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Ele ule rio Sanchei ha estado en el reino óe los MasaL pero pOf puro interés antropoÍ 6 gJco: P Ñ O tie pegado u n solo l i r a Estando en la cárcel empecé a darme cuenta de que uno es más libre cuanto más libros lee E s o fue cí año 73. guando el L u i c f ¡Tinat a con su líi do pulgar, scpjuramente sülo inesc 5 anles de que en d se proJu er; iii L sa especie de higb ng i n d i v i d u a l v su posterior nieunioiicisis, lan cu üreadúa ambos, ptíio jií ngu rósame n le ciertos íegún e mismo interesiido nos explicará más atlclanlc. Sea como fuere, el analfabeto de antes es hoy un escritor y conferenciante que lieg envuelto en pulc r i t u d e x i r c m a especie de e k fianci n a t u r a l basiida en una austeridad en el ve lir a Ja que no importd mucho la calidad de Ea. v prendas que e visten. También es un señor que hace satarí en África- acaba de v o l v e r- y está compleíamenie encn ntado con la experiencia- M e han invitado- lo piimero que dice anie de contarnos u qav parecí un principio de reíalo viajero, anónimo v decimonónico: -A l norlf de Tanzania y al sur de Kcnía, donde con -ergen la selva y la gran sabana, se encuentra MasaiCán, el reino de los masai. Los niasai son htímbre i primitivos puros, que viven en un medio salvaje, en plena sabana lanzana. Se agrupan en pequeños poblados llamados píir e lof mañaTas. bajo la autoridad general de un rey, y viven del jta Loicu de ujta i: s ecie de tacas pequeñas de tuva sangre so alimentan. ¿Sabes t o m o lo hacen? Con una destreja especial: Los hombres masaí lancean un dardo al cuello de la v: ica. pillándole detcrmmada vena. Enronces el animal queda paralizado; los masai acuden a L l y le desangran un poco. E sa sanare la mezclan eon la leehc dt: la nusnia vaca y se lo beben. (Giilp. Del resto no comen nada, pues no son carnívoros. Luego suturan la vena rajada de la vaca y la vneJven a dejar l i bre. Como tampoco son guerreros ItK masai van con taparrabos y armados con una lanza que sojo emplean para defenderse o alaeíir a simba, el león, el mriiscuriblc tL- y de la selva. Una de las pruebas de hombría ue debe pasar el adolescente masai es la de adenirar e iiolo en el bosque y vérselas con Simba- Bn general, estos hombres son respetuosos y hospitalarios, pero las mujeres son mucho más abiertas y simpáticas, y sobre tinJo enormemente coqueTas con los blanct s, del poco caio que les hacen sus hombres negros en Llenera! Esto es de las cosas que más chocan al legar a sus manalas. O t r o detalle chocante es oír de cuando en cuandí nombres españoles entre los miembros de las tribus; me refiero a nombres de píla de autentica pila bautismal, pues la explicación es que hace unos años pasaron por allí unos misioneros andaluces que bautizaron a muchos niños masai eon nombres cristianos, M i interés era puramente aniroptilógico, píijrque no he pegado un tiro en lodo el safari. De todas formas, sin tener voeacJrin de cazador, me atrae el lance de la ca? a. Tamp jco es i ue me p o n g a en p l a n rtonü, pero prefiero no ser res- ponsable de ello. Mira, estoy de acuerdo con Dchhes en la diferencia que establece entre caza menor y caza mayor. Me refiero a que desde el punto de vista de la sensibilidad del cazador no es lo mismo matar una liebre que matar un antílope maravilloso, del que al Final sólo te vas a llevar S cuernecitos, Estos aniUS males, cuando te acercas a verlos ya muertos en el suelo, te miran como de forma suplicante pornue se les dilatan mucho Jas pupilas y parece que tienen una pena infinita, T o t a l que yo me dedicaba a observar v hacer fotoi mientras seguia al resto del grupo de cazadores. Por la noche era la delicia, esos momentos de reposo en el campamento con un ruido de fondo de hiena, de león, de pajaro insospechados, ligros al más santificado, sicr do, como soy. ni unu eosa ni la otra- Pero ts dando coníeren cias como menn pulso el fenómeno Lute. El mito perm. mece. a pesar de que estoy siempre matándole, porque mito es igual a falacia. No puedo dedr que con mis libros yo nie dedique a alimentar el miro Lute. Creo mus bien que en ello hago un anúlisis de España en una época determinada, porque es interesante lener muy claro que este fenómeno no se habna dado de ningún modo si no es c o n las c o n d i c i o n e s de aquella España, como tampoco se habría dado, ni se da, en Estados Unidos o Alemania, Y como no se daría aluir. i en España tam x co- Actualmente España produce un Vaquilla, pero no un Lute Con sus libros y sus conferencian se gi nii Eleuieno Sánchez la vida austera que contiesii llevar: N o tL- ngo gr inrfes v i c i o s ni fumo nj bebo. Pero lo cunoso es que siempre he sido asi de austero y m e t ó d i c o en m i v i d a La gente supone que yo sov un veletd, un hivcmufero- un juerguista y ahora un pastoso. Pues no. Esto lo saben perfectamente los carceleros y directores de cárcel que me han tratado Precisamente el otro día estuvr: con uno ile elioín Jesús C ¡ilvo. director de la cárcel abierta de Alcalá de Henares, Le invitt al estreno de la película Camina o re ienta Nos dim s un abraco tremendo, de hermanos. F í j a t e lúe mi guardián y Ni diablo ni santi n U n discurso metcidico v unas reflexiones lan hdadas son eosii propia del eonfertrneíante que ya es, Y escritor- Cuatro han sido ios libros publicados y traducidos a cuatro idll nlas Camuiii o revienta titulo también de la película reciín estrenada) -Mañana seré libre (titulo también de la película en preparación y continuación de la anterior) H Lnire sombras y silencios y Lfna pluma entre re as A c t u a l m e n t e prepara Crónica de un campusiano que recoge los tres últimos años de su vida penitenciaría y plantea M I paso riel ser más pe- 3 B