Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
JUEVES 3- 12- 87- CULTURA ABC, póg. 57 Dimisión sorpresa de Laín Entralgo como director de la Seal Academia Española Provisionalmente podría asumir la dirección el miembro más antiguo Madrid. Julio Bravo Pedro Laín Entralgo ha comunicado a sus compañeros de Academia su decisión de dimitir de su cargo de director de esa institución por razones personales, según ha podido saber ABC. La elección de su sucesor podría efectuarse hoy mismo, día de habitual reunión académica. el científico parece haber declinado el ofrecimiento. ciado a la reelección. En aquel entonces Laín, que aseguró que sentía honor y pesadumbre por su elección, manifestó, entre sus objetivos, servir al beneficio del idioma, de su prestigio, difusión y unidad En diciembre de 1985 Laín resultó reelegido director con diecinueve votos, seguido de Fernando Lázaro Carreter, Ángel Martín Municio y Rafael Lapesa. Además de los dos títulos universitarios anteriormente mencionados, Laín Entralgo cuenta en su curriculum con el rectorado de Ja Universidad Autónoma de Madrid y la pertenencia a las Academias de Medicina, desde 1946, y de la Historia, desde 1964, así como la correspondencia de varias instituciones similares tanto españolas como extranjeras. Entre los galardones con que cuenta está el Premio Nacional de Teatro (1970- 1971) la gran cruz de la Orden Civil de Sanidad (1980) el Aznar de Periodismo, que le concedió la agencia Efe por su artículo La Monarquía de Alfonso XIII Las Universidades de Urna y Toulouse le han concedido el doctorado honoris causa Entre las obras de Laín Entral- Algunos académicos apuntan una posible candidatura de Manuel Alvar Segunda dimisión Esta es la segunda vez que Pedro Laín presenta su dimisión del cargo de director de la Real Academia. La primera fue hace dos años, pocas fechas antes de que fuera reelegido. En aquella ocasión Laín leyó en una sesión ordinaria una carta de dimisión, que retiró sólo unos días antes de la elección. El argumento que, según dijo entonces Alonso Zamora Vicente, esgrimió Laín fue el cansancio. Pedro Laín Entralgo (Urrea de Gaén, Teruel, 1908) doctor en Medicina y licenciado en Ciencias Químicas, fue elegido académico el 23 de diciembre de 1953, para sustituir a Jacobo Fitz- James Stuart, duque de Alba, y leyó su discurso de ingreso- titulado La memoria y la esperanza: San Agustín, San Juan de la Cruz, Antonio Machado, Miguel de Unamüno -en mayo del año siguiente. El 2 de diciembre de 1982 llegó a la dirección de la Real Academia, cargo en el que sucedió a Dámaso Alonso, que había renun- Manuel Alvar Laín- cuyo mandato concluye dentro de un año- ha justificado su dimisión en razones personales. Un grupo de académicos apoya que el miembro de mayor antigüedad asuma interinamente el cargo. Eso daría ocasión para que los académicos dispusieran de tiempo para meditar una elección de tanta importancia. Elegir hoy al director sería una precipitación, según algunos de los miembros de la Academia. Otro grupo de académicos ha perfilado la candidatura de Manuel Alvar por considerarle como hombre adecuado para la actual situación. Los académicos más antiguos son Emilio García Gómez, Dámaso. Alonso, Rafael Lapesa, el propio Laín, Joaquín Calvo Sotelo, Camilo José Cela, Manuel Halcón y Luís Rosales. Por tratarse de una sustitución interina en el cargo el problema de la edad- s e t e n t a y ocho años máximo para elegir a un nuevo director- no cuenta. Puede ocurrir que el académico al que por razones de antigüedad le corresponde ejercer interinamente la dirección no la acepte y entonces lá asuma el siguiente, y así sucesivamente. Como la decisión en este sentido de García Gómez y Alonso parece clara, correspondería la dirección interina de la Academia a Rafael Lapesa, que goza de general respeto y admiración. Pedro Laín Entralgo go destacan Medicina e Historia; De la cultura española; Menéndez y Pelayo; La generación del 98; España como problema; Cajal y el problema del saber; Viaje a Suramérica; Historia de la medicina; Ocio y trabajo; El problema de la Universidad; A qué llamamos España; Sobre la amistad; Gregorio Marañón: vida, obra y persona; Antropología de la esperanza; La aventura de leer; En este país; Ciencia, técnica y medicina, y Teatro del mundo. Manuel Alvar Manuel Alvar, al que un grupo de académicos podría apoyar como candidato, es uno de los filólogos españoles de mayor prestigio y hombre que, como Lapesa, goza de general respeto y admiración. Fue elegido el 14 de diciembre de 1974 para ocupar el sillón T de la Real Academia, en la que ingresó casi un año después, el 7 de diciembre de 1975. Nacido en Bénicarló (Castellón) el 8 de julio de 1923, Alvar se licenció en Filosofía y Letras en Salamanca y se doctoró en Filología Románica en Madrid. Es catedrático de Historia de la Lengua Española en la Universidad Complutense, y su amplia obra abarca desde el estudio de los dialectos hasta la poesía medieval española, pasando por análisis de las relaciones entre América y España. Además de gran articulista, como pueden comprobar habitualmente los lectores de ABC, Alvar es autor de una copiosa producción que abarca estudios y obras sobre lingüística y teoría literaria. Ha publicado recientemente Léxico del mestizaje en Hispanoamérica. Previsto en los estatutos ausencia del director. Su artículo XXV establece que en ausencia del director hará sus veces el vicedirector, cuando lo hubiere, y, si no, el académico de número más antiguo de los presentes, exceptuado el secretario, el censor y el tesorero Esta solución sería la que se seguiría en el caso de que decidieran nombrar un director interino hasta diciembre próximo, fecha en que corresponde renovar el cargo. En caso de que los académicos quisieran ya cubrir el puesto para los próximos tres años, la elección se regularía por el artículo 38 del reglamento: La elección para los cargos académicos se hará por votación secreta en la primera Junta ordinaria de diciembre del año en que hubieren de vacar Madrid La Real Academia se, rige por un estatuto redactado y aprobado en 1977, aunque tengan base importante en el que aprobó la reina Isabel II en 1859. En su artículo XIV se refiere a los cargos académicos. Señala dicho artículo que la Academia tendrá un director, un secretario, un censor, un bibliotecario, un tesorero, dos vicesecretarios y un vocal adjunto. En caso de necesidad, la Academia podrá nombrar Aparte de esa solución, no se un vicedirector. Todos ellos sedescarta tampoco que puedan rán nombrados por la misma ensurgir otras candidaturas distintre los académicos de número. tas a la de Alvar para sustituir a Los cargos de directc- r, censor y Laín Entralgo. En este sentido vicesecretario serán trienales; ABC ha podido saber que un perpetuos los de secretario y bigrupo de académicos pidió a Ánbliotecario; anuales, lps. de tesogel Martín Munido que aceptara rero y vocal adjunto su presentación al puesto, pero Este estatuto tiene prevista la