Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
28 ABC OPINIÓN JUEVES 3- 12- 87 Comentarios liberales Cuaderno de nota: A se iniciaron en ef Insalud las jornadas sobre responsabilidad de los profesionales sanitarios, a las que aludí en un crónica reciente. Esas jornadas están coordinadas por el doctor Diego Martínez Martín y cabe señalar como dato predominante que en ellas ha surgido ya la polémica. Este último lunes intervino el catedrático de Derecho Administrativo don Santiago Muñoz Machado, que se mostró partidario de la responsabilidad objetiva de la administración hospitalaria cuando se produce un funcionamiento anormal del servicio público e incluso, existiendo funcionamiento normal, cuando se registra para el paciente lesión o daño injustificado. El señor Muñoz Machado se atenía así al sistema francés de responsabilidad objetiva. En su opinión la administración hospitalaria debe responder de forma directa y objetiva, sin perjuicio de lo que et derecho se denomina repetir en vía de regreso HA NACIDO L telediarlo de las ocho y media de anteanoche será recordado en el futuro como el de la aparición de Mario Conde. Aparición en muchos sentidos: como inf o r m a n t e de un asunto tan delicado y candente como la guerra bancaria; como presidente n pectore de Banesto; como millonario que en los últimos meses ha Ifenado páginas y páginas en los medios de comunicación escri- ta; pero, sobre todo, como personaje llamado a tener una tremenda popularidad. No creo equivocarme diciendo que Mario Conde puede llegar a ser el equivalente masculino de Isabel Preysler, el hombre de moda en España durante unos cuantos años. En el gran mundo, Conde era ya bien conocido y en los últimos meses se había hecho popularísimo. Pero hay otro mundo más grande, que es el de los espectadores de televisión. En lo que llamamos alta sociedad está toda la gente que decide, pero en el mundo de los espectadores de televisión está nada menos que toda la sociedad. Mario Conde era famoso, ahora es, y ha de serlo en mucha mayor medida, popular. Era un personaje. Ahora va a ser una estrella, nacida precisamente anteanoche ante el perfil espartano de Luis de Benito. Alguno pensará que en hombre de tantos recursos, esa aparición estaría cuidadosamente medida y meditada, pensada y preparada. Desde luego, si fue así, lo estuvo bastante mal. Más bien creo que el cuasi presidente de Banesto tomó las cosas como vinieron, aceptó el envite informativo y decidió dar la cara, en primer lugar, mirando al tendido de sol, que es el que da las orejas. Fue un pequeño error. Meritorio, pero un error. Su equivocación no la cometió ciertamente como banquero, sino como estrella. Los accionistas de Banesto quedarían sin duda favorablemente impresionados por la prudencia y buen sentido demostrados por su nuevo conductor, Y E que dijo lo que tenía que decir, gozó de la prudencia característica de los entrevistadores de TVE y calló todo lo que tenía que callar. Adem á s habló rau y bien de Sánchez Asiain y muy mal de sus o p a s de modo que quedó como un caballero, que sin duda io es. Ahora bien, como: estrella, como personaje popular, como la figura masculina con más carisma que ha dado la joven derecha española después de Suárez- según lo conceptúan muchos periodistas- 1 Conde demostró estar muy verde. Pensarán sus amigos, deudos y parientes que más vale así, porque la popularidad excesiva es una maldición gitana con éxito. Por desgracia para ellos, la popularidad no se elige, se tiene. Hay personas que pasan la vida persiguiendo un mínimo grado de popularidad y no b consiguen nunca; en cambio otras se hacen populares de la noche a la mañana, llegan a todas las capas sociales, gustan a los niños y hacen soñar a las jovencitas. Son éstas últimas personas con lo que suele llamarse carisma, que no es sino un aspecto peculiar, inconfundible, puesto en órbita por haber estado en el lugar oportuno en el momento oportuno. Un ejemplo: Butragueño desde su debut; otro ejemplo: Mario Conde desde que decidió comprar acciones de Banesto. Con ese aspecto de anuncio de colonia para hombres, con ese aura de multimillonario hecho a sí mismo, con ese discurso de hombre sencillo y discreto, Conde ha de ser, lo es ya, el Bernard Tapie, et Lee lacocca al hispánico modo. Pero tiene que aprender a hablar, mirar y engatusar por televisión, para cuando le toque, que será pronto, hacer devastadores anuncios de Banesto. Mientras aprende, de todas formas, es un placer constatar que un día, mirando un telediario, vimos nacer una estrel a. Federico JIMÉNEZ LOSANTOSi RESPONSABILIDAD El segundo día de las jornadas, martes, tuvo su turno don Ramón López Vilas, catedrático de Derecho Civil y magistrado del Tribunal Supremo. Su postura fue diferente a la del colega anterior. En su opinión no debe admitirse ¡a responsabilidad objetiva de la administración, sino la responsabilidad culposa del médico. Nada se diga de la dolosa, que está fuera del. marco de las discusiones. El señor López Vilas defendió la postura de la Sala Primera del Tribunal Supremo, exigiendo culpa del personal sanitario para poder exigir responsabilidades. También defendió que la obligación de probar- o carga de la prueba- corresponde al paciente o a sus herederos y no precisamente al médico. Interesa, en definitiva, resaltar que hasta ahora, en el ¡ni- ZIGZAG Confitería en TVE Mantecados, guirlaches, polvorones, alfajores, bombones al anís, marrón glasé y turrones variados: jijona, coco, chocolate, alicante, yema tostada... Es la cestita prenavideña que la señora Prego regaló ayer al presidente del Gobierno desde la pequeña pantalla, con una sonrisa envuelta en papel de celofán. Obsequiosidad temeraria en estas fechas: un empacho previo a los excesos de fin de año atenta a las reglas de la higiene. Estomacal y política. Mujeres de Irán No era una movilización femenina usual: cientos de mujeres iraníes, ataviadas con el tradicional chador y armadas con modernos fusiles automáticos, se reunieron en Teherán para participar en la guerra contra Irak. Más interesante que el cuadro descriptivo, el móvil de la manifestación: respondían a la llamada del ayatollah. No podían negarse a la cita. En este retorno a los tiempos oscuros el fanatismo resulta pieza esencial. Embozos para la intolerancia.