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ABC, póg. 32. TRIBUNA ABIERTA VIERNES 13- 11- 87 UENA bien cuando se oye hablar de escuela sevillana de pintura o de escultura, o de arte sacro, y aun de escuela sevillana de arte taurino; pero no hay acordes que nos lleguen de una escuela sevillana de química. Y, sin embargo, existe con generaciones continuistas que permiten ya hablar de tradición. Yo quisiera referirme a ella ahora, porque los auténticos científicos suelen ser callados, modestos, despreocupados de la imagen publicitaria, aunque suficientemente sólidos para que el entorno en que se mueven, dentro y fuera de España, los valore y los solicite. Tal es el caso de ia química en Sevilla, lozano fruto de su Universidad. He parado mientes en esta consideración a la vista de dos aconteceres muy próximos en el tiempo que he tenido ocasión de vivir de una u otra forma. Es uno la lectura del discurso en la apertura del curso académico de la Universidad hispalense, a cargo del catedrático Manuel Losada Villasante, en primera línea de la bioquímica española. El otro es el homenaje que la XXII Asamblea de miembros del Instituto de la Grasa de Sevilla ha rendido a tres figuras eminentes, pioneros en la tecnología química del aceite de oliva: Juan Martínez Moreno, José María Rodríguez de la Borbolla y Jaime Gracián Tous, universitarios los tres e investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas. s LA ESCUELA SEVILLANA DE QUÍMICA El discurso de Losada, Treinta años de investigación en bioenergética, es un magnífico compendio de cómo se forma un científico universitario en docencia e investigación indisolublemente unidas, y cómo se actúa después a lo largo de más de treinta años, creando líneas propias de investigación que se abren a nuevas direcciones en las áreas de la bioconservación de la energía solar, fotosíntesis, asimilación de los elementos primordiales y metabolismo del carbono y nitrógeno atmosférico. Un centenar de colaboradores y doscientos artículos publicados son elocuente testimonio. A través de las ochenta y ocho páginas del discurso, que se leen con avidez por la sencillez del estilo y la densidad del contenido, transcurren la autobiografía del autor y la evolución de la bioenergética que viene cultivando. Es la suya una escuela de investigación bioquímica fecunda en la que hay que valorar, junto al nivel científico, la categoría humana del maestro. En mi relación con personas y personajes del mundo científico he dado siempre una importancia fundamental a esta condición de una personalidad. El trabajo comunitario, y la investigación lo es, necesita de maestros que atraigan, en los que se vea siempre, con propios y extraños, una conducta a un tiempo recta y comprensiva. Los primeros puestos han de ser para aquellos que no sólo saben ganarlos a pulso honrada, competitiva y olímpicamente- escribe- sino que saben ayudar después a los demás, incluidos los menos favorecidos por las circunstancias o por la propia incapacidad o desgana. Así se expresa un hombre que dedicó ocho años de su juventud a una preparación científica sólida en el Instituto Botánico de Münster, primero; en el laboratorio Carlsberg de Copenhague, después, y los cuatro últimos años con el profesor Arnon en el Departa- ca de Sevilla después de dilatadas estancias en estos dos centros y en el alemán de MünsPor Manuel LORA- TAMA YO ter y de serios estudios en fisioquímica de gramentó dé Fisiología Vegetal de la Universidad sas, que había de aplicar después a las pasde California, en Berkeley. Formación con- tas de aceitunas molidas. La planificación y cienzuda en ambientes científicos que fasci- desarrollo de los programas de investigación, nen por sus posibilidades en medios de tra- con los que se iniciaba el Instituto español, bajo. Pero Losada no se rinde a la seducción constituyen la obra creadora de este científico de permanecer allí, resistiendo a la invitación que había de ser su primer director. Investigador riguroso a la vez que homdel maestro que le pide con intebre de amplia visión, comprendió rés e insistencia compartir con él la gran, transformación que exila dirección del Departamento. Al gía la industria oleícola y, rodearecordar esta solicitación la do de un número creciente de apostilla así: Mi deber era volcolaboradores en su propia obra ver a la patria. y en. la general del Instituto, Y volvió y fue catedrático de abordó líneas importantes de traFisiología Vegetal de Sevilla. bajo. Con gran sentido crítico enjuicia Entre aquellos colegas con crila distinta situación de profesor terio y personalidad propios, desen Madrid o en una Universidad tacan Rodríguez de la Borbolla y de provincia: Más lejos del bulliGracián Tous. Al primero de éscio y de la política- l a ciencia tos se debe la racionalización del también tiene sus partidismos, complejo proceso químico y micomento y o- él lo prefiere así crobiológico del aderezo de aceiporque los inconvenientes del tunas, desconocido hasta entonalejamiento del poder central ces a pesar de ser base de la ripueden verse compensados en M. Lora- Tamayo queza de una buena parte del ciertos aspectos por ventajas inCatedrático agro andaluz. Rodríguez de la dudables de quietud, dedicación Borbolla, con su grupo, ha sido el primero en y rendimiento. Estos rasgos que definen a una persona son los que conforman la figura el mundo que ha llevado a cabo estas investigaciones, seguido de lejos y más recientede este hombre de la mejor categoría humamente por pequeños núcleos de trabajo en na y científica, que ha creado en la UniversiCalifornia, Israel y Grecia. Publicados sus redad de Sevilla una escuela de una nueva sultados en las revistas extranjeras de la esciencia. Ello sea para gloria suya, nuestra y pecialidad, forman cuerpo de doctrina en su de esa soleada tierra por la que siente un obra El aderezo de la aceituna verde cariño entrañable Los trabajos propios del Instituto en cualY pasemos de él, símbolo de investigación pura, al triunvirato que dio vida hace más de quiera de sus líneas exigen una diversidad de métodos de análisis cuyo estudio y aplicación cuarenta años al Instituto de la Grasa de Seha sido dirigido, incluso con técnicas originavilla, símbolo de investigación aplicada, que les, por Jaime Gracián. De una vasta- formaacaba de ser galardonado individualmente con sendas medallas Marqués de Acapulco, ción universitaria, es figura que ha adquiridorenombre internacional hasta ser designado, otorgadas por aclamación de la asamblea. a título personal, miembro de la Comisión de Bueno es decir de ésta que, convocada anualmente desde hace más de veinte años, Química Analítica de la Unión Internacional está integrada por industriales del aceite de de Química Pura y Aplicada. Se ha publicado oliva, animadores de los trabajos del Instituto en Nueva York un libro suyo, Analysis and caracterisation of oil, fats and fatproducts con el estímulo de su presencia. Cuando tancon una extensión de trescientas páginas, to se habla hoy, como legítima aspiración, muy difundido hoy en los laboratorios tecnolópermanente desde tiempo atrás, de la investigicos. gación tecnológica con participación de las empresas, el Instituto de la Grasa de Sevilla, Estos son los tres hombres, de reciente jucomo otros análogos que funcionan en distinbilación por cierto, que han sido homenajeatos lugares de España, es un ejemplo vivo dos por una asamblea de industriales que que en su mayoría de edad permite valorar han sabido de la utilidad de sus trabajos. Lomuy positivamente lo que este Ayuntamiento sada, de una parte; ellos de otra, son soporte representa. de la escuela sevillana de Química que se La investigación química sobre grasas se identifica como tal en el ocaso del siglo XX. A formalizó en España al fundarse el Instituto ella asocio en el recuerdo dos nombres más: de la Grasa, dentro del Patronato Juan de la Francisco García González, catedrático de Cierva de Investigación Científica y Técnica Química orgánica, ya fallecido, que ha dejado del Consejo Superior de Investigaciones una brillante sucesión én sus investigaciones Científicas, cuando ya existían en Italia la sobre derivados de azúcares, y Francisco Stazione sperimentale de Milán y en Francia González García, su estereoisómero felizel Laboratoire national des matiéres grasses, mente vivo y jubilado también, que con el Insa gran distancia ambos en construcción e ins- tituto de Edafología, iniciado y dirigido por él talaciones del Instituto sevillano. Martínez en el Cortijo del Cuarto, ha aportado una vaMoreno llegó a la cátedra de Química Técniliosa contribución a la agricultura con sus investigaciones en los suelos andaluces. Si la historia no los silencia y la sucesión los honra con su trabajo continuado, estos nombres SE ALQUILA NAVE ZOMA ViLLAVEROE han de sonar como los creadores de la plural 1.816 m 2 escuela sevillana de Química. Teléfonos 261 25 98 261 23 83