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Las doce tribus de Dalí Centro Cultural Conde Duque Conde Duque, 11 Hasta el 28 de diciembre Pintura contemporánea Biblioteca Municipal Las Rozas Hasta el 10 de diciembre De 30.000 a 50.000 pesetas La tribu de Judá OS aficionados al simbolismo esotérico, a las alegorías, encontrarán en estas doce composiciones originales de Salvador Dalí, dedicadas a las doce tribus de Israel, muchos ecos de sus conocimientos y sus aficiones. Y es que a veces olvidamos que la simbología de Oriente pasa (a través de los gnósticos) a Occidente y se incorpora al lenguaje y la plástica de nuestra civilización: ejemplo inmediato son las cartas del tarot y también los signos del zodiaco. Salvador Dalí realizó los dibujos en los que están basados los doce tapices que ahora se exponen, con el patrocinio de Artking Int, S. A. y tejidos por Alfombras La Alpujarra. De cada uno de ellos se han hecho cincuenta ejemplares, autentificados ante notario y acompañados de un pergamino acreditativo. Si el pequeño catálogo de la muestra no fuera de por sí atractivo, el texto (los textos) de José Luis Morales y Marín, documentado y lleno de sugerencias sugestivas, sería ya un tesoro para el curioso. Tras un prólogo general, Marín Merina se detiene en cada uno de los doce hijos de Jacob, cabeza de su respectiva tribu, que en los dibujos de Dalí aparecen reducidos a su esquemático simbolismo, que, por cierto, guarda estrecha relación con el mundo fantástico del pintor. La mandragora y otros elementos basados en pasajes de los libros JUEVES 3- 12- 87 Obra de J. M. Caneja NO de los grandes proble- han tenido necesidad de patearse mas pendientes del arte las hostiles calles madrileñas para español reside en su des- comprar a buen precio (entre centralización y, una vez consegui- 30.000 y 50.000 pesetas) unos trada ésta, en la superación de los lo- bajos excelentes. Se supone que los calismos. Pero, quedándonos en el alumnos del instituto cercano poprimer tema, ha de argüirse inme- drán acercarse sin mayores problediatamente que al hablar de des- mas logísticos hasta esta pequeña centralización no cabe referirse pero valiosa muestra y los visitantes sólo a las Autonomías, ni a los de una biblioteca bastante concurrigrandes núcleos poblacionales. La da olvidar por un momento la letra y descentralización debe alcanzar lanzarse a la imagen. también a los barrios, a los pueblos suburbanos y también a los ruraExposiciones como esta, humilles. El arte, hoy, puede acudir a las des y modestas, ayudan a comgentes, no basta con que sea ca- prender algo fundamental: que el paz de organizar procesiones multi- arte no es un producto alejado y tudinarias hasta sus templos sagraexclusivo, sino algo en lo que un dos. pueblo culto puede participar de Evidentemente, cada uno de forma cotidiana. En tanto eso no esos lugares debe encontrar la me- suceda, nuestro cacareado resurgidida de sus posibilidades y eso es miento apenas será un barniz. Un lo que ha hecho el Ayuntamiento barniz destinado a ocultar más que de Las Rozas, población ahora re- a embellecer. sidencial a unos veinte kilómetros de Madrid. En una pequeña sala han logrado reunir obra gráfica de J. M. COSTA cuatro clásicos de nuestra pintura más la de un poeta especialmente dotado para el dibujo. Este último es Rafael A l b e r t i (El Puerto de Santa María, 1905) los primeros Juan Barjola (Torre de Miguel Sesmero, Badajoz, 1919) José Caballero (Huelva, 1916) Juan Manuel Caneja (Patencia, 1905) y Manuel Rivera (Granada, 1927) T o d o s e l l o s han aportado obras en diferentes técnicas que, exceptuando las de Barjola, estaban a una venta realizada casi por completo. Los vecinos de Las Rozas no Obra de José Caballero L sagrados referentes a este patriarca representa a Rubén; la torre (que podría ser la del tarot) a Simeón; el barco navegando sobre un mar de sangre, a Leví; los dos leones, a Judá; la serpiente, a Dan; el ciervo, a Neftalí; el campamento militar, a Gad; el árbol de la vida, a Aser; el leñador, a Isacar; el alegre velero surcando las aguas, a Zabulón; el blanco unicornio, a José, y el lobo, a Benjamín. Pero, por supuesto, todos estos motivos aparecen acompañados de otros símbolos menores pero no menos significativos. Símbolos que enlazan curiosamente con la panoplia daliniana, como las piedras de sombras crepusculares, la pareja humana primordial, las arquitecturas fantásticas, las muletas los caballos alados, los quijotes guerreros y las inevitables hormigas. Javier RUBIO U La tribu de Simeón ABC? 15