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r ABC, pog. 60 RELIGIÓN -MARTES 24- 11- 87 Versiones contradictorias de un posible viaje papal a Pekín Pekín. Antonio Fernández Arce Noticias llegadas de la Iglesia católica en Manila afirmaban ayer que durante el reciente viaje del cardenal Sin a China se habría producido un acercamiento entre el Vaticano y los dirigentes de la República Popular y se habría preparado una posible visita de Juan Pablo II a Pekín que tendría lugar en 1989. La noticia, sin embargo, ha sido desmentida tanto por el portavoz vaticano como por fuentes de la Iglesia patriótica china. Son, en este momento, muchos los problemas entre la Iglesia católica y China. El primero de ellos, el de las futuras relaciones del Gobierno marxista chino con la Igiesia cristiana de Hong- Kong. Conforme- al acuerdo suscrito con Gran Bretaña, Hong- Kong retornará a la soberanía china en 1997. Para entonces, suponen las autoridades de Pekín, puede el Vaticano haber revisado y rectificado su posición y abrir vínculos diplomáticos con Pekín. De lo contrario, y aún ahora, no será una preocupación menor lo que en China se considera alta politización de las iglesias cristianas en HongKong: la catóüca y la protestante. Al parecer, al discutirse la ley de bases de la región especial de Hong- Kong, se elude entrar de frente en el tema de las relaciones de la Iglesia cristiana en esta aún colonia británica. No obstante, al celebrarse el trigésimo aniversario de ¡a Iglesia católica patriótica de China (fue establecida en 1957) un alto dignatario chino ha dejado claro que su Gobierno no permitirá que al amparo de la religión personas u organizaciones religiosas intervengan en la política interna ni interfieran en los asuntos religiosos chinos En la actuaiidad hay más de tres millones de católicos tn China, que están al margen de la autoridad moral y religiosa del Vaticano. La Iglesia patrie ca es independiente y se ha hecho eco de ía postura del Gobierno frente al Papado do Poma. Exige de él que reconozca una scia China y, por tanto, rompa sus vínculos con Taiwan, donde tiene un nuncio apostólico; que reconozca la independencia de la Iglesia oatriótica china y su derecho a nombrar su prooia jerarquía y sus autoridades, y que no se inmiscuya en los asuntos internos de China. El Vaticano nunca ha reconocido a los prelados rebeldes que son nombrados por la jerarquía eclesiástica china. Por el contrario, ha seguido nombrando sus propios obispos. En los últimos años se han producido algunos contactos reservados. E inclusive el propio Papa Juí! n Pablo II afirmó en un documento hace des años que se veía la necesidad de co- Uir una Iglesia que, siendo auténticamenic china, se comprometa completamente coii f servicio al hombre A Pekín no le -rrial eso de reconocer una Iglesia auten: viente china En los dos últimos años- v gado emisarios informales, han recori -sas jurisdicciones eclesiásticas chin: efi hecho contactos que, se espera, se: Jinferas para un futuro entendimiento Pekín- Vaticano. Iglesia, ecumenismo y política nuevo libro de Ratzinger, presentado en Madrid El nuncio Tagliaferri y el cardenal Snquía, entre los asistentes Madrid. C. López Schlichting Monseñor Bovone, secretario de la Congregación para la Doctrina de la Fe, fue ayer el encargado de encabezar la serie de intervenciones con que se presentó el último libro de Joseph Ratzinger. A continuación, tres ponentes más señalaron la importancia de este texto, que supone una aportación fundamental sobre el papel desempeñado por la Iglesia en el mundo y que aborda algunos de los temas más candentes en la actualidad. La presentación se realizó ayer en el Aula Jovellanos, de la Editorial Católica, y corrió a cargo, por orden de intervención, de monseñor Bovone, estrecho colaborador del autor; del secretario técnico de la Comisión Episcopal para la Doctrina de la Fe, Antonio Cañizares; del profesor Carlos Valverde, de la Universidad Pontificia de Comillas; y de monseñor Suquía, que agradeció su asistencia a los presentes. Asimismo completaban la presidencia del acto el nuncio de Su Santidad, monseñor J o s e P h atz. nger Mario Tagliaferri, y el presidente de la Editorial Católica, Ramón Guardans. Monseñor Bovone comenzó su intervención señalando la distribución del libro en tres asuntos fundamentales: la pregunta sobre la esencia de la Iglesia y su estructura, la pregunta sobre el ecumenismo y, finalmente, la pregunta relativa a la relación entre la Iglesia y el mundo, la Iglesia y la política. La primera parte, Naturaleza y estructura de la Iglesia ofrece un panorama completo de los principales problemas sociológicos debatidos por la Teología católica de los últimos veinte años. La base de esta reflexión- señaló el obispo- es la afirmación, y citó literalmente a Ratzinger, de que la Iglesia es más que una organización: es el organismo del Espíritu Santo, una realidad vital que nos abraza a todos desde nuestra raíz más íntima Como indicó el prelado hay aquí, en esta sola afirmación, un no claro a las visiones reduccionistas de tipo sociológico, y un sí igualmente claro a la afirmación de la naturaleza sobrenatural de- la Iglesia A juicio de monseñor Bovone, la página más conmovedora de todo el libro es la dedicada a María, que abunda en expresiones altísimas que tienen todo el sabor de un salmo: La Iglesia es persona. La Iglesia es una mujer. Es madre... es viviente... Tampoco en el origen fue hecha la Iglesia, sino engendrada. Ella fue engendrada cuando en el alma de María se despertó el fíat La segunda parte se ocupa de algunos aspectos del diálogo ánglicano- católico, y a su problema de fondo, la autoridad de la tradición y de los órganos de la unidad Como señala el prelado, no son, por tanto, sólo la doctrina del primado del Concilio Vaticano I y los recientes dogmas marianos los impedimentos al pleno consenso entre las dos partes; esto es sólo e) síntoma Mucho más amplia es la parte titulada Iglesia y Política que, comentó el obispo, se ha agudizado dramáticamente en relación al asunto de liberación y salvación y destacó que en la vida civil no se puede hablar de auténtica libertad, si no se reconoce un principio superior al Estado, ya que el Estado no es él mismo portador de una autoridad religiosa capaz de bajar hasta las profundidades de la conciencia, sino que para su fundamento ético se apoya, fuera de sí mismo, en otra comunidad que es la Iglesia que, sin embargo, se basa en la pertenencia voluntaria. El dualismo Iglesia- Estado y su recíproco equilibrio son la condición previa de la libertad A continuación, Antonio Cañizares abundó en la explicación del contenido del libro y aportó la novedad de intentar analizar el porqué de la necesidad del mismo. Su intervención comenzó recogiendo el propósito de Ratzinger según el cual la experiencia postconciliar había reportado numerosas ventajas, pero también graves inconvenientes, debidos a una falsa interpretación del Vaticano II, que había conducido a reducir la Iglesia a un fenómeno humano, a una mera institución de utilidad práctica. Las consecuencias son- señaló- una Iglesia que se apaga en las almas y se dispersa en particularismos, en grupos incomunicados, recelosos y hasta enfrentados El profesor de la Universidad de Salamanca invitó a reconducir la Iglesia a su centro, Cristo. El profesor Carlos Valverde cerró la parte del acto dedicada al texto con una intervención sobre el final del libro, que se refiere a las relaciones entre la fe y la política. Señaló que el cardenal hace un análisis desde el centro de lo humano, desde el respeto más claro a la realidad constitutiva del hombre y que muy probablemente el posible rechazo que el texto experimente se deba a la incapacidad social de contemplar precisamente esta realidad. Nuestra sociedad no entiende la Metafísica- puntualizó- está sumida en la prisa, la competitividad y el ansia de dinero y placer; no tiene tiempo para dedicarlo a la búsqueda de la verdad. Por eso los que creen en ella son tachados de reaccionarios e integristas. Pero integrismo es cerrazón, anclaje en el pasado, estatismo, mientras que la verdad es dinámica, es búsqueda. El cristiano sabe- continuó- que soberano sólo lo es Dios y de ahí que, si el poder viola la verdad, el cristiano, se rebele. Se trata del absoluto de la conciencia frente al absoluto del Estado. Por eso la Iglesia resulta a veces tan molesta para el poder. La verdadera libertad no consiste en la falta absoluta de determinación, en la infinita posibilidad de elección, sino en a adhesión a lo absoluto, al bien supremo, a la verdad.