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X. PELÍCULAS FIN ternes cine Primera sesión Filmoteca TV Liza Minnelli y Dudley Moore, en una escena rodada en el Central Park Antonella Lualdi en una escena de la película, cuyo argumento está fechado en los albores del año mi! Trama coral para el debut de Doris Day en el cine Director: Steve Gordon. 1981. Color. Noventa y seis minutos. Viernes, a las diez y media, por la Primera Cadena, en Viernes cine Arthnr, el soltero de oro Los cien caballeros Director: Vittorio Cottafavi. 1965. Color. Ciento diez minutos. Sábado, a las cuatro y cinco, por la Primera Cadena, en Primera sesión Romanza en alta mar Director: Michael Curtiz. 1948. Color. Noventa y cinco minutos. Sábado, a la una menos diez, por la Primera Cadena, en Filmoteca TV Con un toque modernista, Arthur no pasa de ser una más de las adaptaciones de La cenicienta Enmarcada en una manida trama de amor y lujo, resulta una comedia con abundancia de retruécanos y c h i s t e s de d i á l o g o especialmente dirigido al lucimiento de Dudley Moore. Steve Gordon, director y guionista, ha centrado la historia en las peripecias de un millonario bajito, hijo y nieto de millonarios, al que quieren casar con una joven preciosa e igualmente rica. Sin embargo se enamora de otra, bastante ordinaria, sin un dólar, y con el padre en el paro. Ella es la camarera Linda, interpretada por Liza Minnelli. La Minnelli, además de presentar en esta ocasión un tipo equívoco, no canta ni baila, y tampoco brilla en su exaltación de odios y amores. Del reparto destaca sin duda John Gielgud, perfecto mayordomo británico, que se convierte en el Director: John Boorman. Color. 1985. Ciento quince minutos. Intérdetonante, gracias a su prestancia pretes: Charley Boorman. Powers y sus modos de aristócrata en esBoothe, Meg Foster, Dirá Paes. y cena. De su trabajo en esta pelícupor Premiere. la, Gielgud rentabilizó un Osear al mejor actor secundario. PerseguiEl enfrentamiento entre el homdor infatigable de Arthur este fiel mayordomo se convierte en más bre civilizado y la naturaleza salvade una escena en cómplice del es- je protagonizan esta película, que pectador, sobre todo cuando aquél resulta un relato cinematográfico se queja de la vida en la antesala espectacular y apasionante. de los setecientos cincuenta milloEn ella se subraya la incomodines de dólares que le esperan dad con que el hombre occidental como herencia. vive su relación con la cultura tecCon abundancia de chistes, inge- nológica a través de la historia de nio del propio Gordon, la película un ingeniero, que viaja a la selva es entretenida, con aceptable fac- amazónica para participar en la tura formal y con una música es- construcción de una presa junto r pléndida, original de Burt Bacha- con su familia. Unos indígenas raptan a su hijo menor y Bill Markham rach. se lanza en su busca. 122 ABC Procedente del Centro Experiméntale de Cinematografía, y tras haber trabajado como ayudante de dirección de Blasetti y De Sica, entre otros, Cottafavi dirigió, a partir de los primeros años cuarenta, películas de todos los géneros, especializándose, en las dos décadas posteriores, en filmes de romanos entendiendo por tales todos los que nos contaban las aventuras de héroes mitológicos de la antigüedad, aunque aquéllos fuesen griegos. Fue el realizador, en consecuencia, de más de una de las películas de Hércules, que de tanto éxito, aunque no prestigio, gozaron en su momento. Y con Los cien caballeros de coproducción francoítalogermana, llevó a cabo su último trabajo para la pantalla grande, dedicándose, a raíz de él, a la televi- sión, a la que ha dado lo mejor de su obra. -Cine parabólicas Fort Apache La selva esmeralda A casi cuarenta años vista, pueFue Los cien caballeros de decirse que el único interés de- cuya acción se desarrolla en la este modesto musical reside en España ocupada por los musulma- el hecho de haber servido de venes- una película mal recibida en hículo a Doris Day, que en él hacía su momento, pero que, con el paso su presentación cinematográfica y de los años, ha sido apreciada en no tardaría en convertirse en una su justo valor y que constituye, pro- de las figuras más populares del bablamente, junto a La conquista cine USA, interpretando comedias de la Atlántida su más notable sentimentales de gran aceptación, trabajo para el cine, de gran belle- a las que el paso de los años ha za visual, indiscutible grandeza épi- hecho perder buena parte de su ca y bien trazadas escenas intimis- eventual atractivo. tas. Es el de Miss Day, en esta ocaQuizá lo menos estimulante del sión, un papel, si no secundario, filme sea el reparto, que encabeza Mark Damon, y en el que, si acaso, tampoco protagonista. Y, en definidestacan Antonella Lualdi y Amol- tiva, puede decirse que estamos do Foá, junto a los españoles Ra- ante un filme, por así decirlo, cofael Alonso, Manuel Gallardo y Bár- ral en el que varias parejas se entrecruzan a bordo de un lujoso bara Rey. transatlántico, en un planteamiento que recuerda al de la serie televisiva Vacaciones en el mar Realizada con el buen oficio que le caracteriza por el prolífico Michael Curtiz, aunque sin la inspiración de sus mejores obras, como la legendaria Casablanca la película transcurre de modo ágil y amable, sin más. Y puede resultar, a estas alturas, pasablemente cursi. Además de Doris Day, figuran en el reparto segundones de la nómina de Warner Bros, como Janis Paige, Jack Carson y Don DeFore, cabiendo destacar la actuación de! pianista Osear Leevant. Las canciones, de Jule Styne y Sammy Cahn, fueron nominadas para un Osear que, finalmente, no obtuvieron, aunque sigan siendo, dentro de su peculiar estilo, lo mejor del filme. Director: John Ford. Blanco y negro. 1948. Ciento veinte minutos. Intérprete: John Wayne. Sábado, a las diez y cuarto, por Super Channel. Es éste uno de los clásicos del western género en el que Wayne fue el más genuino representante y John Ford el mejor director. El argumento se centra en el asalto de los indios a un fuerte norteamericano: Fort Apache De acción ágil, aunque de trama corriente, ya que es la eterna historia de indios y vaqueros, con la intervención final de la caballería. Wayne encarna los rectos valores que se suponen deben caracterizar al Ejército de la época. VIERNES 20- 11- 87