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64 A B C REPORTAJE VIERNES 20- 11- 87 El imparable crecimiento del Si Desde que en 1981 se detectara el primer caso de SIDA, la preocupación mundial se ha centrado en el espectacular desarrollo de la enfermedad. Hoy, seis años después, sólo en Estados Unidos han fallecido por el virus veinte mil personas, cifra que las previsiones elevan a 180.000 para 1990. En cuanto a Europa, no tan afectada, sólo tiene registrados 7.500 enfermos, de los que 624 están contabilizados en España, El número de afectados supera ya las previsiones presentadas hace un año por el Ministerio de Sanidad en el Congreso Internacional celebrado en París. Si la cifra calculada para 1988 era de 250 casos, ahora ya disponemos de 624. Por ello, el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida se ha convertido, tanto por su rapidez de expansión como por su índice de contagio, en un grave problema social y sanitario que trasciende a la curiosidad inicial, al estar relacionado con ciertos grupos de población. El SIDA es, pues, junto con el cáncer, el mayor desafio para la Medicina y la mayor amenaza para la salud pública. La preocupación de los responsables sanitarios ante la magnitud del problema ha puesto en práctica diversas campañas de asistencia y prevención que se han concretado a nivel internacional con la creación de diversos programas de vigilancia epidemiológica. La Organización Mundial de la Salud (OMS) por medio de la Comisión Investigadora para el SIDA, confirma que la enfermedad no se reduce exclusivamente a los denominados grupos de riesgo (homosexuales, hemofílicos y drogadictos intravenosos) sino que comienza a extenderse a través de la transmisión heterosexual. Rafael Nájera Morrondo coordina el grupo de científicos que trabajan para la OMS, entre los que se encuentran los doctores Robert Gallo y Luc Montagnier, descubridores del virus VIH. La situación en España- afirma el doctor Nájera- es similar a la que hay en el resto de Europa, situándonos en un punto medio si tenemos en cuenta las cifras de frecuencia de contagio. En este momento hay seiscientos veinticuatro casos que suponen una tasa de dieciséis casos por millón de habitantes. Las cifras españolas son comparables a las suecas e italianas Suiza, Dinamarca y Francia tienen una tasa que oscila entre veintidós y treinta casos por millón. Hay que tener en cuenta que el número de casos es sólo una extrapolación hacia toda una nación y que en algunas zonas, como concentraciones de grandes ciudades, hay tasas muy altas, mientras en otras regiocon una mortalidad de 322 casos. Estas cifras, procedentes de la Comisión Investigadora para el SIDA de la Organización Mundial de la Salud (OMS) son más inquientantes si tenemos en cuenta que actualmente en el mundo hay entre cinco y diez millones de personas que son portadoras del virus en sus células (cien mil en España) si bien no advierten ningún síntoma, aunque pueden ser potencialmente transmisores del mal. II. Los dos tipos responden a características generales y se diferencian de cualquier otro virus en el sentido de que tienen la capacidad de persistir en las células del organismo, copiando su material genético e introduciéndose en los cromosomas. Van a poder estar durante toda la vida, con lo que la persona portadora, aunque esté sana, es potencialmente infecciosa. 600 TOT, nes prácticamente no hay ningún caso. La Comunidad autónoma madrileña registra el número más alto de casos y fallecimientos: 195 y 102 respectivamente. Cataluña contabiliza 127 casos y 61 muertes. Los datos del País Vasco son 69 enfermos y 36 fallecidos. En Extremadura, Ceuta y Melilla no se ha producido aún ningún caso. El SIDA es fundamentalmente una enfermedad de hombres, según los datos actuales. La afectación de mujeres se produce, prácticamente, a través de la relación sexual y por vía intravenosa. De los enfermos que hasta ahora han contraído esta enfermedad, 540 son varones y 84 son mujeres. A raíz de la Conferencia de Madrid, celebrada en julio del presente 400 Futuro pesimista La OMS calcula que actualmente hay entre cinco y diez millones de personas portadoras del virus del SIDA en todo el mundo, aunque el número de enfermos reconocidos como tales sólo sea de 65.000, distribuidos en 127 países. Estados Unidos es la nación con la cifra más Respecto a Europa, los casos registrados hasta ahora son 7.512, que se espera asciendan a 25.000 en 1988 y a 100.000 en 1990. Científicos allegados al tema consideran que la transmisión de esta enfermedad es relativamente difícil, a diferencia de otras enfermedades como la gripe o la hepatitis. El SIDA precisa de un contacto estrecho y directo entre una persona infectada y otra sana. Además, el contagio se produce cuando los fluidos de una persona- semen, flujo vaginal o sangre- se insertan en el organismo de la sana. En España, los cálculos eran de 250 casos para 1988, y ya estamos en más de 600, con 322 fallecimientos El mayor problema es que millones de personas son portadoras del virus sin saberlo; son infecciosos potenciales año, sabemos que existen varios tipos de virus. Se acepta claramente- afirma Rafael Nájera- que hay un grupo de virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) que clasificamos en dos subgrupos: VIH- I y VIHelevada: 43.533 casos, de los que 20.000 ya han fallecido, pero las previsiones no pueden ser más pesimistas, ya que para 1990 las víctimas mortales pueden ser 180.000, y los pacientes, cerca del millón. Riesgos de transmisión Por todo ello, los llamados grupos de riesgo son los más afectados por la enfermedad. Pero no son los únicos, porque, como demuestran los últimos datos, el SIDA ha comenzado a extenderse entre individuos ajenos a dichos grupos. El temor a contraer la enferme- El AZT, la mayor esperanza Actualmente la investigación en la lucha contra el SIDA se centra en conseguir drogas mejores y menos tóxicas. Los tratamientos que se emplean empiezan a ser eficaces y un porcentaje alto de pacientes mejora sensiblemente. Una de estas drogas en las que se tienen puestas las mayores esperanzas es la azidotimidina (AZT) cuyos resultados son por el momento optimistas. Evidentemente, no puede hablarse de curación del mal, pero sí logra detener su avance al suspender la multiplicación del virus, con lo que se estabiliza el sistema inmunológico del paciente. Precisamente, en España, veinticuatro enfermos están siendo tratados con el AZT en los hospitales de Basurto, en Bilbao; Clínico, de Barcelona, y Hospital del Rey, de Madrid, dentro de un ensayo auspiciado por la OMS, ensayo que se lleva simultáneamente en otros países europeos. Y aunque los resultados definitivos no se conocen aún, sí se puede adelantar que la mayoría de los enfermos tratados han mejorado sensiblemente. Además de la azidotimidina, también se ataca el virus mutante con suramina y rívabirina. Otros tipos de tratamientos utilizan inmunorreguladores con el propósito de restablecer y estimular el sistema inmunológico del paciente. Para ello se recurre al interleukin- 2, al gamrriainterferón y a algunas sustancias sintéticas. Asimismo el trasplante de médula se realiza para elevar el índice inmunológico de la sangre.