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JUEVES 3- 12- 87- INTERNACIONAL póg. 4l Batalla propagandística ante la cimbre de Washington Reagan replicará por TV al líder soviético Nueva York. José María Carrascal La entrevista con Gorbachov continúa dominando la actualidad, con comentarios variados de todo el mundo, Reagan incluido. Aunque lo que más llama la atención es que, al retransmitirla, la televisión soviética cortase la declaración de Gorbachov sobre que discute los más importantes asuntos con su esposa Raisa. E inmediatamente, la contraofensiva, suave, sin ofender, pero dejando las cosas en su sitio. ¿Que Gorbachov se rio de la pretensión norteamericana de que Nicaragua representaba una amenaza para los Estados Unidos y que las tropas soviéticas están en Afganistán llamadas por aquel Gobierno? El pueblo de Afganistán no significa una amenaza para la Unión Soviética. Ni antes ni ahora puntualizó Reagan, para seguir mientras, los soviéticos y sité- aliados inyectan miles de míllSries de dólares en armas en Nicaragua. En fin, el duelo ha comenzado. Dos hombres que dominan como pocos los medios de comunicación, líderes de los dos países más poderosos del mundo, pero con serios problemas tanto internos como externos, van a medirse no sólo en sus encuentros a puerta cerrada durante la cumbre sino, sobre todo, en sus apariciones públicas. Incluso ya se están midiendo antes de encontrarse: tras la entrevista televisada de Gorbachov, Reagan anuncia que hoy concederá otra. La entrevista a Gorbachov fue censurada en la URSS Se omitieron unas frases referentes a Raisa Moscú. Alberto Sotlllo En vísperas de la próxima cumbre de Washington, la Prensa y la televisión soviéticas han preferido censurar ciertos pasajes de la entrevista realizada por una cadena de televisión norteamericana al máximo dirigente soviético, Mijail Gorbachov, en la que éste admite que discute sobre temas de alta política con su esposa. Esta censura se produce después dé que en la capital soviética circulara el rumor de que el antiguo jefe de Moscú, Boris Eltsin, había implicado en sus críticas sobre la realización de culto a la personalidad no sólo a Mijail Gorbachov, sino también a su esposa Raisa. En medios populares, este rumor se acentúa como si se hubiese tratado de un ataque personalizado, bajo forma de comRaisa Gorbachov paración (para negar similitudes) con una antigua revolucionaria. En medios intelectuales, aunque I ñas de descrédito contra Raisa también resuenan los rumores, y, por evidente proximidad, conlos mismos circunscriben los su- tra Gorbachov, cuyo origen repuestos ataques de Eltsin a una sulta un misterio, aunque quepa crítica genérica, en forma de co- poca duda de que son los enementario mordaz al paso, sobre migos del líder soviético los beneficiarios de las mismas. El el matrimonio Gorbachov. más capcioso de tales ataques El hecho es que la activa pretuvo lugar cuando circuló privasencia pública de Raisa Gorbadamente por Moscú un misteriochov provoca una patente aniso vídeo, donde se mostraba a madversión en algunos medios Raisa contemplando el muestrade la URSS, país donde la mujer rio de una joyería y se recogían tiene una representación ínfima en primeros planos algunas en los medios decisorios del Poprendas de lujo de su vestuario. der. Estos acontecimientos en torTal hostilidad ha sido aprovechada para lanzar varias campa- no a lo que sus enemigos consideran el punto débil de Gorbachov provocan inquietud en los medios soviéticos encargados de velar por la imagen del líder soviético. Prueba de ello ha sido no estaban allí porque los rusos no sólo la censura en estos tiemhabían tenido buen cuidado de pos de glasnost (transparenque no estuvieran. cia, debate) sobre el lugar ocupado por la alta política en la Lo irónico es que al final el tiro vida del matrimonio Gorbachov. salió por la culata: en su amabili- También lo fue la pública recrimidad, Brokaw quiso ponérselas nación lanzada recientemente como a Fernando Vil a su entre- por un portavoz del Kremlin convistado y le preguntó si discutía tra el corresponsal de un medio todas las cuestiones con su esbritánico que había dado crédito posa. Algo que siempre cae bien a tos rumores sobre la participaen los Estados Unidos. Pero, al ción de Raisa en el reparto de parecer, no en la Unión Soviétipersonajes de la turbulenta histoca, porque aquella censura se ria de la ascensión y caída de cargó la respuesta afirmativa. ¿Y Boris Eltsin. qué glasnost es ese que no perLos medios soviéticos han resmite decir ni al máximo líder todo petado el pasaje de la entrevista lo que quiere? en la que Gorbachov contesta Aunque tal vez estemos exa- que discute de todo con su gerando el impacto de la entre- esposa a la pregunta en la que vista. Los índices de audiencia el entrevistador le interrogaba arrojan que los norteamericanos sobre si trata con ella sobre proprefirieron ver mayoritariamente blemas de política interior y de los programas normales de las las dificultades encontradas por otras grandes cadenas. su política. Mijail Gorbachov Los comentarios coinciden en que Gorbachov es un formidable comunicador, hábil, contundente, escurridizo, solemne, irónico o coloquial, según lo requieran las circunstancias, capaz de decir las cosas más increíbles con el aplomo del que proclama verdades sagradas. Las interpretaciones de su mensaje ya difieren. Para el editorialista del New York Times por ejemplo, la entrevista dio credibilidad a la política de glasnost y perestroika que no son sólo palabras ni gestos teatrales, sino que representan cambios tangibles en la sociedad soviética Uno de sus columnistas, William Safire, lo califica de una hora de obsequiosa arrogancia, hábil manipulación, evasivos retos y deshonestidad manifiesta agregando que el jefe de una nación que aplasta la disensión interior y frustra con tanques los afanes de independencia de otras, se permitió aleccionarnos sobre que la democracia es el gobierno de la mayoría Un entrevistador de algodón Nueva York. J. M. C. Al evaluar la entrevista que Tom Brokaw hizo al secretario general del PCUS, Mijail Gorbachov, los profesionales de la información otorgan a este último altas notas por su manejo de medios, mientras el anchorman de la NBC es zarandeado sin En medio de ambas posiciopiedad. No fue una entrevista, nes está Reagan. Todo el munni siquiera una conversación: fue do quería saber si había visto a una lección, con mister Brokaw Gorbachov y qué le había parecomo último invitado a una cena cido. El presidente confirmó que de personalidades, intimidado y había visto partes de la entreobsequioso, tratando de aparenvista, y le había parecido interetar que le eran familiares lugares sante Pero las preguntas no se como aquél dice el crítico del acabaron ahí, y quisieron saber New York Times John Corry, que también si le molestaba la cresigue: ¿Dónde estaban los ciente popularidad de- GorbaMike Wallace, los Dan Rather, chov Reagan torció la cabeza los Peter Jenning? hacia la izquierda con ese gesto tan suyo y dijo: no, no resiento, En efecto, ¿dónde estaban tosu popularidad ni la de nadie. A! ados esos periodistas norteamerifin de cuentas, hice una película canos, famosos por sus preguncon Errol Flynn tas incisivas y agresivas? Pues