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60 ABC CULTURA JUEVES 3- 12- 87 Makoki celebra su décimo cumpleaños rodeado de amigos, en una exposición La muestra presenta originales, inspirados en él, de varios dibujantes Barcelona. Juan Bufill Una exposición de homenaje a Makoki, héroe de los tebeos de la llamada línea chunga tiene lugar en la sala Metrónom de Barcelona a partir de hoy y hasta el próximo 2 de enero. Makoki 1977- 1987. Diez Años de Luca es el irónico título de la muestra que presenta, como novedad, originales realizados expresamente para la ocasión por diversos dibujantes, inspirándose en el extravagante personaje de los cables en el cráneo. Hay que tener algo en la cabeza. Si no es un cerebro de Einstein, es bueno tener un par de orejas geométricas como Mickey Mouse o un tupé tan indesmayable como el de Tintín. Makoki- surgido del cerebro de Felipe Borrallo y de la mano de Miguel Ángel Gallardo y la jerga y el ingenio de Juan Mediavillatiene otra cosa: cuatro cables como pelos, que delatan su inquietante procedencia. Huido del frenopático en pleno tratamiento eléctrico y chocante, va por la sucia vida con los cables cruzados y como una moto sin frenos. Este peligro público, ciego de cubatas y de humo, crispado criminal adolescente, es un tipo que por mera velocidad y descontrol se convierte en delincuente. La Policía Nacional, y en especial el inspector Péctol y el comisario Loperena, saben que acostumbra a deambular con otros de su calaña. Es la basca de Makoki, conformada por tipos tan poco recomendables como el nervioso Emociones (o Emo) el grandullón Morgan, el calvo Cuco o el rubio Abraira denominado así por su asombroso parecido con un famoso cantante. Pero la basca se nutre también de otros especímenes más o menos humanos. Entre ellos, impresiona especialmente Cadáver verdadera ruina humana. Pero también son personajes los coches- El Tequi -e incluso algún representante del sexo femenino, como La Piñata o La Muda Otros personajes han tenido vida más efímera, como Primi- o La Vieja Negra noche. La banda, agazapada en una esquina de la memoria, salta sobre el paseante- diríase un poeta- para muñir la verba del cronista obtuso. Se empieza con ese palo en plena calle del aire: Dale con el bate al vate, háztelo Juan Gil- Albert. Y ved cómo el levantino sándalo perfuma el hacha que le abate. Y le expande, dadivoso, como un halo el elegiaco estertor de su poema, presto para calambre y batidora: La Primavera. Homenaje a Franz Lehar Túnel del tiempo, llévanos allí. ¿Adonde el pasadizo, sombra, tú que has estado? Cruza ríos de Bandas Traperas, transicionales fastos, Barcelonas entonces múltiples y alegres y confiadas: Hétela aquí, al fin aquella primavera, la del 77, la de la germinación de la Afilada Flor, Makokiana Gallarda, media villa tocada por el buen rayo que sí cesó. ¿Conocéis rayos que duren? Y decidme, sobre las. líneas del robado poema decidme: que cumplió su tránsito al ser catapultada a través del parabrisas en el curso de un accidentazo contra un camión, o como el imprudente y valeroso cabo López, fallecido en acto de servicio contra un automóvil conducido por Makoki. Otros, en cambio, han tenido más futuro, como El Niñato que se ha convertido en el segundo personaje emblemático del dúo Gallardo- Mediavilla. La aventura cutre de Makoki y de su basca es el resultado de su peligroso estilo de vida y se resuelve, argumentalmente, en la eterna lucha entre dos bandos: Piltrafas del Arroyo contra Servidores de la Ley Sus peripecias han sido devoradas con interés por quinquis, policías, licenciados, bachilleres y sociólogos. Sin olvidar a los filólogos, pues la jerga de la basca merece una tesina. Como ejemplo, he aquí el excurso pronunciado por Makoki cuando se trasladó de la revista Disco Exprés a su prima Star Hola Chonis! Entre tal y cual, esto y lo otro, resulta que ahora me publico en el Star, que últimamente mola menos que un sumarino debajo un grifo Dignos de mencionar son también el lema del inspector Péctol- Todo Por La Cara la descripción que hace Abraira de la psicología de Morgan- El sucosciente lo tiene derrotao -o la exclamación, soltada en plena pelea contra un número creciente de marineros yanquis: Maldisiónü ¿Dónde sale tanto popeye? Y, cuando Makoki- como sólo pueden conseguirlo los héroes más carismáticos- consiguió bautizar con su nombre a un tebeo propio, los lemas de la publicación eran de la siguiente guisa: Humor Canalla La Línea Chunga o Comix Patipatuprimo Llegaron a sacar un Especial Navidá y todo. Ahora, en esta exposición, decenas de dibujantes- entre ellos Max, Motesol, Mariscal o Micharmut- compañeros de generación de Gallardo y Mediaviila, dan sus versiones particulares del personaje, como ocurriera con los personajes de Hergé en la Fundación Miró hace tres años. Hermoso homenaje, o despedida, a una serie y a unos personajes que, por puro descontrol, consiguieron biografías desastrosas y viñetas memorables. Para información de sociólogos hay que decir que los escritores, dibujantes y lectores formados en Star y Disco Exprés aunque más cultos que Cuco, constituían una generación algo gamberra. Con cables o sin, todos hemos sido Makokis alguna vez. otra cosa. Y así quisimos ir y fuimos, así anduvimos ciegos de y por la vida, en la trasera de aquel coche que en la tarde de domingo feliz arrancara, clamando para que la Hermana Ray le diera hijo europeo a Pedro ¿Cual viento de mayo, lanzadas a la ocasión fugaz, ai dulce atisbo de la aventura errante... Entreveradas las carcajadas y el eructo, Morgan en el trullo, el Niñato muerto de una coz en una pensión de la calle Escudillera, el Emo acaso- n o os riáis, ya nadie se ríe de cosa así- de asesor cultural en los madriles, o aprendiendo la lengua vernácula por horas. Y sus padres más viejos y pongamos que más sabios, diez años ya, quién nos lo hubiera dicho. Pero escuchad, escuchad el grito semiahogado por el ruido del hielo en tos vasos y en la vida: Volveremos, lo juro, una noche de estas. ¿Y Makoki? Se busca. Marcos ORDOÑEZ Así se fundó Makokistreet ¿Quién no se puso un día no una guerrera de húsares sino una guerreante testa por usar, no un quepis negro con un aigret flamante sino unos dichosos cascos electrificados, danzantes en su seno alcoholes y farmacias y Ramones, y en las manos púberes, fragante por recién cortado, un flagrante ramo de retrovisores? Ah, las espuelas con que el caballo vals galo- pó firme otrora fueron en tales días trepidación acaso irrepetible hacia el corazón de los espejos fugitivos, donde habían de dormir- nos lo dijeron Valle y Bryan Ferry- inusitados jardines de luz. Pero ellos tenían entre otros métodos, de ún lique podían destupar el jepe del pijín (en el Cibeles) y la jeta del jipi acidulado: Se lo hacían con Pentavín, l ¡sérgico por cierto, o cualquier