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LUNES 7- 12- 87 INTERNACIONAL La cumbre de Washington- A B C 25 El sistema deverificación del acuerdo, un gigante de acero con pies de barro Se mantiene el desequilibrio Este- Oeste en misiles táctieos Francisco de Andrés Con más preocupación que nostalgia, los Gobiernos europeos dirán adiós a los euromisiles tras la firma en Washington del primer acuerdo de desarme. Se cierra así toda una época, marcada por los encendidos debates en los Parlamentos y la protesta de los pacifistas en la calle. Sólo se valora lo que se pierde, y ios políticos europeos empiezan a advertir qué significa desprenderse de un sector importante de su paraguas nuclear. MISILES A ELIMINAR P. VARSOVIA Dos años de tanteos sin ningún resultado práctico Afp, Ap, Dpa, Efe, Reuter, Upi La cumbre que comienza a partir de hoy en Washington entre Ronald Reagan y Mijaíl Gorbachov sucede a otros dos encuentros, uno en Ginebra en 1985 y el otro en Reykjavik, Islandia, el año siguiente, sin nigún otro logro concreto más que la misma continuidad del diálogo. Un nuevo impulso dado a las relaciones políticas nortamericano- soviéticas y la promesa de volverse a ver en 1986 fue el modesto balance buscado seguramente en la primera cumbre USA- URSS de los días 19 y 20 de noviembre de 1985 en Ginebra, en la que el presidente de los Estados Unidos y el secretario general del partido comunista soviético se entrevistaron a lo largo de seis horas personalmente. Los dos grandes no llegaron a ningún acuerdo sobre los asuntos de mayor importancia, tales como la reducción de armamento nuclear o el problema de Afganistán. Estados Unidos ha mantenido su Iniciativa de Defensa Estratégica, IDS, o guerra de las estrellas que supone la mayor preocupación para el Kremlin. Sin embargo, una declaración común, puesta a punto laboriosamente, estableció que ninguna de ambas partes buscaría adquirir una superioridad militar sobre la otra De hecho, el aspecto más concreto fue la importancia de la continuación del diálogo reconocida por una y otra parte, lo que se tradujo en la aceptación de mutuas invitaciones según un calendario determinado: visita de Gorbachov a Estados Unidos y visita de Reagan a la Unión Soviética un. año después. El reencuentro de Reykjavik, el 11 y 12 de octubre de 1986, terminó en un total fracaso, en el que ninguna de las dos superpotencias impuso a la otra la entera responsabilidad. Reagan y Gorbachov discutieron en la capital islandesa un posible acuerdo previendo la total eliminación de armas nucleares de alcance intermedio, INF, desplegadas en Europa. En el curso de la conferencia de Prensa por separado, el número uno soviético y el secretario de Estado norteamericano, George Shultz, no estuvieron de acuerdo más que en un solo punto: la llegada a posibles acuerdos, en particular, en lo concerniente a desarme había fracasado in extremis a causa de la IDS. MISILES QUE PERMANECEN OTAN 4.000 CABEZAS NUCLEARES 300 MISILES TÁCTICOS P. VARSOVIA 2.000 AVIONES Y SUBMARINOS CON CABEZAS NUCLEARES 1.500 MISILES TÁCTICOS SS- 12 PERSHING 1- A i PERSHING H CRUCERO SS- 4 9 SS- 20 1 1 JAVIER SICILIA Sobre el papel, el Oeste obtiene un acuerdo muy favorable. La Unión Soviética se compromete a eliminar 1.500 cabezas nucleares, por tan sólo 350 de la Alianza Atlántica. Pero el desmantelamiento de todos los misiles Pershing y Crucero de la OTAN supone un serio revés psicológico para la Alianza, que se desprende de sus armas más modernas y eficaces y debe replantear toda su estrategia de contención frente al Pacto de Varsovia. En vísperas del encuentro en Washington, las cancillerías norteamericanas en Europa han conocido una actividad febril para vender un tratado de difícil factura. Se insiste en que el primer acuerdo de desarme entre las superpotencias sólo afectará a menos del 5 por 100 del armamento nuclear, y en que permanecen sobre el teatro europeo varios miles de cabezas atómicas- e n su mayor parte en submarinos y bombarderos- que seguirán cumpliendo sus funciones dentro de la tradicional doctrina de la disuasión nuclear. Nada, o casi nada, ha cambiado en apariencia. Pero existen al menos dos serias reservas. En primer lugar, la falta de paridad entre los misiles fijos que ahora desaparecen y los móviles que permanecen, sin tener presente el desequilibrio en misiles tácticos o de corto alcance entre el Este y el Oeste. Los expertos señalan que los bombarderos con cabezas nucleares requieren un enorme coste en personal y mantenimiento y son muy vulnerables a la tupida red de defensa antiaérea del Pacto de Varsovia. Eliminar los euromisiles supone colocar todos los huevos en una sola cesta, y no precisamente los de mejor calidad. Tanto Reagan como Gorbachov han advertido que este primer acuerdo de desarme es sólo el primer paso hacia otros tratados. De hecho, el líder soviético confía en que el año que viene puede producirse un acuerdo de desmantelamiento del 50 por 100 de los misiles estratégicos o de largo alcance. Tal fervor antinuclear preocupa a los partidarios de la tradicional doctrina de la disuasión y ha abierto un encendido debate en el seno de la Alianza Atlántica, que en términos generales considera muy ventajoso el armamento atómico mientras no se equilibren las fuerzas convencionales de los dos bloques. No son menos los problemas técnicos que plantea él eventual acuerdo INF. Según lo estipulado en Ginebra por Shultz y Shevarnadze, la verificación- valladar contra el que se estrellaron intentos anteriores- va a imponer a la Unión Soviética y a los Estados Unidos no pocas molestias y un elevado gasto durante los próximos trece años. Washington y Moscú establecerán equipos de observadores en las plantas de los Urales y Utah, respectivamente, con derecho a hacer veinte visitas por sorpresa a cualquier lugar sospechoso durante los primeros tres años, quince durante los cinco siguientes y diez en los cinco últimos. Los inspectores norteamericanos y soviéticos podrán moverse libremente, sin dar previo aviso a las autoridades ni de la fecha ni del lugar que pretendan visitar. Un privilegio que no poseen ni los jerarcas del PCUS y que puede ocasionar al acuerdo más de un contratiempo. ALEA 33 VENTA ESPECIAL DICIEMBRE MAS VENTAJAS Personalizaciones Zender Sonido Blaupunkt MOTOR CONCHA ESPINA, 5 TEL: 457 5017- 61