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VIERNES 13- 11- 87- ESPECTACULOS -ABC, pág. 93 Mies Davís rebusca hoy las notas perdidas hace un año en el Palacio de Deportes El jazz es un invento blanco para designar lo que creamos los negros Madrid. J. R. V. Tiene labios de a millón de dólares. La gente, más que a oírlos, acude a mirar cómo escriben su leyenda. Pero Oavis lo repite siempre: lo que un hombre busca a los sesenta y un años, aunque viva de soplar una trompeta, es respeto, no dinero. Cuando le hablan de leyenda responde invariablemente: Yo me llamo Miles, ¿y usted? A pesar de que cuando, a los tonces desarrolló un estilo de trece años, obtuvo su primera acompañamiento que se convirtrompeta corrían tiempos en que tió en su imagen de marca. Halos premios iban a parar siempre bía madurado velozmente como a niños con ojos azules, Miles ya compositor y como músico, y dise sabía entonces el mejor tromseñó su estilo a partir de la inpetista de East St. Luis. Y todaquietante tensión que produce la vía hoy la música de Davis sigue mezcla de sonidos y silencios. enraizada en el blues fluvial y Pero de los bajos fondos en el característico sonido de neoyorquinos se llevó también la trompeta de aquella ciudad. Mi adicción a la heroína prendida base es San Luis, la ciudad de en las venas y cuando salió de los trompetistas- recordaba el ello y de las interminables nomúsico en una reciente entrevisches de sudor y frío, entró en t a- con los barcos que suben uno de sus períodos más creade Nueva Orleans. En mi ciudad dores. Junto con John Coltrane y todos los que tocaban la trompeGarland, en su primer quinteto ta te ayudaban. A los quince influyente, se sacó de la manga años Clark Terry preguntó a mi catorce álbumes. Entonces firmó padre si podríamos tocar juntos. un contrato con la Columbia, que Nos marchamos y tocamos toda pronto produjo algunos de sus la noche, y cuando cerraban los más bellos trabajos discográfi clubs venían los demás músicos: Sketches of Spain, Miles cos a oírnos y tocar con nosoahead, Kind of Blue. Davis ha tros. sido un auténtico innovador del Antes de graduarse, en 1945, jazz jugando con la música e ingresar en la prestigiosa Jupor derroteros que luego se conlliard School of Music, de Nueva vertirían en estilos: El lírico y York, ya compartía solos con suave cool jazz -explica DaCharlie Parker y Dizzy Gillespie, v i s- de mediados de los cinen la célebre avenida 52 de cuenta, en el que las composiManhattan, y en los últimos años ciones se basaban más en escacuarenta era ya considerado por las que en la repetición de los grandes como un igual. Enestructuras de acordes; el sonido De Narciso Yepes a Miguel Ríos, en el Día de la Música Madrid. Carmen De Carlos El próximo 22 de noviembre, festividad de Santa Ceciiia, patrona de los músicos, se celebrará en el Centro Cultural de la Villa de Madrid el Día de la Música. El acto está organizado por la asociación Comúsica, en colaboración con el Ayuntamiento de la capital, y allí se darán cita desde Narciso Yepes a Miguel Ríos. La iniciativa pretende englobar a todos los músicos de este país, desde figuras de la ópera, como Montserrat Caballé, Plácido Domingo, Alfredo Kraus o Joaquín Rodrigo, hasta grupos de música pop como Mecano, o personajes, como Mari Trini, Alberto Cortez, Sergio y Estíbaliz o María Dolores Pradera. La Orquesta Nacional de España, la de Radio Televisión Española y el Taller de Músicos se han adherido a esta celebración, que nace con vocación de continuidad. José Alberto Garijo, directivo de Comúsica, asociación que representa a la mayoría de las empresas del sector de instrumentos musicales, asegura que con esta idea se quiere revitalizar todo cuanto esté relacionado con la música. Y destaca que el Conservatorio debe tener rango de Universidad, como en otros países. España tendrá una relevancia especial en mil novecientos noventa y dos, y debe ser correspondida también en el aspecto musical El acto se abrirá con la lectura y proclamación del Manifiesto por la Música. La Banda Sinfónica Municipal de Madrid ofrecerá, además, una audición que, según su director, Pablo Sánchez Torrella, combinará piezas clásicas y modernas, un poco en sintonía con lo que se pretende sea el Día de la Música: la fiesta de todos los músicos españoles El Manifiesto por la Música plantea los problemas más graves que aquejan tanto a profesionales como a aficionados. Unos treinta y cinco mil son los músicos que han suscrito el manifiesto. Los organizadores han mostrado su preocupación porque seguro que algún nombre se nos ha quedado en el tintero. Pero quien aún no lo haya suscrito todavía está a tiempo de hacerlo Miles Davis arrebatador de la modalidad jazzística del be- bop duro de los sesenta, y su amalgama de rock electrónico en los setenta. Navegando contra la enfermedad, los accidentes y los analgésicos, Davis se rodeó siempre de los mejores talentos jóvenes que pudo encontrar: tras Coltrane y Garland vinieron Herbie Hancock, Chic Corea, Keith Jarret y Joe Zawinul, y la fusión entró por la puerta grande. Esta noche en el Palacio de Deportes de Madrid volverá a recorrer, arriba y abajo, el escenario, inclinado sobre su instrumento, como siempre, como buscando algo entre las rendijas de la tarima, entre las rendijas de la música. Un muchacho muy mono Lo que choca ante todo de Miles Davis es que es un muchacho muy mono. Se me asegura que es un poco bajito, pero eso son trapacerías sin importancia. Un examen de sus fotografías permite deducir que en ese personaje bien equilibrado, la imaginación predomina un poco sobre la sensualidad, la cual está casi perfectamente equilibrada con su inteligencia. Y no sé si hay que creerlas a todas (las fotos) pero hay una en la que tiene claramente orejas de fauno, lo que es bueno Con esta peculiar descripción ¡niqia Boris Vian la semblanza que de el genial Davis se incluye en los Escritos sobre jazz del escritor francés. Vian resume en el mismo artículo las cualidades esenciales de Miles Davis (tomándose aquí calidad en el sentido calificativo, no judicial) con tos siguientes puntos: Ante todo, una relajación absolutamente perfecta. Creo- dice el autor- que es imposible tocar más distendido que Davis En segundo lugar, un fraseo asombroso. Un fraseo sinuoso, cortado por pausas que no os sorprenden más que para distenderos (físicamente) y excitaros al mismo tiempo ¡ntelectualmente) En tercer lugar, una sonoridad curiosa, bastante desnuda y sobria, casi sin vibrato, absolutamente tranquila, pero tan atractiva pese a eso, como la vehemencia de un Jonah Jones o de un Elridge. Por último, un sentido de la estructura rítmica más bien sensacional, y una hoja bastante bien reglada, gracias Boris Vian, que define a Davis como un chaval que sigue estando en el siglo, pero que mira con serenidad añade: Podéis también escucharle en algunos de esos fragmentos suicidas que interpreta con su pequeño camarada Charlie Parker. Nos os decepcionaréis