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EDITADO POR PRENSA ESPAÑOLA SOCIEDAD ANÓNIMA 25 DE NOVIEMBRE 1987 ABC ACTA DE NACIMIENTO REDACCIÓN ADMINISTRACIÓN TALLERES- SERRANO, 61 28006- M ADRID FUNDADO EN 1905 POR DON TORCUATO LUCA DE TENA E S indudable y consabido que los poemas, bien sean de un mismo autor o de autores distintos, más personal aún del poeta. En este nunca tienen la misma hondura, ni la caso, el tono no es solamente un gesmisma necesidad en su arranque vital. to: equivale a una firma. Tiene carácter No la pueden tener. Cada uno de ellos autentificador. Pongamos un ejemplo. nace con un nivel distinto de inautenti- Voy a recordar un poema muy conocicidad o de autenticidad, y estos niveles do y muy famoso, sin decirles el nomdeben considerarse tanto desde el bre de su autor. punto de vista artístico como desde el punto de vista vital. Cada uno de ellos Estar cansado tiene plumas, nace con un grado de acierto, pero tiene plumas graciosas como un loro, también con un calor humano diferen- plumas que desde luego nunca vuelan, te, con un temple distinto. Pues bien, mas balbucean igual que un loro. ese temple es el tono, y hora es ya de decir, una vez hechas estas aclaracioEstoy cansado de las casas nes, que el tono es la primera instalaprontamente en ruinas sin un gesto, ción expresiva de la intuición poética en el poema: su acta de nacimiento, y estoy cansado de las cosas en el tono se nos revelan, al mismo con un latir de seda vueltas luego de espaldas. tiempo y de igual modo, tanto el arranque vital como el arranque formal de la intuición. El tono constituye, por consi- Estoy cansado de estar vivo, guiente, el más originario y radical de aunque más cansado sería el estar los medios poéticos expresivos, lo mis muerto: mo que la idea es la que organiza la estoy cansado del estar cansado conexión artística de la frase y constituye su textura vital. El tono infunde vida. entre plumas ligeras sagazmente, plumas del loro aquél tan familiar o triste, el loro aquél del siempre estar cansado. Este poema es excepcional: por eso tiene tono. Todos sus versos están vivos, todos sus versos laten de una manera decreciente, humorística y desesperada. Se llama: Estoy cansado, y se ve que el poema está cansado desde antes de arrancar. El cansancio es monótono. Balbucea como un loro, pues nos parece que le están dando cuerda para hablar. Que le están dan- En última instancia, el tono siempre es distinto y siempre es necesario, pues en él se conjuntan y manifiestan varias cosas: la situación emocional del escritor, la raíz de su modo de ser y la primera imprimación de su estilo o su manera de escribir. Es como un gesto escrito en el papel, un gesto permanente que es su carné de identidad. Escribas lo que escribas, te identificas en él, aunque naturalmente, sólo en aquellos casos, menos frecuentes de lo que se cree, en que un autor escribe con estilo propio. El tono equivale a un gesto y, como todo gesto, tiene una gran complejidad. Conviene analizarlo desde sus dos vertientes principales: el tono considerado como el arranque de la expresión personal y el tono considerado como el arranque de la expresión artística. El tono como identidad personal y el tono como intensidad expresiva o bien para decirlo de manera más llana: el tono como gesto personal y el tono como estilo artístico. Existe un tono que se refiere a la actitud del escritor (humorístico, sarcástico, metafísico... pero también existe un tono que revela el carácter o algo do cuerda porque la necesita, que le están dando horas, que le están dando plumas inacabables. No es necesario conocer el nombre de su autor. Este poema no necesita firma: es un retrato de cuerpo entero. El poeta que lo ha escrito es un poeta displicente pero contenido, que no se atreve a desnudarse, y habla vistiéndose con la voz, y vistiendo la voz con una cierta elegancia dandy. El poeta está cansado, tan cansado que precisa que le den cuerda para escribir. Todo lo dice de una manera leve, aristocrática y exacta. Es un poeta viajero porque las casas, todas las casas, le producen cansancio. Hay que cambiar de plumas, hay que cambiar de vida y hay que cambiar de casa continuamente. También está cansado de las cosas, de todas, porque empiezan acariciándonos y terminan volviéndonos la espalda. Está cansado de estar vivo y está cansado de hacerlo todo sagazmente. Es un hombre tan lúcido que al pensar se apuñala a sí mismo. Pensar lo intranquiliza. Sin embargo, sólo la inteligencia lo sostiene y aleja de ese cansancio familiar, triste y aristocrático que le empuja y le obliga a viajar. El poeta siempre está de viaje para alejarse de sí mismo, para alejarse del cansancio, para vivir como ha vivido siempre de una manera decorosa, mínima, dulce y profesoral, bien pudiera decirse, casi profesional. Hasta que, al fin, se queda solo en México, se queda solo con la muerte, y el loro aquél del siempre estar cansado. Se ha muerto de desdén. El poema que leímos era ya su epitafio: el epitafio de Luis Cernuda. Alguien podría decirnos que este poema es indudablemente un gesto, y un gesto muy personal, pero no tanto por el tono como por el tema, puesto que el tema nos revela un estado de ánimo y una actitud muy personalizada ante la vida. Podría decirlo y llevaría razón, mas ya dijimos que tanto el tema como el verso se encuentran incoados en el tono, es decir, están implícitos aun cuando no estén dichos. Luis ROSALES de la Real Academia Española khayyam GRAN EXPOSICIÓN DE ALFOMBRAS PERSAS Y ORIENTALES CON CERTIFICADO DE ORIGEN HOTEL MELIA CASTILLA Hasta el próximo domingo, 29 de noviembre, de 10 a 22 horas CAMBIAMOS SUS ALFOMBRAS PERSAS VIEJAS Y ANTIGUAS EXPOSICIÓN P E R M A N E N T E Centro comercial La Moraleja