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JUEVES 3- 12- 87 CULTURA ABC 59 José Donoso: Escribir es una forma de contactar y de proyectarse en elmundo Hoy habla de La palabra traicionada en el Aula Cultural de ABC Madrid. Tulio H. Demicheli La palabra traicionada es el título de la conferencia que José Donoso dictará hoy en el Aula Cultural de ABC, dentro del ciclo Paz y Libertad, en el que han intervenido Mario Vargas Llosa y Julián Marías. Donoso- tan prudente como cortés- no desvela los argumentos de su charla, aunque sí nos adelanta algunas líneas generales: Me referiré a cómo se utiliza en nuestro tiempo el lenguaje desde el punto de vista político... No es José Donoso un hombre exuberante o exhibicionista. Rehuye las preguntas generales que podrían permitirle divagaciones innecesarias, o apresuradas, como si el reino de ciertas declaraciones fuera estrictamente el de la escritura. No me gusta hablar- d i c e- como si escribiera un ensayo improvisado. El diálogo es más vivo si se construye con preguntas cortas y sencillas. Había mesuradamente, con un inequívoco deje chileno, piensa siempre lo que dice y contesta sin presunción. De su conferencia, que ha redactado nuevamente al llegar a Madrid, apenas adelanta el título- La palabra traicionada el tema general- e l uso que del lenguaje se ha hecho desde el punto de vista político- y algunas referencias. Han tratado el tema muchos pensadores contemporáneos: Jean Paúl Sártre, el filósofo ruso Isaiah Berlin, el neoliberal Hayek... Hablaré de ellos y de nosotros. Imposible sonsacarle más. No importa, quizá sea mejor. Han pasado ya muchos años desde que iniciara su carrera literaria. Lo primero que publiqué- recuerda- fueron dos cuentos en inglés en la revista de la Universidad en la que estudiaba. ¿Por qué escribo? Sólo podría responder dando, curiosamente tantos años después, la misma respuesta que di en la primera entrevista que me hicieron: escribir es una forma de entrar en contacto y de proyectarse en el mundo Empecé a leer muy pronto y leía tanto que no es fácil hablar de alguna influencia concreta. Me impresionaba Victor Hugo y me gustaban los escritores que eran importantes en aquel tiempo: Sherwood Anderson, Sinclair Lewis, John Dos Passos, Somerset Maugham. Muchos de ellos hoy perdieron relevancia pública y es que cada época tiene sus propios gustos, sus propias amistades particulares. Ha llovido mucho, es cierto, desde que, en 1955, apareciera Verano y otros cuentos, y desde que un grupo de grandes escritores hispanoamericanos saltara a la actualidad literaria mundial. El boom, hoy, es ya una referencia ineludible, con la que, quizá, se ha especulado mucho. Donoso no sabría decir cuáles son las razones de la vigencia actual de aquella súbita y extraordinaria irrupción. Yo creo- afirma- que, en un momento muy concreto, hubo una explosión simultánea de talento literario en Hispanoamérica. Fue, más que nada, una coincidencia en el tiempo, no el resultado de una generación de escritores ni de una escuela. De pronto surgían obras como La muerte de Artemio Cruz, Cien años de soledad, Rayuela, Paradiso, Sobre héroes y tumbas. De aquel boom ha quedado hoy, justamente, lo que tenía que quedar. Sería difícil afirmar si lo que ha perdurado de aquellas obras, lo que hoy sigue haciéndolas válidas, sea lo vernáculo o el experimentalismo. Los gustos, como todo en la vida, sufren vaivenes y cambios. Hace tres o cuatro años la obra de Cortázar, en especial Rayuela, parecía haber perdido carisma público; sin embargo, hoy, otra vez con gran fuerza, aquella novela vuelve al candelera. Yo diría que, incluso, esa relevancia varía según los países: en Italia, por ejemplo, se habla muchísimo de Manuel Scorza; en Francia, en cambio, se aprecia más Sobre héroes y tumbas de Sábato; Fuentes es una estrella en Estados Uni- Para los hispanoamericanos, el escritor siempre ha tenido una presencia pública. Desde el romanticismo, el hombre de letras ejerció como legislador, presidente, profesor, al mismo tiempo que hacía sonetos y traducía al Dante. dos... En fin, perdura lo que ha perdurado siempre, lo que tiene que perdurar, y esto ocurre, además, según los tiempos, según los países... Para Donoso la literatura no hay perdido vigencia en nuestros días. Tiene- continúael mismo sentido que tuvo siempre. Ni la televisión, ni los medios de comunicación de masas, la han afectado. Quizá sí ha perdido- puntualiza- el prestigio del que gozaba en otros tiempos. Por ejemplo, en la época de Proust. El mismo relata una anécdota significativa, la de la excitación que un niño sentía porque iba a comer a su casa alguien que conocía a un escritor importante. Alguien- s o n r í e- que sólo lo conocía... Si aquel prestigio social se perdió, hoy, en cambio, aún sobrevive en algunos países, como Francia, un gran respeto. Donoso no quiere hacer metafísica sobre la literatura o el escritor, de quien sólo dice que es un pararrayos que todo lo absorbe. Para nosotros los hispanoamericanos- añade- el escritor siempre ha tenido una presencia pública. Desde el romanticismo, cuando asumía las ideas libertarias, el hombre de letras ejerció como legislador, presidente, profesor, al mismo tiempo que hacía sonetos o traducía al Dante. Esa actitud, la del tribuno, hoy aún se perpetúa en nuestros países y, a veces, ha hecho mucho daño. No hablaré de contemporáneos míos, pienso, por ejemplo, en José Martí, cuya figura ha sido utilizada irreverentemente en más de una ocasión, incluso hasta sepultarlo en una falsa proyección ideológica Prudente y educado, prefiere eludir realidades muy precisas, pero no rehusa definirse él mismo: Yo soy una persona muy subjetiva. Veo el mundo que me rodea. Pienso que lo que más nos caracteriza a los hombres de hoy día es pensar que lo conocemos todo, cuando en realidad no sabemos nada. Recuerdo una novela que escribió la esposa de un sultán turco en la que hablaba de las cortes otomanas, luego de Beirut, más tarde de Francia, y lo hacía con gran conocimiento. Yo, en cambio, frente a ella, debo decir que juzgo el mundo de una forma muy limitada. Mis ideas del mundo, de la cultura, del compromiso, que yo creía universales, han resultado, pues, bastante restringidas! Quizá ya no se pueda decir, con Tolstoi, describe tu pueblo y describirás el mundo Por último, el autor de Obsceno pájaro de la noche se atreve a hablar de su opinión acerca de la situación actual de la literatura hispanoamericana. Ocurre- d i c e- que los países centrales en la producción literaria mundial- Francia, Gran Bretaña, Estados Unidos- atraviesan por una crisis de creatividad. Al mismo tiempo se produce un fenómeno interesante. Verán: los lectores de estos países buscan en las literaturas periféricas satisfacción a sus inquietudes. Así, la gran novela contemporánea surge en Checoslovaquia, Polonia, Yugoslavia, Portugal, Hispanoamérica... es más, incluso dentro de los límites de esas literaturas mayoritarias, los escritores de mayor prestigio pertenecen a las naciones periféricas: Salmón Rushdie, Nadime Gordimer, Hope, que escriben en inglés son, respectivamente, un paquistaní y dos sudafricanos; Ben Jalloun, que lo hace en francés, es marroquí... De esto podría citar mil ejemplos.