Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
r -Los museos uno a uno- Libros Municipal E N el antiguo Hospicio de San Fernando y traspasando la portada de Pedro de Ribera, se inicia el recorrido por la historia de Madrid. El Museo Municipal recoge toda clase de objetos con ella relacionados: porcelanas, monedas, medallas, muebles, armas, sillas de mano (ambulancias Consuelo de los pobres) y, sobre todo, óleos, dibujos, estampas y maquetas. Lienzos de Carreño de Miranda, Pedro Berruguete, Bartolomé González, Agostino Mitelli, Angelo Colonna, Martínez del Mazo, Costello, Juan de la Corte, Ramón Bayeu, Salvador de Maeila, Gutiérrez de la Vega, Francisco de Goya (Alegoría de la Villa de Madrid) Esquivel, Pradilla, Madrazo y Sorolla, nos enseñan la realidad madrileña desde el siglo XVI al XX. Anónimos de los milagros de San Isidro y de la Virgen de Atocha; interiores de la desaparecida iglesia de San Salvador; bocetos para el techo del palacio del Buen Retiro; perspectivas de la Plaza Mayor, de los jardines del Retiro y la Casa de Campo (La Torre del Parador) fiestas por la visita del rey o los desposorios del príncipe de Gales con la infanta María de Austria; toros en Carabanchel Alto; bailes junto al Canal del Manzanares; vistas del Paseo de las Delicias, el Antiguo Alcázar, la Cibeles y la Puerta de Alcalá; el fusilamiento de patriotas en Buen Suceso; portada del Hospital de la Latina; caserón de los barrios bajos madrileños... La mujer y la pintura del XIX Estrella de Diego Ensayos de arte cátedra MADRID Arquitectura de ladrillos del sigloXIX Adell Argües Editorial Universidad- Empresa L A actualidad de la investigación de Estrella de Diego sobre las pintoras españolas del siglo pasado reside en su relación con una corriente de interés hacia la creación femenina, principalmente de origen anglosajón, que comenzó con estudios tan revolucionarios como Why are there no great women artists? de Linda Nochlin, y Oíd Mistresses. Women, Art and Ideology de Parker y Pollock (1981) El esfuerzo del libro, apoyado en una sólida documentación, se centra en demostrar la existencia real, aunque escasa, de mujeres artistas, a pesar de que las dificultades de todo tipo hacían de su profesión una verdadera carrera de obstáculos Trabas sociológicas o críticas condicionaron tanto el escaso número de pintoras como la falta de calidad de sus creaciones. Entre todos los obstáculos, Estrella de Diego subraya la exclusión de las mujeres de las clases de desnudo, donde hasta mediados del XIX se utilizaban exclusivamente modelos masculinos. Las consecuencias de esta prohibición serían la imposibilidad de hacer cuadros de historia, única prueba definitiva para la consagra- P Madrid Luis Carandell, Zarza, P. L. Mondéjar y Masats Lunwerg Editores L Junto a los lienzos, estampas, buriles y aguafuertes de los siglos XVI y XVII: retratos; vistas y planos de Madrid; acontecimientos históricos e imágenes religiosas. Retratos de los Felipes II, III y IV pertenecientes a la Iconografía de la Casa de Austria, publicada por Pieter Soutman en 1643- 44; proyectos de canalización del Manzanares y dibujos de arquitectura del siglo XVII: Gómez de Mora y sus fachadas de aspecto austero, Villarreal, Olmo y Teodoro Ardemans; los cuatro con sus proyectos, reformas y ampliaciones de la Casa de la Villa. En la arquitectura civil del XVIII, proyectos de Ardemans, Ventura Rodríguez y Sachetti: el Palacio Real, Iglesias y Oratorios... Planos de Madrid (grabado iluminado) vistas en buril iluminado y temple sobre violeta; Las vistillas de San Francisco de Pérez Villaamil, en lápiz negro; grabados costumbristas del XVIII y XIX y estampas satíricas sobre la guerra de la Independencia. Entre las maquetas, la de la Plaza Mayor, la de Madrid, la del Teatro Real y la del Corral del Príncipe; carteles de los Carnavales del año 35 y 36; retratos y grabados de actores: Almerinda Manzocchi, María Guy Stephan, Rita Revilla. Permanecen cerradas las salas dedicadas a la prehistoria madrileña. C. I. B. I34 ABC LA MUJER Y LA PINTURA DEL XIX ESPAÑOL KSTRELLADKDIEGO AS ciudades, como los hombres, tienen una biografía. Y la de Madrid, sobre todo desde hace ciento cincuenta años, es una biografía gráfica, justamente desde 1830, cuando el daguerrotipo ofrece la primera imagen desde la margen derecha del río Manzanares. Este libro narra en una secuencia impresionante el tirón urbano, desde los tiempos del Curioso Parlante al Madrid de hoy. Con fotografías de Ramón Masats y textos literarios de Luis Carandell y de Daniel Zarza, más la aportación excepcional de Publio López Mondéjar (con su selección y comentario de Noventa años de fotografía en Madrid además de seguir el fieri de la urbe, encontramos el modo de ser, el estilo propio de una ciudad y desde luego el ser de la Villa y Corte en su perénquima pimpante y vitalista. Lo viejo y lo nuevo, según se demuestra en estas páginas, forman una síntesis coherente, una fisonomía que no obstante derribos y piquetes conserva sus rasgos típicos. De ahí que sea oportuno el retrato sentimental trazado por Carandel! y la esquematización urbana delineada por Zarza. Madrid crece sobre el corazón de lo viejo como el tronco de un árbol milenario. Aparece en estas imágenes en una sucesión nerviosa, acaso inestable de sus distintas épocas- con distintos ritmos, según el desarrollo de una fantástica composición musical- -a través del ojo de la historia la fotografía en este caso, comentada por López Mondéjar con ejemplos melancólicamente inolvidables captados por los Laurent y los Clifford, los Kaulak o los Moreno en una galería de momentos muy contratados. La boga, que se presume importante, de un libro fundamentalmente gráfico, diseñado y maquetado con especial cuidado, ha hecho incluir los textos en versión bilingüe: castellana e inglesa. El álbum nos reconcilia definitivamente con Madrid, la Villa del Oso y del Madroño con sus ritos y sus mitos de este siglo y medio. S. A. OR todo ello ha sido tan oportuna la publicación del libro del comentario presente, que acertadamente lleva el subtítulo de Madrid, ladrillo a ladrillo ya que la investigación del arquitecto José María Adell se centra principalmente en la arquitectura madrileña, sobre todo en la del siglo pasado, aunque también haga alusiones y referencias a las maneras de construir con ladrillo en Aragón, Andalucía, Cataluña, y a las obras concretas de los arquitectos catalanes contemporáneos como Gaudí, Domenech y Muntaner. Ya sabemos el insatisfactorio nivel de la investigación científica en España, país en el que se prefiere parecer que se hace, o hacerlo todo deprisa y corriendo, sin el rigor de la serena meditación y la búsqueda ordenada. También en este aspecto el documentado tomo de Adell (288 páginas) resulta ejemplar, pues él- -acompañado por su esposa, también arquitect o- se ha rastreado mucho de Madrid, no sólo callejeando sin descanso sino penetrando en los archivos y en las publicaciones especializadas en el tema. Aunque el estudio de este tomo se concreta en sesenta y cinco edificios elegidos entre los de Madrid principalmente, estamos seguros que lo que queda por publicar será tan ilustrativo como lo que ha salido a la luz. El libro es obra total del autor, en cuanto que ha sido investigador, escritor, fotógrafo, confeccionador de la maqueta y dibujante de algunos de los edificios, detallados con primor. Ueva documentado prólogo de otro arquitecto y catedrático en la Escuela de Arquitectura de Madrid: Adolfo González Amezqueta, que en su día realizó una primera aproximación de la arquitectura madrileña en ladrillo, polarizada en el neomudéjar y cuya publicación puede considerarse como uno de los antecedentes del tomo de José María Adell, tesis doctoral antes de ser publicado ahora. Arquitectura de ladrillos ha tenido tan gran acogida que ya se está preparando la segunda edición. Diversos galardones ha obtenido ya Arquitectura de ladrillos del siglo XIX tanto en su condición de tesis doctoral como de libro publicado. El último premio lo ha sido el del Colegio de Arquitectos de Madrid (COAM) que le ha otorgado el de Investigación, correspondiente al año 1986, que ha sido entregado hace muy pocos días. J. R. de L. JUEVES 17- 12- 87 ENSAYOS ARTE CÁTEDRA ción artística a partir del siglo XVIII, y su limitación a un tipo de pintura menor basada en flores, bodegones y paisajes. Por otro lado, esta temática encajaba con los gustos de una burguesía que protagonizaba el mercado del arte y alentaba una mayor participación de la mujer. Así, esas borrosas figuras femeninas, relegadas al olvido al haber crecido el concepto moderno de Historia del Arte (entendido como estudio sistemático) de espaldas al siglo XIX, quedan rescatadas. SERRANO- AZNAR