con su ritmo habitual y en muchas familias estos son días completamente anónimos. En las Repúblicas Bálticas, por el arraigo social con que allí cuentan las Iglesias católica y luterana, la vida durante estas fechas se aproxima bastante más a la de Occidente. En la Rusia rural, donde es más fuerte la Iglesia ortodoxa, el mayor o menor relieve de las fiestas depende en muchas ocasiones del grado de tolerancia de los responsables locales. Pero en Moscú y en las grandes ciudades rusas, donde la educación atea impartida por el Estado se halla muy extendida, la Navidad apenas llega a ser algo más que una nostalgia del pasado. Sin embargo, los católicos rusos saben poner al mal tiempo buena cara y, en estas fiestas de Navidad, se sienten acompañados por los otros creyentes de dentro y fuera de la Unión Soviética. Especialmente los uniatas, católicos de rito oriental, que son los que han soportado las persecuciones más duras desde la época de Stalin hasta nuestros días, reciben muestras de afecto de los miles de exiliados. De la nieve a las playas en Norteamérica Nueva York. J. M. Carrascal Siendo los Estados Unidos una nación multirracial, multicultural y multirreligiosa, las Navidades se celebran de muy distintas maneras, habiendo incluso quienes no ¡as celebran. Aunque siendo los cristianos mayoría, la fiesta es general. Las variantes, en cambio, son infinitas. Hay Navidades con turrón, sidra y nacimiento entre los hispanos, como la hay con árbol, papá Noel y rezos entre los luteranos, subdivididos todos a su vez en innumerables grupos nacionales. Para unos, la gran fiesta y comida es el 24; otros, en cambio, festejan el 25. El carácter continental de esta nación ayuda también a la diversidad. No es lo mismo festejar la Navidad con nieve, como suele ocurrir en el Norte, que con temperaturas de playa, como puede ocurrir en el Sur. Aunque cada vez son más los que dejan la tradición de la nieve para los christmas y se van, a poco que puedan, a pasar estas fiestas a la playa. El trineo va arrastrado por canguros en Australia Como, en otros países del hemisferio sur, en Australia el día de Navidad es tradicionalmente uno de los más calurosos del año, por coincidir en pleno verano austral. Por este motivo las figuras de santa Claus y su trineo cargado de regalos que adornan las calles y los árboles navideños resultan un poco anacrónicas. Pero es que las tradiciones inglesas se mantienen todavía en Australia. Y no sólo en la figura de Santa Claus, sino, en general, en el modo de celebrar la Navidad entre las familias cristianas. Así, en la mañana del 25 de diciembre, todos, niños y menos niños, desenvolverán ávidamente los paquetes de regalos dejados por la noche por el imaginario personaje de barbas blancas y casaca roja. Sydney. Sánchez Bayo Después vendrá el almuerzo, que, a diferencia de la costumbre ordinaria, será la comida principal de ese ciía, con pavo frío y puding de ciruelas como manjar típico. Por la tarde es también costumbre que cada familia vaya a visitar a la abuela para pasar lo que queda del día allí. Entre los católicos- l a religión mayoritaria de Australia, aunque cuente sólo con el 27 por 100 nto de su población- es tradicional asistir a la misa de medianoche en la víspera de Navidad. Y en las iglesias se exhiben los clásicos belenes con tes figuras del Niño, la Virgen y San José para recordar que, a pesar del buen tiempo que aquí se disfruta, en aquella fría noche de hace dos mil años el Hijo de Dios se hizo hombre y comenzó a habitar entre nosotros