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LUNES 14- 12- 87- ESPECTACULÓS -ABCíPóg. 99 La magnífica Escocesa de Abbado y la Orquesta de Cámara de Europa En el ciclo Orquestas del mundo de Ibermúsica Concierto celebrado el sábado en el Teatro Real dentro del ciclo Orquestas del mundo organizado por Ibermúsica y Tabacalera, a cargo de la Orquesta de Cámara de Europa, bajo la dirección de Claudio Abbado. El programa estuvo compuesto por Sinfonía trágica de Schubert, y Sinfonía escocesa de Mendelssohn. En pocos años la Orquesta de Cámara de Europa se ha impuesto como conjunto de primerísima clase en el que si la de sus juveniles componentes resulta indudable no lo es menos el entusiasmo y alegría en el trabajo que desmuestran. Los resultados tienen particular brillantez cuando es Claudio Abbado, el gran maestro milanés, quien la dirige, y también puede hablarse de la palpable ilusión que pone en este cometido él, veterano en triunfales singladuras con la? mejores formaciones y en los puestos líricos más prestigiosos del mundo. ISto és, por ello de extrañar el lleno absoluto que registró, aun en noche de sábado y desapacible, el Teatro Real y el matizado veredicto que, siempre muy sostenido y general en el aplauso, alcanzó su justo climax después de la admirable versión de la Sinfonía escocesa de Mendelssohn. La Orquesta de Cámara de Europa equidista, por lo que a su composición se refiere, de las de tipo camerístico normal y las sinfónicas. Diríamos que es una clásica muy nutrida. Con una cuerda que parte de los diez primeros violines para llegar a los tres contrabajos, a través de ocho segundos, seis violas y cinco violonchelos, parejas en toda la familia de madera y en las trompetas, cuatro trompas y timbales, puede ser ideal vehículo para Haydn, Mozart, algún Schubert y Mendelssohn, cierto Beethoven, tipo primera, segunda, octava sinfonía... Quizá debiera medir la incusión de otras obras, porque si pueden mostrar la entrega y generosidad sonora de los elementos de cuerda, éstos no llegan a la densa, profunda plenitud de la gran masa orquestal sinfónica. Buen ejemplo lo tuvimos en la regalada obertura de Egmont que, tocada y dirigida con nervio, no tuvo la intensidad dramática ideal ni el equilibrio con un viento- m e t a l sobre todo- demasiado en primer plano. Cuando Abbado se dispuso a brindar este apéndice golosamente esperado pensé en las maravillas que este verano logró con la misma orquesta en el intermedio de Rosamunda incorporado a los grandes momentos del Festival de Santander. Dos sinfonías, esta vez, en el programa: la Cuarta, en do menor que tan relativamente responde al título de Trágica por el que se la conoce en el catálogo de Franz Schubert, y la Tercera, en la menor la Escocesa de Mendelsssohn. Muy distintas obras y versiones. De aquéllos, cuyos pentagramas distan de la excelsitud, la inspiración mágica de otros schubertianos, para quedarse en el simple grupo de las obras musicales con calidad y sin genio, una interpretación de idénticos signos: clara, medida, seria, de corrección y pulcritud inatacables, pero sin vuelo y gracia. Destacó el espíritu vivaz de los dos tiempos últimos y lo natural de la expresión conseguida en el trío. Por lo que atañe a los instrumentistas, la soltura del joven solista dé oboe al frasear. En Mendefssohn cambió radicalmente el paranoma y si después de Schubert pudieron contabilizarse cuatro, cinco salidas con unánime aplauso, a) concluir la Escocesa los ¡bravos! las ovaciones echaron lumbre, y ha de informarse del entusiasmo tan justamente despertado. Una versión romántica, te alto nivel lírico, exacta en los planos, expresiva y cantada siempre, mantuvo despierta, ilusionada nuestra atención, con particulares puntos de apoyo: en la deliciosa calidad Miami, trampolín de la música española hacia el mercado americano Miami. Roberto Laurentí Desde que Julio Iglesias convirtiera Miami en la base logística de su carrera norteamericana y mundial, última adquisición ha sido Paloma San Basilio, que ya tiene su refugio de lujo para tener más perfilado el ataque del fabuloso mercado norteamericano. Detrás de esta avanzandilla de privilegio los hispanoamericanos se han lanzado en legión imitativa: José Luis Rodríguez El Puma Juan Gabriel, Emanuel. la Carrasco, Charityn y las locales Celia Cruz, la Guarachera de oro y Olga Guillot convierten Miami en su centro. En el espacio de seis años, la ciudad, que sólo tenía diez representantes de cartel, llega ahora a más de treinta agencias que han instalado lujosas oficinas con el pomposo cartel de Productions y lo notable e qué todo tiene acento hispano, compartido por españoles y latinoamericanos con los ejecutivos del norte, que han entendido qué están frente a un gran negocio internacional. A ese calendario loco que son los espectáculos que cada año recorren las cincuenta ciudades norteamericanas hay que sumair la presencia inmutable de Sarita Montiel, Nati Mistral, Massiel. María Dolores Pradera, Lolíta. Teresa Rabal, Peret y el fabuloso Plácido Domingo. Lo notable en este Miami bicultura! es que el 50 por 100 de los habitantes piensan en español, a lo que se suma cada vez más el público anglonorteamericano, ya que Paloma, Raphael o Plácido Domingo son parte del show business de los Estados Unidos. La Prensa en lengua inglesa, como The Miami Herald con cuatrocientos mil ejemplares diarios de edición, incluye casi a diario críticas de las presentadones de artistas españoles, dejando de lado los espectáculos vulgares y dando el tono exacto de calidad. Murieron aquellos tiempos de folclore deprimente, de españoles que sólo podían triunfar en el viejo Chateau Madrid, de Nueva York. Hoy son sólo los grandes escenarios de los cincuenta Estados los que nos acogen, y el público, entusiasmado, sigue jaleando el consabido pero emocionado ¡Ole! Claudio Abbado del clarinete, la dulce entrada de los chelos cuando les corresponde él tema base del adagio para el que, en algún momento Abbado aumenta la dotación de primeros violines al reducir el número de segundos en los simples apoyos. de piziccatos Eso, la filigrana del vivace el fugaz scherzo de un trazo tan de ía firma, presiden la suma de aciertos. Es un placer en momentos así advertir que con la natural forma de producirse, Claudio Abbado hace pensar en lo fácil que es la dirección, cuando ló cierto es que la suya es clara, de gran línea que jamás se pierde, pero minuciosa, atenta al menor detalle. Fue una interpretación que dio rango al concierto de este ciclo de Ibermúsica, patrocinado por Tabacalera y convertido en una de las más atrayentes convocatorias del curso madrileño. Antonio FERNANDEZ- CID Mastroianni interpreta a Chejov en los escenarios parisinos París. Efe El actor italiano Marcello Mastroianni interpreta en París la obra de Antón Chejov Partitura inacabada dirigido por el cineasta soviético Nikita Mijalkov. La primera representación de esta obra, que se prolongará hasta el próximo día 20, tuvo lugar el pasado sábado en la Casa de la Cultura de Bogbony, en las cercanías de París, en la que el actor está acompañado por el grupo Teatro di Roma. La obra, de casi tres horas de duración, se desarrolla en decorados ultrarealistas de Yuri Kuper y con una escenificación influida por la cinematografía de Mijalkov, especialista en este autor teatral en la pantalla grande. Mastroianni y Mijalkov trabajaron juntos anteriormente para el rodaje de Ojos negros por la que el actor italiano obtuvo el premio a la mejor interpretación en el Festival de Cannes.