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EDITADO POR PRENSA ESPAÑOLA SOCIEDAD ANÓNIMA 14 DE DICIEMBRE 1987 FUNDADO EN 1905 POR DON TORCUATO LUCA DE TENA URIPIDES contrapone en su Antfope a los dos hermanos Zeto, artesano eficaz y pragmático, y Anfión, de un retén de la fuerza pública que lo susaparente modelo del inerte soñador de teopende y el sensacional arresto de un ilustre rías, pero cuya lira erigió ella sola las mucomensal, don Dámaso Berenguer. Y el farallas de Tebas; Calicles en el Gorgías plamoso episodio del mensaje conciliador que tónico acusa zafiamente a Sócrates de vi- el Rey confía al profesor para el general. vir, como Anfión, en un ilusorio mundo de Don Pedro, como el viejo Solón, entre los construcciones mentales inútiles para sus extremistas de las dos facciones. Su dissemejantes. curso académico decepcionó a las izquierdas; su prematura dimisión de la Asamblea De las hermanas de Lázaro, Marta es activa, práctica, diligente; María tranquila, disgustó al dictador; su renuncia a ser mjnistro con Berenguer contrarió a los posibiun tanto absorta en sí misma, contemplatilistas; la célebre convivencia con los inteva. Ha tomado para sí- dice el Señor- la lectuales catalanes de marzo de 1930, otro mejor parte que no le será quitada. rasgo genuinamente menéndezpelayista, Don Pedro Sainz Rodríguez cimentó su no gustó a los antiseparatistas Lo deobra en una firme base ideológica, pero samás es bien conocido: República y dos biendo, como Anfión y Sócrates- e igual elecciones ganadas por Santander o, como que ellos, con elegante aire de irónica indoél decía, en realidad por don Marcelino; Aclencia- proyectar sus criterios no sólo soción Española; el desacertado apoyo al bre su obra intelectual, sino también sobre error Sanjurjo; José Antonio, Goicoechea, los avatares de sus semejantes. Y así la la resonante conferencia sobre la monarexistencia de España y la suya se entrequía con mando único mezclan Inextricablemente como el árbol No se puede decir ciertamente que el 18 que sustenta y la yedra que embellece. Hode julio le sorprendiera en Burgos; ni que jeemos unas estampas breves. no acogiera con ilusión, a sus treinta y Nace en el fatídico 1898. Parece como si ocho años, aquel Ministerio de Vitoria que la España agonizante se esforzara en legar le iba a dar vía libre para su legislación soa los venideros una decisiva generación de bre el Registro de la Propiedad Intelectual; escritores y pensadores: es el año de Lorla reorganización del Instituto de España; la ca y Dámaso, de Aleixandre y Pemán, de edición nacional de Menéndez Pelayo, sinRosa Chacel. Y, como la tarea urge- Unagular caso de una iniciativa a la que los muno buscaba obseso gentes de buena años y los cambios de ministro no impidievoluntad que aportaran agua al fatal siniesron llegar a su fin, y, sobre todo, las refortro- el joven Sainz quema etapas en un mas docentes de 1938, discutibles en alguespectacular y precoz despliegue de triunnos casos, enormemente certeras en otros. fos. Contemplémosle ante todo físicamente: Don Pedro me contó una vez- l o recuer Espeso bigote de guías circunflejas, gafas do perfectamente, aunque no haya nada de de fina montura y redondos cristales, cor- ello en su Testimonio- que, terminada la bata de lazo. Así lo describe de modo guerra y ante una consulta de Franco soplástico Joaquín Calvo- Sotelo; pero a esto bre qué convendría hacer entonces, él conhay que agregar su propia definición bonatesto: Irnos Vuestra Excelencia y yo a chonamente libre de complejos: Soy, sim- nuestras casas y convocar elecciones geplemente, un hombre gordo. Esto daría lunerales, que además las ganaremos. Esgar a otra semblanza que algún día haretas insólitas ¡deas y el monarquismo de mos y en q u e le a c o m p a ñ a r á n s u s Sainz Rodríguez, personalizado a la sazón inolvidables y pícnicos amigos Adolfo Bonien Don Juan, tenían inevitablemente que lla y Cayetano Alcázar. provocar una reacción en cadena: cese en todos los cargos, anulación del nombraVeamos a este listo y orondo muchacho a los quince años ya en la Central; a los miento para la Embajada en Buenos Aires, diecisiete, erigido en guía y promotor de un melodramáticas orden de detención y escapatoria a Portugal y sañudo cese- -pudo y grupo de estudiantes entusiastas; a los diedebió declarársele excedente- en el Cuerciocho, insuperable conocedor del mundo po de Catedráticos. arrebatador y a veces pintoresco de los biMil novecientos cuarenta y tres. Desde bliógrafos, Antonio Agustín, Bartolomé José Gallardo, Agustín Duran; a los veinticuatro, catedrático de Oviedo y bibliotecario del Ateneo; a los veinticinco, titular de Bibliología en Madrid. LA MAYOR COLECCIÓN DE El país sigue dando tumbos. Ya está en el poder Primo de Rivera; al novel docente le encargan a fines de 1924 el discurso de apertura: La evolución de las ideas sobre la decadencia española, pero también unas notas de actualidad al hilo de incisivos texGran exposición y venta- tos del genial don Andrés Ovejero. Sí, puede que haga falta el cirujano de hierro de HOTEL WELLINGTON Joaquín Costa, pero, mucho ojo, sin dejar DEL 6 AL 15 DE DICIEMBRE L A que el bisturí se torne sable, con carácter provisional hasta que civilizadamente cedant arma togae. C Velázquez, 8 Tel. 2754400 ¿Banquete de homenaje ¿cómo no recordar el brindis del Retiro? con la sorpresa ABC REDACCIÓN ADMINISTRACIÓN TALLERES- SERRANO, 61 28006- MADRID E ACCIÓN Y CONTEMPLACIÓN EN DON PEDRO ALFOMBRAS PERSAS Y ORIENTALES ahora Zeto y Marta se eclipsan, Anfión y María se entregan a un placentero pacer en los dulces collados de lo divino que nunca desengaña. Los asendereados y politizados veintes y treintas- y aventuras quijotescas y meritorias como la de la CIAP- le habían dejado, no sé cómo, tiempo para incursiones por los amenos campos de la Celestina, Forner, Burriel, el precioso epistolario de don Marcelino y Don Juan. Pero ahora, en su pisito lisboeta de Alejandro Herculano, 5, poco más que un lecho rodeado de libros por todas partes como lo describe Calvo- Sotelo, van granando y fraguando los estudios sobre la mística que ya le habían granjeado el Premio Nacional de Literatura en 1927. Y así es ya un torrente de páginas lo que, con su característico pudor de la propia actividad, nos ya regalando a lo largo de un campo de visión amplio y profundo: los franciscanos, con Cisneros a la cabeza, en sus intentos de siembra de una nueva espiritualidad; los jesuítas, con Loyola y su ascética de la abnegación basada en la gracia divina y figuras no tan menores, como Alonso Rodríguez; Santa Teresa y sus problemáticos raptos y arrobos frente a San Juan de la Cruz y sus recelos contra las visiones sospechosas; el dominico fray Domingo de Valtanás y su exhortación a la comunión frecuente; un esforzado frente común frente a las tentaciones diabólicas del priscilianismo, jansenismo o krausismo. Bálsamo puro para la España en carne viva a que volvió en 1969. El 6 de mayo de 1986 le ofreció un archimerecido homenaje la Fundación Cánovas del Castillo: hablamos su organizador, el entrañable Joaquín Pérez Villanueva; otro gran amigo, José Luis Várela, presentador en tiempos de los Estudios sobre Menéndez Pelayo; nuestro insigne anfitrión Manuel Fraga Iribarne, y yo mismo sobre el plan 38 en relación con los estudios clásicos. Pero el homenajeado, aunque evidentemente satisfecho y agradecido, sospecho que no nos escuchaba mucho. Probablemente su espíritu, menos firmemente anclado en lo real, divagaba hacia mayos remotos en que al mozo empollón le preocupaban las confrontaciones con el duro Ortega y Rubio o el impredecible Mazorriaga. Don Pedro, lector atento del monje de Fontiveros, sabía muy bien que en su tarde declinante, con la gran guadañadora en lotananza, sería examinado de amor. Y hay que pensar que su íntimo balance, al son de nuestro docto run rún, no sería enteramente negativo. Amó a Dios, a España, a Ja verdad, a los hombres. ¿Qué más cabe? Pasé luego un mal verano y peor otoño que, sin embargo, me deparó en una cafetería el encuentro con un don Pedro lleno otra vez de ganas de vivir y de apetito. Dios anda también entre los pucheros, y me conforta que ésta haya sido mi última visión de un hombre tan equilibrado entre lo anímico y lo temporal. Porque en seguida vino el mazazo desolador. Hoy hace justamente un año. Téngale Dios en el seno donde hallan cobijo los justos. Manuel FERNANDEZ- GALIANO