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DOMINGO 22- 11- 87 ESPECTÁCULOS ABC 117 Todos los ingredientes de la familia Aragón, en la sopera Madrid. B. Torquemada Los Aragón no paran. Hacía menos de veinticuatro horas que habían participado en el Festival Mundial del Circo y ya lo tenían todo a punto para el estreno de su nuevo y entusiasta espectáculo infantil. Y El fantasma de la sopera rigurosamente puntual, asomó al escenario del Centro Cultural de la Villa. Rita, Miliki y ocho crios que se movían por el escenario con toda naturalidad comenzaron a tejer una afortunada mezcla de baile, canciones y humor. No se necesitó ninguna estrategia sofisticada para que los niños que abarrotaban la sala vivieran lo que se les ofrecía. Bastó un guiño cómplice del genio Miliki, que sabe desde hace muchos años que a los niños hay que tratarlos con amor, con respeto y sin ñoñerías y extravagancias. Rita, todo vida y simpatía- además de una espléndida voz- encandiló a los presentes. Los Aragón saben hacer de todo y lo hacen bien. En el Fantasma de la sopera todas y cada una de las canciones, con letra y música de la propia Rita, son un acierto de alegría y ritmo. La coreografía de Bob Niko sirve para que los ocho niños que participan en el espectáculo muestren el gracejo imperfecto de sus escasos ocho años. Tarantelas, rumbas y una variación del célebre Feliz en tu día para que el público, padres e hijos, se levante de su asiento, disfrute y participe. Por Miliki no pasan los años. Sigue con su humor de siempre: ingenuo, que no tonto, incapaz de dañar sensibilidades ajenas. La fórmula, personal e intransferible de la familia, tiene lustros y sigue en candelera. Niños de cuatro años, que jamás habían visto al veterano payaso en esa fábrica de afectos que es ia televisión, le aclamaban y le querían. Por algo será. Poco después de que el Fantasma entre aplausos, dejara de vagar por los bajos de la plaza de Colón, Rita nos comentaba lo importante que es mentalizar a los padres de que llevar a los niños a un espectáculo pensado para ellos tiene que dejar de ser una obligación. Los padres, a la vista está- decía- disfrutan como el primero. El teatro para niños puede gustar a los adultos. Si está hecho con ganas y con cariño, gusta seguro. Por qué Televisión no cuenta con gente de tanta valía como los Aragón es inexplicable. O no tanto, según Rita: Hubo una etapa en la que sólo se pensaba en los que respondían a una determinada etiqueta. Afortunadamente, parece que las cosas van volviendo poco a poco a su cauce. Miliki explicó las intenciones de este Fantasma de la sopera que son nada más- y nada menos- que las que siempre han movido a este clan, fiel al circo aunque no haya carpa: Intentamos inculcar en los crios el amor por las artes escénicas. Por eso queremos que participen y que se sumen a la fiesta. Varios de ellos, de. entre el público, subieron a escena con Miliki y se convirtieron en partícipes asombrados y felices. Al final, todos- éramos un poco más jóvenes. Muchos minutos entrañables y ninguna subvención. -VIH Festival de Jazz- Uakti, Morente y Sivuca, interrumpieron la programación jazzística madrileña Toots Thielemans, un armonista polivalente Uakti, un cuarteto persuasivo de Minas Gerais, bastante insólito a los ojos europeos; el cantautor Enrique Morente, con Montoyita; el acordeonista brasileño Sivuca, con la presencia del armonicista Toots Thielemans, protagonizaron la penúltima jornada jazzística del teatro Albéniz. Inaudito. Mientras, la programación condenó al ghetto del Bellas Artes a Dave Thomas, Hiri Stivin Rudolf Desek, Donna Hightower, Stanko... Cuenta una leyenda del alto Amazonas que entre los indios tucanos apareció un monstruo con el cuerpo agujereado. Se llamaba Uakti. Al correr el viento entraba a través de su cuerpo produciendo un sonido que seducía a las mujeres de la tribu. Celosos, los indígenas le mataron y enterraron en la selva. Sobre su tumba nacieron tres palmeras, que guardaban su sonido. Los indios, con la madera de sus troncos construyeron instrumentos que al ser tocados producían el sonido que pasaba a través del cuerpo de Uakti. Paulo Sergio Santos, Marco Antonio Guimaraes (birimbau y otras cuerdas) Decio de Souza Ramos y Arthur Andrés Ribeiro (flauta, y también percusionista, como todo el cuarteto) fabrican sus propios instrumentos, emplean utensilios cotidianos además de las flautas, y otros propios del folclore brasileño. Ellos son Uakti, y buscan también la seduceión en esta alquimia sonora. El resultado es su música. La percusión sorprendente y efectiva, y la mansedumbre melódica, sedujeron hasta a los flamencos que aparecieron, para confraternizar Enrique Morente, Montoyita, Antonio Carbonell, e incluso el baterista José Antonio Galicia. Poco pintaba todo ello en un festival de Jazz; ignoramos a quien beneficia. Pero la colonia brasileña y los heterodoxos aficionados al flamenco aplaudieron a rabiar. ¿Cuándo veremos a Johnny Griffin en la cumbre flamenca? Creemos que nunca. Pues los hermanamientos se producen, hasta ahora, en una única dirección. En la segunda parte, Severino Díaz de Oliveira, Sivuca salió a escena acompañado de su acordeón melodioso, alegre, y algo repetitivo en compañía de Luciano de Castro (guitarra) Adriano Giffoni (bajo eléctrico) y Vanderlei Pereira (baten a) Después se les añadió el virtuoso armonicista Toots Thielemans. Entonces volvimos a la atmósfera de las bandas sonoras. De la evocación de las películas ecologistas de Uakti, pasamos, gracias al fraseo, casi de saxofón, de la armónica de Thielemans- triunfador con la música de Cowboy de medianoche a mantener la mansedumbre de los filmes de Claude Lelouch, en las interpretaciones de Wave y Corcovados Ángel Luis INURRIA Neobop y Ze Eduardo, el buen jazz de Madrid y Barcelona El grupo Neobop, actualmente en formación de trío, y Ze Eduardo Unit, con doble ritmo de baterías y bajos, ejecutaron en el Círculo de Bellas Artes dos adecuadas formas de entender el jazz fruto del trabajo de sus respectivos líderes: el baterista Carlos González y el contrabajista Ze Eduardo, representando las tendencias madrileña y barcelonesa. La primera ligada al estilo del neobop la otra al Taller de Músicos. Cuando todavía no estaba de moda referirse al neobop como una de las fuentes del desarrollo actual del jazz antes de que la película Round Midnight, descubriera a Dexter Gordon, mucho antes de esta aceptación, el baterista Carlos González formó un grupo en Madrid, Taller de Jazz, que se propuso trabajar sobre el nuevo estilo bop Después de diversos ensayos, donde no debe olvidarse el grupo que el baterista lideró con el nombre de Quick Silver, formó el grupo actual en 1982, con el que se han alcanzado meritorias cotas. Actualmente, aunque todavía está reciente su trabajo en cuarteto con saxofonistas como Alejandro Pérez, Eduardo Moreno, Juan Muro, Alex Coke, Javier Denis, Christian Patzinger, Pelayo Arrizabalaga y el estadounidense de color Malik Yaqub, el grupo se ha convertido en un trío. Condicionados y enriquecidos por su colaboración con Malik, a quien han dedicado su grabación- Malik O. K. el trío trabaja persiguiendo el Swing la matización y la intensidad. Sus resultados, tal como evidenció su actuación en el Salón dé Columnas, es positivo. Neobop está formado, de este modo, por el baterista Carlos González, el contrabajista José Luis Yagüe y el guitarrista Enrique García. Este último es uno de los instrumentistas más interesantes del jazz madrileño, y consigue un sonido pastoso, un fraseo lleno de swing y unos acompañamientos precisos que subrayan adecuadamente el sentido emotivo del tema. Yagüe hace gala de su buen oído, facilidad de acompañante y de un sonido sólido. Ze Eduardo Unit, también recibió el aplauso, unánime del público. Esta unidad, con el saxofonista Jorge Pardo como estrella invitada, estuvo formada por el líder, notable contrabajista, y actual director de estudios del Taller de Músicos de Barcelona, por los bateristas David Xirgu y Marc Miralta, el bajista eléctrico Jordi Gaspar, el guitarrista José Luis Gómez, y el saxofonista Eladio Reinon. La mente y el concepto amplio, pero definido, de Ze Eduardo, sacó provecho en distintos coloridos atmosféricos de sus músicos donde e 1 free comparte repertorio con temas más convencionales. La unidad de Ze Eduardo, está dando sus frutos. A. L. I.