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EDITADO POR PRENSA ESPAÑOLA SOCIEDAD ANÓNIMA 28 DE NOVIEMBRE 1987 FUNDADO EN 19O5 POR DON TORCUATO LUCA DE TENA ANTO en los lidad difícil como pueblos como Juan Ramón Jiméen las ciudanez con otras como des el habla coloEl Consejo Superior de Investigaciones Científicas publicará la próxima semana en un volumen D Ors o don Ricardo quial experimenta el facsímil de la colección integra de la revista Residencia editada en la ya mítica Residencia de Orueta. abreviaciones fuer- de Estudiantes que acogiera a Lorca, Buñuel, Dalí, D Ors, Severo Ochoa y tantas otras figuras Piensa también tes: sobre todo, al fi- de la cultura española. Con motivo de esta publicación dedicamos hoy unas páginas en nuestro uno que tener de renal de las palabras. ABC Literario a las que se suma esta Tercera del escritor y académico Julio Caro Baroja sidentes a jóvenes Los madrileños abrevian a su modo, verdosas, cubiertos de enredaderas y como Dalí y Buñuel tampoco debía de como a su modo lo hacen los napolita- con una fronda apacible delante, eran los ser cosa fácil. Pero don Alberto poseía nos y los parisienses. La forma castiza de la Residencia la Resi Para un más que paciencia: fibra. Además de las (a veces con cierto aire achulapado) se humilde estudiante de segundo o tercero tareas de director se echó sobre sí la de empieza a utilizar en la infancia, se sigue de Bachillerato aquel ámbito estaba car- organizador de aquella serie larga y fausando en la juventud y en la vejez se gado de significación reverencial. Allí sa- mosa de cursos y conferencias, la de abandona. Parece incompatible con la bía uno, a través de lo que oía a sus editor de una revista, Residencia (de venerabilidad de las canas, de suerte profesores o en casa, que vivían no sólo la que ahora se ha hecho una edición que a medida que se acorta la vida las estudiantes universitarios, venidos de facsimilar) y de una colección de libros palabras se alargan. Por lo menos no se muy pulcros y cuidados. Esto en época acortan. Pensando ahora en recuerdos provincias, sino también huéspedes ilusde hace sesenta años o más, me vienen tres y más o menos estables: Unamuno, no fácil, ni mucho menos. Hasta el desa la cabeza tres abreviaciones pedagógi- cuando dejaba Salamanca, Juan Ramón pacho de don Miguel Primo de Rivera cas, a cual más significativas. La primera Jiménez, Eugenio d Ors. También perso- me consta que llegaron a veces denunes la de el colé la segunda es la del nalidades extranjeras. Yo tengo un re- cias e insidias, pintando a la Residen insti y la tercera es la resi o con cuerdo (acaso falso y de referencia) de cia como un peligroso foco de sedición mayúscula, La Resi por antonomasia. haber visto paseando ante los pabello- posible. El caso es que los soplos no tuLas tres muy unidas en mi experiencia. nes a un señor grueso, con quevedos, vieron mayor efecto y que en parte endeEl colé es el colegio, claro es, que re- que identifico con Chesterton. En la rezó las cosas la actuación del duque de fiero al edificio norteamericanizante de Resi se daban cursos y conferencias y Alba, visitante asiduo de la misma ResiMiguel Ángel, 8. El insti el Instituto- allí se oyó la voz de los físicos y mate- dencia que creo llegó a llevar allí a AlEscuela, en la sección de Segunda En- máticos más ilustres de la época de filó- fonso XIII. Muchos años después, hace cosa de señanza, que colocó en los altos del Hi- sofos y poetas. Hasta mucho después, pódromo primero, en los del Observato- claro es, no se ha hecho el catálogo de treinta y cinco, veía yo en Oxford tamrio después. La Resi era la Residencia los residentes ilustres jóvenes de bién con mucha asiduidad a don Alberto de Estudiantes, pegada también a los al- veintitantos años por entonces. Un mi- y a su mujer, doña Natalia, hija de Costos citados, encima del Canalillo y del crocosmos, en suma. ¿Quién lo regía y sío, y él me hablaba de sus experiencias Museo de Ciencias Naturales. En la que gobernaba? Un hombre excepcional, y esfuerzos, con senciHez. Todo un munpodríamos llamar Geografía pedagógica ante todo por su bondad: don Alberto Ji- do de recuerdos, de imágenes, que ahomadrileña y aun española, estos tres ménez Fraud. En otra ocasión me he ra, con otros treinta y tantos años más puntos han sido de mucha importancia. ocupado de él y he dicho lo mucho bue- encima, vuelven a presentarse en mi Para algunos, además, están cargados no que pensaba de él. Pero siempre mente. Cierro tos ojos, en efecto, y veo de recuerdos entrañables. Ahora tengo creo que me quedo corto. Don Alberto primero a don Alberto, hablando con mi que dejar a un lado los relativos al era malagueño, discípulo predilecto de padre en la imprenta de éste, hablando colé y al insti Selecciono los refe- Giner de los Ríos, entre los de las horna- de la Málaga de fines del siglo XIX o de rentes a la Resi das más recientes en su magisterio; por tipografía. Luego en alguna conferencia otra parte, era la discreción y la correc- de los cursos al lado de Ortega. Más tarDurante varios años de mi niñez he ción hechas persona. Pulcro, atildado, de, en Oxford, en su casita retirada, y tocogido los tranvías 8, 11 y 49 para ir de sencillo. Capaz, sin embargo, de mante- davía más tarde en Madrid, de vuelta al mi barrio familiar, el de Arguelles, al pie ner el orden en aquel microcosmos com- fin. He conocido a varios hombres buede los altos del Hipódromo. Por quince plicado en el que coexistía una persona- nos (muchos menos siempre que intelicéntimos recorría una parte considerable gentes o capaces) Pero éste andaba en de Madrid y me permitía a veces el lujo cabeza. Hoy se habla de residentes ¡lusde ir al lado de hombres que sabía que tres como los ya citados y de otros como eran importantes. Una vez, don Leonardon Severo Ochoa o Federico García do Torres Quevedo; otra don Ignacio BoLorca. A don Alberto se le deja en la pelívar. Con más frecuencia, don Ramón numbra. No creo que a él le importara Menéndez Pidal. Un niño sabihondo mucho, porque siempre quiso cumplir aprovechaba evidentemente aquellos con el que creía su deber sin tablas. quince céntimos mejor que cualquier otra Cosa que ya resultaba rara entonces y persona. ¿Y en el punto de destino, qué parece más rara ahora, en que todos anobservaba? Calle del Pinar arriba unas damos moviéndonos como títeres; moviveces, o por las escalerillas de más adedos no se sabe por qué manos y ante un lante otras, llegaba el niño cruzando el público que tampoco se sabe cuál es. citado y misterioso Canalillo, a un conjunto de edificios de ladrillo, entre los Julio CARO BAROJA que destacaban tres más altos, con tejas de la Real Academia Española ABC REDACCIÓN ADMINISTRACIÓN TALLERES- SERRANO, 61 28006- MADRID T ce LA RESI Y SU DIRECTOR