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MARTES 8- 12- 87- OPINION 15 L notable avance del CDS en las elecciones generales y su estabilidad en las últimas elecciones autonómicas y municipales parece haber sido sin duda al- guna la respuesta favorable- de gran parte del electorado a la campaña de críticas a la gestión socialista que este partido, minoritario pero bien dirigido por el ex presidente del Gobierno Adolfo Suárez, llevó a cabo. El CDS entró a fondo, durante la campaña electoral, en la censura de la actuación del PSOE en Ayuntamientos y en gobiernos autonómicos. Ahora bien, una vez concluida la confrontación electo- ral, la actitud del CDS parece haber cambiado de signo. -Y en vez de proseguir en su política de limpia oposición al PSOE, está contribuyendo, en los plenos y comisiones municipales y en las sesiones parlamentarias autonómicas, a consolidar la gestión socialista. Este escoramiento hacia posiciones convergentes con el PSOE puede merecer desde luego consideraciones relativas al compromiso que se adquiere con los electores en función de la linea política que se anuncia o se promete. Pero tiene, por otra parte y en plano más inmediato y decisivo, una grave consecuencia: el CDS se está haciendo solidario de la responsabilidad que alcanza al socialismo por su gestión. Porque no es posible apoyar con votos las decisiones del PSOE o proporcionarles vía libre absteniéndose de votar sin que se adquiera alguna responsabilidad en ellas. Esto es muy claro y no cabe justificarlo con sofismas o argumentos reducidos a meros juegos de palabras. Debe, por todo ello, terminar la política ambigua que hasta ahora viene practicando el partido de Adolfo Suárez. Desde una postura de máximo y lógico respeto a lá figura del ex presidente del Gobierno y a su partido, afirmamos la conveniencia de que el CDS cambie de actitud no sólo- -que mucho cuenta- -para que cese la decepción de sus electores, sino también para que se cumpla un imperativo de transparencia en el juego democrático de los partidos. Juego que se enturbia y padece descrédito cuando una organización realiza bazas con dos barajas. E AMBIGÜEDAD DEL CDS En el Ayuntamiento de Madrid acaba de producirse el último ejemplo de cuanto decimos sobre la ambigüedad política del CDS. Por lo que se sospecha ser acuerdo o pacto PSOE- CDS, el alcalde Barranco, a solicitud de Rodríguez Sahagún, ha retirado parte del proyecto de presupuesto de la Gerencia de Urbanismo. Pero el presupuesto municipal, en todo lo demás, ha sido luego aprobado, en comisión, gracias a la abstención del CDS y de IU. De este modo, con el doble juego de un acuerdo parcial y una abstención, el PSOE realiza su política municipal sin oposición eficaz. Más todavía, dejando a AP, segunda fuerza del Ayuntamiento, marginada en el acuerdo sobre la Gerencia de Urbanismo. Para colmo se espera que el CDS repita su postura de abstención y haga con ello inútil todo esfuerzo de la verdadera oposición. No es éste el modo más correcto ni democrático de llevar a cabo la política municipal. T RAS su espectacular aparición en el ámbito bursátil el pasado 19 de octubre, quedó clara la conexión entre caída del dólar, crisis creciente de Wall Street y depresión norteamericana en auge. Dentro del que podríamos llamar espíritu del Louvre, los Bancos centrales europeos han rebajado el precio del dinero a partir del 3 de diciembre, con objeto de cortar tan peligrosa conexión. El pistoletazo de salida lo dio el Banco de Inglaterra, y el Bundesbank, el Banco central alemán, al secundarlo, fijó el tipo de descuento más bajo de la historia de la institución crediticia central alemana desde su aparición en 1876. El día 4, al rebajar hasta el 14 por 100 el tipo de subasta de préstamos de regulación monetaria, España se alineó en esa dirección. Después de esto se observó que los mercados internacionales no reaccionaban precisamente de modo aparatoso en favor del dólar. ¿Qué fa- RECELO ECONÓMICO MUNDIAL ENRIQUE DE BENITO E S justo destacar la actuación que en todo el reciente proceso bancario ha tenido el síndico de la Bolsa de Madrid. Discreto y eficaz a la vez, ha mantenido, y a través suyo la institución, la actitud lógica: la de aplicar la ley al pie de la letra, al margen de que la mencionada ley sea adecuada en su actual redacción o convenga reformarla. La sociedad de libre mercado en que vivimos se caracteriza también por el escrupuloso respeto a la legalidad vigente. El libre mercado no existe al margen de la ley, contra lo que proclaman sus enemigos. Enrique de Benito ha sabido comprender todo esto, y ante un asunto tan complejo ha procedido en términos que han garantizado los derechos y deberes de la partes en litigio. Si un día se reformara la ley, el síndico decidiría lógicamente con igual firmeza sobre lo que disponga la reforma. Presidente- Editor GUILLERMO LUCA DE TENA Director LUIS MARÍA ANSON Director de ABC de Sevilla Francisco Giménez- Alemán Subdirector: Antonio Burgos ABC Subdirectores Darío Valcáfcet, Joaquín Vila, José Javaloyes, Manuel Adrio, Joaquín Amado Jefes de Redacción: J. A Gundfn (Continuidad) J. C. Azcue (E. Especíate) B Berasátegui (ABC Literario) A. Fernández (Economía) J. I. G. a Garzón (Cultura) A. A, González (Continuidad) R. Gutiérrez (Continuidad) L. Lz. Nicolás (Reportajes) C. 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Teléfonos: Centralita (todos los servicios) 435 84 45, 435 60 25 y 435 31 00 Télex: 27682 A 8 CMDE. Publicidad: 43518 90. Suscripciones: 435 02 25. Apartado 43 Prensa Española, S. A. liaba en un planteamiento tan aparentemente ortodoxo? A poco que se indague la explicación queda clara. Los mercados solicitan medidas no epidérmicas, sino decididas y valientes para frenar el p r o g r e s o amenazador de la crisis. Para aceptarlas, exigen al menos el paso de tres duros contrastes. El primero, es observar a la Administración Reagan antes de llegar a la admisión de que actúa como debe. Lo que se le exige es la constatación de estar dispuesta a sacrificarse por el dólar. Añádase a esto el fallo del segunto contraste. Las recientes medidas reactivadoras alemanas parecen ser tan raquíticas y de tan escaso aliento, que se afianza la idea de que la opinión germana que las impulsa es la propia de un pueblo viejo, al que le importa poco el crecimiento cero, porque incluso así acalla la algarabía de los revoltosos verdes. El otro contraste que falla es el japonés. La Bolsa de Tokio es la que ha experimentado un menor choque entre las importantes. El 1 de diciembre, en términos de dólares, aún cotizaba por encima del 31 de diciembre de 1986, un 40 por 100. Los últimos datos conocidos, los de septiembre, muestran que Japón tiene un 2,8 por 100 como porcentaje de paro; los precios de consumo subían, en tasa anual, un 0,6 por 100; los salarios lo hacían al ritmo del 3,6 por 100; la producción industrial alcanzaba el 4,9 por 100. Todo esto se producía mientras el saldo positivo de un año de la balanza por cuenta corriente se situaba en los 90.000 millones de dólares. La cuestión que se plantea a Takeshita es ¿para qué nos interesa cambiar la política económica? Nadie convencerá a los mercados financieros de que se camina hacia vina salida de la crisis si en Estados Unidos, Alemania y Japón, no ven serios talantes reformistas. Es el actual un momento de altura de miras y de energía en la conducción de los asuntos mundiales. Sin ellos todo quedará en agua de borrajas y el recelo económico general de los mercados financieros, lejos de disminuir, habrá aumentado. Con él habremos consolidado entre todos el cami; no de la crisis.