Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
Í 5 A la izquierda, Retrato de la reina Ana de Hungría y Bohemia de Hans Maler. Retrato de una dama de Hans Baldung Grien La exposición de la semana La colección Thyssen, en Madrid I f fin t e n e m o s e n Madrid w J el soñado museo del baI ron Thyssen- Bornemisza! Desde las autoridades culturales hasta los gacetilleros del corazón, pasando por los casi infinitos españoles que soñamos con el enriquecimiento de nuestro patrimonio nacional, todos llevamos unos largos meses esperando que, por fin, el barón se decida sobre el futuro de sus colecciones. Los más sentimentales están seguros de que la bella y españolísima baronesa intervendrá a nuestro favor. Y se la figuran, como una nueva Esther, avanzando apoyada en sus camareras por la larga avenida de apreses de Villa Favorita suntuosamente vestida (lo que no sería nuevo en ella) para impetrar de su egregio Asuero la liberación de su pueblo de las miserias de la duda... Yo no me figuro nada. Hace ya muchos años que visité, por vez primera, la maravillosa colección del lago de Lugano, y me quedé extasiado ante el más bello CarIpaccio del mundo, ese retrato de un misterioso caballero, rodeado JUEVES 17- 12- 87 Academia de Bellas Artes de San Femando Hasta el 28 de febrero Alcalá, 13 de emblemas. Recientemente he catálogo de la colección de maesvuelto a verla, con motivo de la ex- tros antiguos (a los modernos ya posición en ese palacete de obras pudimos admirarlos hace un par de de Goya, a la que hoy responde temporadas en el paseo de Recoesta exposición de cuadros de letos) Aprovechemos y miremos Thyssen en Madrid. Efímera, helas atentamente, no vaya a ser que ¡Que nadie se haga demasiadas luego nos caigan lejos... ilusiones, como cuando dicen que Habría que ir citando todos los dijo por teléfono Jacqueline Picasso que la exposición de su difunto nombres y títulos de ese medio en el MEAC no iba a salir ya de centenar de cuadros y que están España. Ello dirá como hubiera lejos de agotar las maravillas de la comentado el propio Goya. O, en colección Thyssen. Supongo que el lenguaje de nuestro tiempo, ya ve- barón ha puesto alguna dificultad a dejar de salir de casa al caballero remos... de Carpaccio o a la dama de GhirPor lo pronto, ya estamos viendo landaio, que son casi emblemas de en la Real Academia de San Fer- ese museo. Hay otras obras (de nando (aunque bajo los auspicios Memling, Ter Borch, Tiziano, Remdel Ministerio de Cultura, que ha brandt, Fragonard, Antonelk) Piazechado el resto en la refacción de zetta, Ourero, Van Dyck, Chardin, las salas) una selección de cin- Gentileschi, etcétera) que figuran cuenta obras, realizada por los entre mis favoritas de la Villa Faacadémicos señores Pita y Azcára- vorita y que echo en falta, a las te, entre las más de trescientas del que aludo brevemente para informar de que esta exposición no recoge sino menos de la sexta parte de las que el barón Thyssen posee. Pero caigo en éxtasis ante esa fragmentaria colección, desde la A de Altdorfer a la W de Weyden, pasando por obras magistrales del Angélico, Bramante, Bouts, Bronzino, Caravaggk) Ceruti, Petrus Christus, J. van Eyck, Goya (el maravilloso retrato de Asensio Julia) Guercino, Hals, Holbein, la supuesta Juana la Loca de Juan de Flandes, Maestro de Hematíe, Moro, Palma el Viejo, Ribera, Rubens, Saemredam, Pkxnbo, Valentín, Murillo, Vouet, etcétera. Colección por unas semanas madrileña, tan admirablemente adaptada a los muros de la Academia que es una lástima que haya que arrancarla de ellos. Su único defecto es ser efímera. Combatamos su fugacidad menudeando las visitas. A fin de cuentas hay muchos madrileños que se han contentado con ir al Museo del Prado una vez en su vida, como quien va a la Meca, por un acto de fe. Julián GALLEGO A CM 35