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JUEVES 3- 12- 87 ABC 5) 3 A B C 73 la Cámara de Comercio de Barcelona w competencia de la Banca extranjera. No cabe duda que los mayores Bancos españoles son inferiores en tamaño a varios de los grandes Bancos europeos, aunque están entre los más grandes del continente, pero lo importante, a mi juicio, es analizar qué similitud existe entre los Bancos españoles y los de la CEE, en la relación de su tamaño con e! PIB de cada país. Con datos concretos podemos ver que el Banco Central- -el mayor Banco español- representa el 12 por 100 del Producto Interior Bruto del país. Esta relación no sólo es correcta en concordancia con la que predomina en Europa, sino que incluso alterarla sustancialmente nos sacaría del modelo europeo. La concentración de grandes Bancos españoles para actuar en el espacio español puede ¡legar a ser un error técnico. Acumular medios y estructuras sobre un espacio saturado creará problemas de empleo, de infraestructuras excedentes, de ajustes en funciones y servicios, con un largo plazo de asimilación. Se desorientará a la clientela, al personal, a los cuadros, a los accionistas, y como consecuencia se resentirá la calidad del servicio. Con la responsabilidad de mi perspectiva profesional. Con eí corazón y la vida puesto en esta profesión maravillosa que justifica mi existencia individual, tengo que defila cooperación mutua sobre aspec- a una mayor concentración de las tos que afectan a la organización, la unidades productivas en el ámbito tecnología y la operatoria bancaria y comunitario, respetando con toda seguridad las peculiaridades naciofinanciera. La Comisión también mantiene nales de los partícipes y buscando una actitud favorable frente a los el desarrollo conjunto sobre otras áreas extracomunitarias. Estamos hablando de holdings o asociaciones de hecho, con fórmulas jurídicas a desarrollar entre grandes Bancos de distintos países de! a Comunidad. Esto puede ser el futuro real de la próxima década, con lo que tiene de positivo para el personal- que ve reforzada la estructura operativa- para el depositante- a quien se le aumenta la denominados Bancos multinaciona- garantía y la oferta de servicios- y les, especie de consorcios o joint para el accionista- que amplía y diventures en los que participan versifica la base de su inversión. Bancos de diferentes países miem ¿Cómo se proyectan todas estas bros. ideas en nuestro país? Y las mayores inversiones era los Se plantea en estos días la conmodernos procesos preductivos con veniencia, de operaciones que halas- ventajas de economías de esca- gan superar las dimensiones actua, la, de ampliación de mercados- por les de distintos Baneoft- en función sec- geográficamente complernenta- del. marco que va aexisfoy cor vis. riQSj- pueden favorecer la tendencia tas, se dice, a afroQtajuiwejof la. L o que importa es la calidad de las instituciones, no su dimensión ello desde mi independencia personal, pero también desde la responsabilidad del ámbito económico que lidero, por la confianza que en mí han puesto accionistas, consejeros, empresarios, inversores y mis propios colaboradores que me han secundado con esfuerzo y lealtad. Todos ellos merecen no ser defraudados. Lamento esta enorme confusión, que ha venido a ensombrecer un panorama bancario eminentemente caracterizado por su gran profesiónalidad, y reclamo de la buena voluntad de todas las partes y del buen sentido de los más responsables, decisiones que permitan encauzar un panorama que nunca debió abandonar la prudencia y la moderación que necesita. Propongo a la Universidad y a las empresas de nuestro país la apertura de un gran estudio, profesionalizado y coherente, de donde salgan pautas de comportamiento que demuestren el interés real y el nivel de servicios que ofrece la Banca y que se desea recibir, y la evolución que resulta más aconsejable ante el nuevo marco comunitario. En mi opinión, lo que importa es la calidad de las instituciones, no su dimensión. Como es sabido, no todos los Bancos de gran dimensión tienen la calificación óptima cuando montan sus operaciones internacionales que requieren Vatios especializados. Deseamos crecer, y el campo español está limitado, por eso apoyamos, desde aquel ya lejano 1972, nuestra presencia en el futuro de Europa, pero el crecimiento ha de ser sin merma de ta solidez y de la calidad de la institución. He orientado al grupo que presido hacia la fortaleza institucional, ante las nuevas normas del Banco de España, que requieren un reforzamiento general de las garantías en capital y reservas, hemos decidido apelar inmediatamente a nuestros accionistas- sin acogemos a plazos posibles de adaptación- mediante una amptiaeióo significativa de nuestro capital. La Banca debe dar respuestas sólidas de fortaleza: y de solvencia, pensando siemptst O? la- confianza T enemos una gran fe en la competitividad de nuestras estructuras nir mis criterios, profundamente meditados ante esta confusa encrucijada. Creo que no existe una necesidad perentoria de acometer esta carrera acelerada y proyectada globalmente sobre ta Banca. No ha habido en el sector bancario y en la doctrina económica y jurídica de nuestro país los estudios y trabajos necesarios desarrollados con responsabilidad y participación para acometer una operación de tal envergadura. Mi hoja de servicios es larga, y he recibido de mi profesión las mayores satisfacciones a que un hombre puede aspirar. Hablo por w i los Bancos europeos vienen a España, nosotros deberíamos ir a sus países