Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC, póg. 66- TRIBUNA ABIERTA DOMINGO 22- 11- 87 U N escritor español, en un manuscrito que descubrí y publiqué hace mucho tiempo, decía: Europa es una escuela general de civilización. Se llamaba Antonio de Capmany; lo decía en 1773. Sin duda tenía razón: si un país de Europa intentara bastarse a sí mismo, nutrirse de su propia sustancia, vivir de sus ideas exclusivas, se vería reducido a la indigencia. Las ideas, las formas artísticas o literarias de cada nación vienen de las demás, se entrecruzan, mezclan y modifican, y la mayoría tienen un origen más viejo que Europa, Grecia y el mundo romano, y la tradición religiosa judeocristiana. Y, sin embargo, hay culturas nacionales, bien diferentes, que responden a diversas formas de vida, a experiencias, éxitos, fracasos, sobre todo proyectos que constituyen cada una de las versiones de Europa. Hay dos peligros que amenazan a las culturas nacionales: el primero es la tentación del aislamiento, de encerrarse e ignorar lo que se crea fuera de sus fronteras; el segundo, el espíritu de imitación, la avidez de conocer y asimilar todo lo que se encuentra, olvidando la originalidad, la manera propia da rehacer la cultura común a toda Europa. España ha tenido épocas de aislamiento; cuando su capacidad creadora ha disminuido, ha sentido la tentación de seguir las corrientes de otros países, y sobre todo de Francia, a causa de la vecindad, del conocimiento frecuente del francés y del esplendor de la cultura francesa en ios siglos XVIII y XIX. En nuestro tiempo las cosas son distintas. Por una parte, la cultura española del siglo XX ha sido de las menos provincianas: el conocimiento del pensamiento, la literatura, la ciencia, las artes de varios países europeos ha sido normal entre intelectuales, escritores, científicos, artistas. Las bibliotecas privadas- tan reveladoras del estado real de una cultura- están con frecuencia llenas de libros en español, francés, alemán, inglés, a veces en italiano y portugués, incluso en latín y griego; y hablo de autores que no son especialistas en esas culturas. La cultura española de nuestro tiempo es poco y mal conocida en Europa; hay, por supuesto, hispanistas de gran mérito; pero hay que preguntarse hasta qué punto han hecho conocida y familiar esa cultura que tan bien han estudiado; si se considera el mundo de la edición, el resultado es lamentable: una gran parte de las obras españolas más originales e interesantes son casi desconocidas: las amistades particulares, las afinidades políticas, incluso el azar, deciden. Habría que hacer una lista de las obras españolas que han te, es la lengua propia de unos 300 millones de personas a los dos lados del Atlántico. Y hay m o t i v o s para Por Julián MARÍAS aprender francés: no quedado y otra de las que se han conocido sólo para conocer lo que se piensa y se esen Francia, Alemania, Italia, Inglaterra; y esto cribe ahora, sino, sobre todo, para leer los millares de libros insustituibles que s han se podría prolongar hacia e! futuro próximo. En las artes, sobre todo pintura y música, escrito en francés desde la Edad Media. Si me atrevo a decirlo, creo que los f ancela situación es mejor: no hay que traducirlas, se imponen por su presencia. Otra razón es ses son bastante responsables del olvido de su maravillosa lengua, ui, a de que no tienen opiniones no las cuatro o cinco sin las c uales afirman ni niegan, no suscitan no se puede ser europeo, t esde oposición, sobre todo entre los 1960, por primera vez en su hisespañoles, que no tienen interés toria, tos franceses han errfjezaen impedir su difusión fuera de do a conocer mal e incluso a España. Se dirá que esto debedespreciar su cultura como conría ocurrir también con la poesía junto; muchos de ellos no fa poo la novela; pero la poesía es diseen ya. Los más influyentes defícilmente traducible, y aun si la cidieron hace un cuarto de siglo traducción es buena, se convierque lo que no tenía cierta- riente en otra cosa; en cuanto a la tación ideológica y políticr era novela, refleja una interpretación caduco y desdeñable. Pero el de la realidad, con un elemento noventa y cinco por ciento te a ideológico. Su suerte, con todo, cultura francesa no tenía íada es mejor que la de la filosofía, la que ver con esa tendencia, iraca historia, los estudios humanos Julián Marías válida. Hay franceses que j, enen en general; y en mi opinión los de la Real Academia clara conciencia de esta ituados géneros en que España han Española ción, y están desesperados. descollado en este siglo son la La incomunicación entf los filosofía y la poesía. Las relaciones entre la cultura española y países europeos es atroz. Hay la Comu lidad Económica, la televisión, los corresponsales la francesa han sido muy desiguales desde el siglo XVIII: considerable ignorancia- por parte de Prensa, los diplomáticos, los congresos internacionales. Si se examinara a la mayoría de los franceses, familiaridad constante por parte de los españoles, como si los Pirineos de los europeos de su conocimiento d i los sólo fueran infranqueables hacia el Norte. La demás países, el resultado sería desoíador. influencia francesa fue muy grande, pero en La situación de los españoles es acaso algo modo alguno exclusiva: la de Italia, luego la menos mala, pero puede ser desastrosa si se de Inglaterra, fueron considerables durante el continúa el olvido de la historia y de las lenantiguo régimen; en ei siglo XIX la influencia guas clásicas y extranjeras. La técnica s la literaria de Francia fue incomparable, pero In- gran disculpa; pero sé muy bien que los, ranglaterra fue, con frecuencia, el modelo políti- des institutos de tecnología de los Esl 5 dos Unidos dedican un tercio de su tiempo las co, y la filosofía alemana empezó a penetrar a mediados del siglo; desde el comienzo del humanidades- filosofía, literatura, hisjtoria, nuestro, se la ha conocido muy pronto y bien, arte, lenguas- un tercio a la ciencia j ura, cuando era casi desconocida fuera de los lí- sólo el tercero a la tecnología. ¡Y con ras ni mites de la lengua alemana. Europa debería ciarse cuenta de que la pinEl conocimiento de la cultura francesa no tura o la música españolas no son excepcioes hoy tan bueno: los jóvenes aprenden po- nes. Son los aspectos independientes de la cas veces el francés; hay razones muy cla- lengua de una cultura que en general r o es ras: la importancia enorme y creciente de los inferior a esas artes. Deberían desperf x el Estados Unidos- n o sólo económica y mili- deseo de conocer el resto. Y no pienso n el tar, sino, sobre todo, cultural: ciencia, técnica, interés de los españoles, que ya hemos economía, sociología, literatura, medicina, aprendido a pasarnos sin el conocimient t de los demás; pienso en la Europa que estamos cine, arquitectura, pintura- ha hecho inevitable que todos los ojos se vuelvan hacia ese intentando construir; para ello es menester enriquecerse con todo lo que poseemos. No país, y, por consiguiente, hacia el inglés. podemos permitirnos derrochar nuestra realiPero se puede aprender inglés y francés, y otras lenguas, si hay motivos suficientes. Los dad, mostrarla a los otros continentes llena de huecos. hay para aprender español, que, por otra par- ¡JURA EUROPEA GALERÍAS VELAZQUEZ, 57 VENTA DE ANTIGÜEDADES Procedentes de testamentarlas Muebles, cuadros, objetos porcelana, plata ALFOMBRAS PERSAS ANTIGUAS JOYAS ANTIGUAS Se admiten obras en depósito C VELAZQUEZ, 57. Teléfono 27521 23 L ERMITAGE JOYAS ANTIGUAS- ANILLOS- BROCHES PULSERAS- COLLARES, etc. PLATA- CUBERTERIAS- JUEGOS DE CAFE RELOJES (PRIMERAS MARCAS, etc. MEDICINA ESTÉTICA Arrugas, celutilitis, obesidades, cicatrices, queloides Joyería y antigüedades VENDA DE OCASIÓN LASERTERAPIA Fisuras anales, fístulas, hemorroides, quemaduras, úlceras varicosas y decúbito, tabaquismo, herpes MAGIMETOTERAPIA Artrosis generalizadas, artritis reumatoide, osíeoporosis (cfescalcificaclón) lumbociáticas TAMBIÉN COMPRAMOS Pagando los máximos precios MESOTERAPIA Y MASAJES CONSULTA SIN COMPROMISO Llamar (91) 459 41 46- 715 90 08 VILLANUEVA. 27 Teléfonos 275 01 90 275 01 86