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MARTES 8- 12- 87 DEPORTES A B C ¿77 Arancha Sánchez Vicario recuperó su título al ganar a María José Horca Pésima organización en el Campeonato de España de tenis Sevilla. Manuel Adrio, enviado especia Con venticuatro horas de retraso sobre el horario previsto, concluyeron ayer en el club Pineda los campeonatos de España de tenis. Es un decir, pues de las cinco pruebas establecidas tres se las ha llevado la riada, y nunca mejor dicho. Los dobles y los mixtos han quedado vacantes. En la última y segunda final del torneo, Arancha Sánchez Vicario venció a María José Liorca por 6- 3 y 6- 1, recuperando el título de campeona de España. Al contrario que en el cuadro masculino, en el de mujeres llegaron a la final las dos primeras cabezas de serie. Y como estaba mandado, venció la número uno, que ya en 1985, cuando era una niña, se proclamó campeona. El año pasado, en Valencia, por ausencia de Arancha, María José Liorca tomó el relevo. Se enfrentaban ayer, por lo tanto, las dos mejores jugadoras de España. La distancia entre ambas es, sin embargo, abismal. Arancha juega al nivel internacional, y María José, al nacional. Y si las cosas siguen así, es decir con Arancha en el circuito de la WTA, (a Sánchez Vicario se va a convertir respecto a las restantes españolas en Jo que Lili Alvarez fue entre sus coetáneas. Arancha jugó ayer como lo vino haciendo a lo largo de todo el campeonato, en el que no ha perdido un solo set Desde el fondo de la pista, con bolas largas y pesadas, para rematar con un golpe seco en el momento oportuno. Quizá nos hubiera gustado más a todos verla subir a la red, pero preciso es reconocer que las pistas del Pineda, lentas a causa de la lluvia, no aconsejaban aventuras. ciudad qué no tiene pistas cubiertas. Es un riesgo que nunca se debió haber corrido y que, naturalmente, se ha pagado caro. Por falta de previsión, no había ni lonas para defender las pistas de cualquier aguacero. Tampoco tiene sentido que un campeonato con un presupuesto- atendido íntegramente por Codorníu- de 14.300.000 pesetas, y con el patrocinador dispuesto a añadir algo si fuera menester, se juegue durante cinco días sin recogepelotas, sin jueces de línea, sin marcadores, sin megafonía en la silla del arbitró, con cambio de bolas en el tercer set cuando la humedad reinante aconsejaba hacerlo mucho antes, etcétera. La sala de Prensa- y quien esto escribe es el menos afectado, por tener su periódico en Sevilla y no lejos de Pineda- carecía de télex y de telefax, y ni la deseada televisión pudo disponer de lo necesario para trabajar a gusto. La luminosidad de la pista era insuficiente y los pobres comentaristas tuvieron que gatear por la peligrosa estructura de la torre por carecer de escalera. De verdad, de verdad, que no se puede organizar peor un campeonato y, lo que es más triste, cuando es la propia Federación la encargada de hacerlo. Y no es por falta de directivos en Sevilla, que allí estaban todos los mandamases del tenis español, que se pasaron la mayor parte del tiempo en reuniones que sabrá Dios para qué sirven. Estos señores no dan ni margen a confiar en la rectificación, pues se pueden enmendar los errores, pero no es tan sencillo con la ignorancia. Desde m i batel EL RETABLO Exclamó con ¡ncóntenida admiración el dibujante Cascajo: ¡Opa, vaya golazo dé Futre! Butragueño, Hugo Sánchez y Futre: he aquí el retablo hispano- luso. mexicano, cotizado y colosal, del fútbol madrileño. Futre, la izquierda más veloz y carismática del Viejo Continente CE (Comunidad Europea) ¿Iguala la mágica izquierda de Püskas? -quiere saber un joven curiosón. -L a zurda de Puskas, como el coche ése, es otra historia. Zurda irrepetible- pienso- a balón parado y con el balón en movimiento. Futre, sin embargo, es, en este momento, la izquierda más jaleada del fútbol CE (Maradona es un consagrado: un clásico -Mil quinientos millones me dan por ella en cuanto quiera- presume orguflósamente y con razón, el señor Gil y Gil, o sea Gil elevado al cuadrado, toda vez que a don Jesús le ha salido un güito ¿Un güito? ¿Quién? Don Juan Garrido, 1 el nuevo presidente del Real Murcia, sólo que, corrió él mismo reconoce, en peqúeñito. -G i l y Gil- matiza- -mide casi un metro noventa, mientras que yo me quedé en un metro sesenta y cinco. Eso, señor Garrido, es lo dé menos, otro rasero para medir es el del cubicaje y la densidad de verbosidad. El señor Garrido, largando, es también primoroso; no tanto aún como el señor Gil y Gil, pero con el tiempo quizá llegue a ser su discípulo más aventajado, y es agresivamente saleroso me añade quien le conoce. El domingo, en el Calderón, se me acercó un socio atlético y me dijo: -E l Atlético no es el señor Gil y Gil. A ver si hablan ustedes más del Atlético y menos del señor Gil. El Atlético está jugando con garra y arte, y dando espectáculo gracias a la serena sabiduría dé Alemao, a los chispazos electrocutantes de Futre y a las listezas de ratón colorado de López Ufarte. ¿Por qué no destacan ustedes esto con más insistencia? Y que el señor Gil, por favor, hable menos y que ustedes los periodistas, es un ruego, hablen más del Atlético. Es lo que queremos los socios: que nos halaguen los oídos con las virtuosidades de este neo Atlético. Hugo Sánchez es el gol nuestro de cada domingo. No hay tarde de fútbol sin gol de Hugo, ni quinceañera sin admirador. Como goleador, Hugo está siempre a la par del nueve ó def diez, los dos máximos valores en la bolsa del fútbol celtíbero. Butragueño, la otra pieza del retablo hispaholusomexicanomadrileño, es un incuestionablemente el Van Gogh. Sus goles, sus cosas son como lirios. Enloquecen. Butragueño es el lirio del retablo. Miguel ORS Demasiados errores Y con este final femenino se ha puesto término a un torneo que estuvo rodeado de mil vicisitudes, de muchos errores y de muy pocos aciertos. Dije hace unos días, cuando empezaron los líos, que a estos campeonatos parecía que los había mirado un tuerto, y a lo largo de la semana he descubierto que el tuerto podría estar dentro del mismo comité de la organización. Las quejas y lamentos de los jugadores durante toda la semana han sido tan constantes como acertadas y justas, si bien hay que reconocer que las reivindicaciones económicas de los nueve amotinados resultaron inoportunas. Ellos fueron los primeros en poner de relieve la fragilidad de la organización. Con su amenaza de boicot hicieron tambalear el campeonato. No obstante, debo dejar constancia de que, excepto ese lamentable bombardeo contra el cuadro y orden de juego cuando ya se había hecho el sorteo, los tenistas han sido los que mejor han funcionado en el club Pineda. Se entregaron sin límites a su tarea y nunca regatearon esfuerzos, hasta el punto de que consintieron jugar partidos a las dos y media de la madrugada y, terminando después de las cuatro, volver a la pista a las diez de la mañana. También es cierto que la lluvia insistente y mal educada ha roto muchos esquemas, pero la tormenta no debe tapar los fallos impresionantes que se han registrado. En primer lugar, carece de sentido la celebración de un campeonato de tenis en diciembre en una Avda. de Valladolid, 45 Tfel. 248 08 00