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22 ABC OPINIÓN VfERNES 13- H- 87 Panorama NOCHE DE ESPAÑA EN NUEVA YORK ACE tan solo unas horas, blancas por las primeras nieves, que la enseña española ha sido arriada de la fachada principal del Waldorf- Astoria. El legendario hotel neoyorquino, de la misma familia que el Empire State y que el Rockefeller Center, ha sido renovado: decenas de millones de dólares se han invertido en los últimos cinco años hasta retocar sus entrañas. Todo estuvo pues a punto para albergar el décimo aniversario de la Gold Medal Gala, galardón que otorga el Spanish Institute a aquellas personas que contribuyen de manera significativa a las relaciones hispanonorteamericanas. Este año áe ha homenajeado por vez primera a dos matrimonios: por parte española, el formado por la Infanta Doña Pilar y don Luis Gómez Acebo, Duques de Badajoz; por parte americana, Carol y Milton Petrie, pareja amante de España donde la haya, que a lo largo de los años han ayudado a cuantas actividades contribuyeran a realzar el nombre de nuestro país en Estados Unidos. La entrega de la medalla de oro por el presidente del Instituto se llevó a cabo durante una impresionante cena de gala en un. salón abarrotado de personalidades del mundo artístico, cultural, económico y social de Nueva York, lo que viene a ser lo mismo que decir de Estados Unidos. Los dos primeros galardonados, Henry Ford II y el maestro Segovia, desaparecieron a lo largo de este año. Otros continúan afortunadamente entre nosotros, como George Moore, Alicia de la Rocha, Plácido Domingo, el doctor Severo Ochoa, o John Brademas, presidente de la Universidad de Nueva York y gran hispanista. Todos ellos han reflejado a través de su respectivas profesiones el espíritu del Instituto en su afán de acercar a ambos pueblos. Especialmente memorable resultó la entrega de la medalla en 1984 a Su Alteza Real el Conde de Barcelona, en la que fue probablemente su más brillante edición. La cena del Instituto en noviembre, junto con la que celebra en primavera la Cámara de Comercio- s u institución hermana en el terreno económico- es el hito español más importante en Nueva York desde que el pabellón de nuestro país recibiera en la Feria Mundial de 1964 el calificativo unánime de joya de la misma. Conviene por tanto, recordar en este aniversario la meritoria labor de esta institución norteamericana de carácter privado, y no olvidar el efecto multiplicador de nuestra cultura que se produce a través de sus actividades. En un momento de tensión en las relaciones entre España y Estados Unidos, en el que nuestra imagen puede verse afectada de forma negativa ante la opinión pública, actos como el celebrado en Nueva York, toman una especial significación. Su nueva edición viene a reafirmar la necesidad de que por encima de coyunturales desacuerdos debe persistir el ánimo de continuidad y mejora de relaciones, que no han de ser valoradas exclusivamente en términos de alianzas militares, económicas o políticas. Antonio CAMUÑAS H Planetario JUSTICIA Y PRESUPUESTOS ON Fernando Ledesma no sólo es un ideólogo implacable. También es un impaciente radical. Su impaciencia explica que no esté dispuesto a esperar una sentencia del Tribunal Constitucional para llevar ciertos criterios penales a la legislación común. Su ideologismo impulsa esta actitud que, en principio, debería ser sorprendente. Un Gobierno que peina a su gusto la composición del TC no puede luego esperar un dictamen de éste para cambiar a su gusto la ley Antiterrorista. Pero, además, don Fernando Ledesma da la impresión de ser un ministro ofuscado. Por lo que dice parece creer que los problemas de la Justicia en este país son un asunto presupuestario. Por lo tanto, parece ignorar que el problema de fondo de nuestra Justicia no es el de la escasez de jueces y de funcionarios, de oficinas decentes, ordenadores y otros elementos administrativos auxiliares, sino un problema de criterios. Lo que tiene hoy doliente y asustada a la sociedad española no es la precariedad de las oficinas, la tardanza de las resoluciones, con ser eso ya mucho. Lo que acongoja a los españoles es la permisividad creciente para el delito, la impunidad progresiva de los delincuentes, la agresividad, cada día más confiada de éstos; de todo lo cual resulta que el ciudadano normal al salir de casa se santigua D F. ARTE Y CULTURA Curso 87- 88, de noviembre a mayo, y de 5 a 6 Historia, Historia del Arte, Literatura, Filosofía, Sociología, Psicología, Parasicología, Música... etcétera Visitas a museos, excursiones, viajes con profesores de la Universidad y académicos Información secretaría. Nuevos teléfonos por traslado, 4415652, 4415555 (en instalación este último) Mañanas de 9,30 a 12,30 para pedir que no le pase nada en la calle, y cuando está en la calle se santigua otra vez para rogar que, cuando regrese, no haya pasado nada en su casa. Que los terroristas tengan achicado a todo el pueblo vasco; que el vecindario ya ni se atreva a alquilar un piso a un guardia civil o a tomar unos chiquitos con él; que los camellos vendan la droga en pleno día, a plena luz, ante las plenas narices de los guardias; que si algún peligroso criminal se halla, por puro milagro, en la cárcel pueda salir con permiso los sábados, esas pequeneces no dependen del Presupuesto del Estado. Dependen del criterio del señor ministro y, por elevación, del criterio final del presidente del Gobierno. Pedirle a un juez, al que no se protege debidamente, en las provincias vascas que sentencie a puro riñon a unos asesinos, atracadores o secuestradores etarras en Galdácano, Bermeo o Rentería, es pedirle que por cuatro cuartos de paga mensual- que ésa es otra- sea más valiente que el Cid y se la juegue cuando va al casino para hacer una partidita de tresillo. ¿Depende eso del Presupuesto? El señor Ledesma, de cuyo cese hablan las revistas politizadas cada vez que es oportuno sugerir la idea de una crisis próxima que nunca se produce, es materia altamente incombustible y sus criterios políticos parecen estar revestidos de amianto. Tal es su incombustibilidad, apenas erosionada de tarde en tarde, y con todas las consideraciones, en la letra codificada durante el periodo de su ministerio. Si el TC se anda por las ramas y deja pasar el tiempo, él señor Ledesma le dará como cuestión de hecho las modificaciones que considere su ideologismo convenientes en la legislación penal actual. Y cuando eso pase, ¿osarán los señores del TC llevarle la contraria? Lorenzo LÓPEZ SANCHO