Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
74.7. A B C ABC JUEVES 3- 12- 87 La concentración de grandes Bancos españoles para actuar en el espacio nacional puede llegar a ser un error técnico que debe inspirar por encima de cualquier circunstancia. En resumen, el tamaño de las Bancos españoles resulta adecuado para el PIÓ español, sin que ello excluya alguna forma de concentración aconsejable en los mismos grandes grupos bancarios, asimilando cuotas de mercado a través de las filiales que consolidan en su balance. Hay, no obstante, un campo exterior para el crecimiento, un espacio europeo, en el que sean posibles todo tipo de acuerdos con Bancos españoles y con otros Bancos europeos. Lo que no cabe- y somos una casa que en el pasado se caracterizó por su agilidad en la realización de integraciones bancarias- es la descripción teórica de concentraciones bancarias de ámbito nacional que no superen un análisis razonable de eficiencia y rentabilidad o provoquen problemas sociales insolubles. La Banca española accede a la nueva frontera comunitaria con un magnífico índice de solvencia. No hay ningún peligro en esta confrontación para la más leal competencia. Como enfocaré más adelante, nuestros márgenes de intermediación mayores no son tan diferentes, y en una perspectiva integradora procede recordar que la Banca española presta una gran cantidad de servicios sin coste, que en las prácticas comunitarias son normalmente remunerados. El Banco Central, con el 2,51 por 100, marca la tasa más baja de España. En resultados, la rentabilidad sobre activos medios de la Banca española es del 2,43 por 100, la más alta de Europa. Como las amortizaciones y saneamientos, que con el 1,37 por 100 son también los más altos de Europa. El beneficio final, antes de impuestos, alrededor del 1 por 100 sobre activos, solamente fue rebasado por los promedios alemán y norteamericano, en razón de sus menores provisiones. res como el crédito al consumo o el crédito a valores, trabajamos más al medio plazo. Buscamos hacer empresa. Insistimos mucho en basar nuestra actividad en el crédito a empresarios, en el apoyo a la comercialización agrícola y comercial, en la inversión directa en valores- asumiendo capital riesgo o capital desarrollo, natur a l m e n t e con p r u d e n c i a- y atendemos con mucho cuidado a la formación de un balance en moneda extranjera, que en parte se base en una red exterior propia, competitiva en los mercados extranjeros, a los que hemos orientado la expansión de nuestro negocio. Aspectos todos de distinta maduración, con rendimientos estables y continuados, que cuidan muy sensiblemente el binomio rentabilidadseguridad, y que se orientan a hacer empresa bajo un principio de diversificáción, por encima de cualquier tendencia o presión coyuntural. Doy mucha importancia a la actuación de la Banca en la promoción, y apoyo comprometido, para la financiación empresarial. Las empresas, distanciándose poco a poco de la Banca comercial, proyectaron la cobertura de sus necesidades de inversión y comercialización a través de otros intermediarios financieros, que prácticamente han desplazado a la Banca comercial y de depósito de núcleos muy importantes del mercado. Por otra parte, se ha podido apreciar aporque ya hay experiencia internacional amplia para ello- que el riesgo concedido al consumo tiene un comportamiento global, a pesar de destinarse a muchos beneficiarios, porque está influido en su resultado final por coyunturas que afectan por igual a grandes grupos de deudores. Puede pensarse, por ejemplo, en las alteraciones recientes de los mercados de valores o en las subidas de los tipos de interés a corto plazo. Me agrada poner de manifiesto que en la Banca española algunas instituciones nos mantenemos con cierta fjuerza en el terreno que ha sido m. ás permanente de proximidad a los Rectores empresariales, y veo con cierta preocupación todo lo que pueda suponer un alejamiento de la Bancal respecto al mundo empresarial. Al comentar la segunda directriz bancaria de la Comunidad, en preparación, un cierto aspecto quizá sólo haya estado al alcance de los iniciados. La autorización para invertir fondos propios en empresas. Esto, que en- Bancos españoles no es nuevo supone para muchos Flü C. I tamaño de los Bancos españoles resulta adecuado para el Producto Interior Bruto español Por tanto, en el momento actual la rentabilidad de los promedios bancarios españoles es plenamente competitiva. Hay un cierto problema estructural en el volumen de negocio por empleado, que está asumido er nuestros costes y será asimilado en el tiempo. Es posible que en otros países comunitarios, por la carencia de servicios y actividades determinadas, se den situaciones de ajuste más importantes al iniciarse la nueva regulación sin fronteras prevista para la actividad bancada. No es homogénea la posición de los grandes Bancos españoles en el mercado interior. Existen diferencias en los modos y técnicas de gestión en la construcción del futuro de nuestras empresas, en la diversificación de los riesgos, en la promoción de la inversión industrial y, muy especialmente, en la proyección internacional. Son diferencias que dificultan el análisis objetivo al examinar las entidades, afectan a la calidad y a las disponibilidades de los activos y condicionan o apoyan de forma muy distinta el futuro. Algunas empresas bancarias trabajan más para el muy corto plazo, buscando una rentabilidad inmediata- crédito al consumo, crédito para valores, crédito vivienda, etcétera- y prácticamente renuncian a la promoción industrial, a implantar redes internacionales y a los tipos de inversión con más lenta maduración. Otros, aunque no abandonamos ningún sector en particular y atendemos con la moderación que, a nuestro juicio, corresponde, secto- C. I sector bancario español ya ha asumido la competencia de los Bancos europeos en su propio mercado Bancos comunitarios un cambio realmente muy importante, porque vienen de campos prohibidos y descalificados en el pasado. En el Banco que presido practicamos el modelo de Banca universal pero no bajo la concepción americana de los servicios financieros globales y complementarios- que también los prestamos con un amplio grupo de filiales, que no es el caso recordar- sino dando un paso más. Un paso que hace años era casi común en la gran Banca y que hoy se diferencia según la estrategia y el modelo de cada uno. Nosotros somos un holding bancario. Así, junto al negocio comercial y de depósito, en el que mantenemos la posición preeminente, la concepción de Banca universal nos lleva también a ejercer una importante labor de promoción de empresas y servicios, que se ha demostrado muy rentable. En el ámbito europeo, el modelo seguido por el Banco Central ha hecho, como antes decía, una apuesta de presencia y de competencia en su propio terreno. Si los Bancos europeos vienen a España, nosotros debemos ir a sus países. Y allí estamos, trabajando con sus mismos sistemas, en sus propios mercados. La oficina principal de Bruselas es una sucursal, organizada con espacio y medios físicos amplios, para dar apoyo logístico a los empresarios españoles y de nuestra red internacional que acuden a los organismos del Mercado Común. París, Londres, Frankfurt y toda la proyección comunitaria sobre Estados Unidos, Canadá; Japón, Rusia, tienen respuestas en uno u otro grado dentro de nuestra organización. Este es nuestro camino para asumir la competencia. n la Banca española nos alineamos con los modos y prácticas de los países comunitarios en época muy anterior a la integración en la CEE Los costes financieros son ligeramente más reducidos que los datos medios de la Banca europea, y en relación con los Bancos norteamericanos inferiores en casi dos puntos- (5,85 en España y 5,89 en Europa, frente a 7,45 en USA) Como consecuencia, el margen financiero bruto én España, del 4,39, super- i la medía de los demás países (desde el 3,71 en Bancos franceses al 2,79 por 100 en Bancos alemanés, pasando por el 3,15 en Estados Unidos)