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VI ABC RAFAEL ALBERTL OCHENTA Y CINCO AÑOS 13 diciembre- 1987 De un poema rescatado N 1936, las ediciones Héroes tenían su sede en Madrid, en el número 73 de la calle de Viriato, domicilio de Concha Méndez y Manuel Altolaguirre (y de Luis Cernuda, que vivía un piso más arriba) No anduvieron inactivas aquel año, en vísperas de la guerra civil: el 6 de marzo de 1936 se acababa de imprimir un breve volumen en cartoné amarillo, Primeros poemas de amor ¡de Pablo Neruda, con sólo 500 ejemplares de tirada (y asombra pensar que son piezas de los Veinte poemas de amor y una canción desesperada, libro llamado a llegar en 1960 al primer millón de ejemplares vendidos) Poco más tarde, el 21 de mayo, terminaba la impresión de un tomo en cartoné verde, Cantos del ofrecimiento, único libro de Juan Panero publicado en vida de su autor. En fecha que no sé determinar del mismo año, aparecía ahí igualmente una pladuette de Rafael Alberti: Nuestra diaria palabra. Fue la primera salida, según Alberti, del poema índice de familia burguesa española que al año siguiente se reproducía en un volumen hoy rarísimo: De un momento a otro, publicado por E d i c i o n e s E u r o p a América. El pie de imprenta reza: Madrid- Barcelona- Valencia, 1937, aunque de hecho la impresión se llevó a cabo en Madrid, en Prensa Obrera, sita en Juan Bravo, 3. Ahí termina, hasta hoy mismo, la breve existencia editorial del poema. No na figurado después ni en nignuno de los volúmenes que con dispar contenido (ya poético, ya teatral) han adoptado el título De un momento a otro, ni en ninguna edición leída por mí o recordada por Alberti de poesía completa o antológica. Tanto Nuestra diaria palabra- que ni he visto siquiera- como De un momento a otro, edición de 1937- que por puro azar cayó en mis manos muy recientemente, son obras, no sólo de extrema rareza hoy, sino de escasa difusión siempre, como surgidas en época conflictiva y sustentadas en muy precario soporte editorial (el papel de De un momento a otro, por citar sólo un dato, es modestísimo, y en los cincuenta años transcurridos se ha deteriorado visiblemente; no sé si a la larga escapará a la muerte por pura consución química) E trágica poesía de la familia burguesa y clase media española, de donde involuntariamente arranco y procedo. Pero no ha sido así. Muchos orginales de este libro han desaparecido de mi casa, bombardeada. Otros andan en pequeñas ediciones que no he podido encontrar. Ahora, más que nunca, yo hubiera continuado este poema. Ni lo continuó entonces, requerido por la guerra, ni era ya luego el exilio tiempo para continuarlo, tanto más cuanto que en España había quedado índice de familia burguesa española el segundo poema en extensión- después de Colegio -de todo el ciclo, sin que Alberti dispusiera ni aun de copia para reeditarlo. El lector to hallará hoy, recobrado, en páginas contiguas. NDICE de familia burguesa española no es, importa notarlo, ni exactamente un poema en prosa- a lo más, en prosa rítmica- ni, en rigor, un poema en versículos; se sitúa en esta fecunda zona fronteriza que ya frecuentó el poeta en Sermones y moradas y, de hecho, cierra la etapa abierta por Alberti en Con los zapatos puestos tengo que morir, cuando, tras intentar componer versos de trescientas o cuatrocientas sílabas para pegarlos por los muros desembocó en la elegía cívica saludada precisamente desde las páginas de ABC por Azorín, en artículo publicado el 16 de enero de 1930, que señalaba: Y Rafael Alberti se vuelve hacia lo primario, lo fundamental, lo espontáneo; Rafael Alberti se vuelve, con los brazos abiertos, hacia el pueblo. En su desgano de los módulos citados, sólo el pueblo y sólo la naturaleza podían darle el punto de apoyo pedido y necesario. Tiende, en efecto, esta poesía a la búsqueda de una estribadura por lo mismo que parte de un rechazo, perfectamente definido años más tarde por Rosa Chacel: De un momento a otro, en el que el relámpago de una nueva vida ya no es un madrigal, sino una imprecación. I autores de las levas ele posguerra, que pudieron conocer el texto de Cernuda; pero no ya el de Alberti, como Juan oytisolo- e n Señas de identidad ante iodo- Juan Luis Panero, en diversos poemas, y prefiero no fingir que me olvido de mí mismo, en L éspai desert. Mas es de notar que en tales casos el desconocimiento de índice de familia burguesa española pudo ser holgadamente suplido por el conocimiento de otros poemas del cicío de La familia de Alberti, que sí fueron oportunamente reeditados. Pues algo debe aún subrayarse aquí: incluso si prescindimos de la circunstancia histórica que enmarca cada texto, el poema de Alberti y el de Cernuda no tienen en absoluto el mismo planteamiento ni desembocan en la misma conclusión. Cernuda atisba, pese a la crudeza del enfrentamiento, cierta vislumbre de conciliación final que no aparece en Alberti; y no es la actitud de Cernuda, sino más bien la de Alberti, la qué se refleja en los escritores posteriores que acabo de mencionar, pese a que de ellos- d e nosotros- -esté a u s e n t e ya la s i t u a c i ó n histórico- política desde la que escribe Alberti en 1936- 37, y pese a que sólo en Alberti aparezca un planteamiento marxista del asunto. I Manifiestamente, índice de familia burguesa española pertenece al ciclo de La familia acerca del cual escribe Alberti, en nota preliminar a De un momento a otro Hay parte como la titulada La familia que fue desde un principio concebida como un largo poema, ordenado y unido, del que pretendía hacer emanar toda la tristeza, grotesca y E imprecación habla Rosa Chacel, y, visiblemente, índice de familia burguesa española es poema, no ya únicamente imprecatorio, sino increpatorio además. Por su energía verbal indeclinable, por su constante tensión e invención expresivas, este diorama buñuelesco- quizá valleinclanesco también- de figuras a un tiempo patéticas, irrisorias y terribles, expande por la cotidianidad las ásperas verdades de un sótano por dentro que avistó el poeta, sobrecogidamente; por primera vez en Sermones y moradas, cuando no en el más arduo tramo final de Sobre los ángeles. En esta salmodia alucinada, lo onírico irriga lo ordinario, y lo real se estiliza en garabatos contorcidos, ora mediante pinceladas leves, ora por bruscos chafarrinones, sustentados siempre MPOSIBLE es no recordar, en un excepcional oído rítmico. No leyendo índice de familia bur- se trata sólo de recuperar una pieza guesa española otros poemas olvidada, compuesta en un gozne o textos literarios hispánicos de pa- trágico de la vida española: nos harecida inspiración. Mas importa mu- llamos, a todas luces, ante un poecho advertir que se trata de escritos ma mayor. Cuando el escritor cummuy posteriores al de Alberti, inclu- ple ochenta y cinco años dando so cuando se deben a autores de- e n verso, en prosa, en trato: en su misma generación: así el conoci- palabra, siempre- cumplida muesdo y clásico poema La familia de tra de su inventiva y de su vitalidad, Luis Cernuda, a quien vimos ave- rescatar este ignorado poema de cindado en Viriato, 73, y que no da antaño es también una forma de a la estampa esta pieza sino en su rendir homenaje al Rafael Alberti de libro Como quien espera el alba, hoy. publicado en 1947. Así, con mayor Pere GIMFERRER motivo todavía, por lo que toca a de la Real Academia Española D